
La Unidad de Cadera del Complejo Hospitalario Universitario de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), ha marcado un antes y un después en su cartera quirúrgica al llevar a cabo por primera vez una intervención de prótesis bilateral de cadera en un único acto operatorio. Se trata de un abordaje anterior mínimamente invasivo que pretende acortar los tiempos de recuperación y reducir al máximo el impacto del postoperatorio en la vida diaria del paciente.
Esta primera cirugía de sustitución de ambas caderas en un solo tiempo se ha realizado en el Hospital Universitario de Toledo sobre un paciente cuidadosamente seleccionado, y permite resolver de una sola vez una patología que, hasta ahora, solía tratarse en dos operaciones diferentes. Según los profesionales implicados, la técnica combina seguridad, eficacia y una mejora notable de la funcionalidad, lo que la convierte en una alternativa especialmente interesante para determinados perfiles de pacientes.
En qué consiste la nueva técnica de prótesis bilateral de cadera
El procedimiento llevado a cabo en Toledo se basa en un abordaje anterior de la cadera en un solo tiempo quirúrgico. Este enfoque implica realizar una incisión en la parte delantera de la articulación y separar los músculos para acceder a la cadera sin seccionarlos, lo que disminuye el daño en los tejidos y favorece una recuperación más rápida y con menos dolor.
Durante la operación, el paciente se coloca en posición de decúbito supino, es decir, boca arriba, algo que facilita que el equipo de traumatología pueda intervenir las dos caderas de manera consecutiva sin necesidad de recolocarlo en la mesa quirúrgica. Esta organización del acto operatorio optimiza el tiempo en quirófano y permite un control preciso de ambos lados en la misma sesión.
Según detalla la unidad, la combinación de abordaje anterior y cirugía bilateral en un único tiempo se considera un procedimiento seguro y eficaz cuando se aplica a pacientes correctamente seleccionados. Entre las ventajas que señalan se encuentran la movilización precoz, una menor sensación de dolor postoperatorio, la reducción de la pérdida sanguínea y una recuperación funcional más ágil, aspectos que pueden marcar la diferencia en la calidad de vida del paciente intervenido.
A nivel organizativo, esta técnica también supone una optimización de recursos hospitalarios, ya que se concentra en una sola operación lo que antes requería dos ingresos y dos pasos por quirófano. Con ello se acorta la estancia en el hospital y se evita exponer al paciente a dos procesos anestésicos separados, algo especialmente relevante en personas con patologías asociadas bien controladas pero presentes.
En el caso específico de Toledo, la intervención ha servido además para consolidar el uso del abordaje mínimamente invasivo de cadera dentro del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología, que ya venía empleando técnicas avanzadas como la artroscopia o las reconstrucciones complejas de la articulación.
Pacientes candidatos y patologías en las que está indicada
Esta cirugía de prótesis bilateral de cadera en un solo tiempo no está pensada para todo el mundo, sino para un grupo específico de pacientes con enfermedades concretas y un estado general adecuado. Los principales candidatos son personas con artrosis bilateral severa o con necrosis avascular que afecta a ambas caderas, patologías que generan un dolor intenso y limitan acciones tan básicas como caminar, subir escaleras, agacharse o vestirse sin ayuda.
Para proponer esta opción, el equipo valora que el paciente tenga buen estado general de salud y sus enfermedades crónicas bien controladas. Habitualmente se plantea a personas en una franja de edad aproximada de entre 20 y 65 años, aunque los profesionales subrayan que la indicación no es rígida: también se puede considerar en pacientes de mayor edad siempre que mantengan un elevado nivel funcional y un buen grado de autonomía.
Además de la edad y la patología, los traumatólogos tienen en cuenta otros criterios clínicos, como el índice de masa corporal, los niveles de hemoglobina y la ausencia de infecciones activas. También resulta clave contar con una red de apoyo en el entorno del paciente, ya que la recuperación en casa requiere cierta supervisión y ayuda para las tareas cotidianas durante las primeras semanas.
La selección cuidadosa del candidato es, según apunta la unidad, uno de los elementos que más influyen tanto en la seguridad del procedimiento como en la obtención de buenos resultados funcionales a medio y largo plazo. En personas con gran deterioro de ambas caderas, el hecho de resolver la patología en una sola intervención supone evitar un periodo intermedio de meses en el que una cadera ya está operada y la otra sigue generando dolor y limitación.
En este contexto, la propuesta de una cirugía bilateral en un tiempo puede resultar especialmente atractiva para pacientes relativamente jóvenes o activos que desean retomar su rutina laboral, deportiva o social en el menor tiempo posible, siempre que se cumplan los criterios médicos establecidos por el equipo responsable.
Beneficios en la recuperación, el alta y la vida diaria
Uno de los aspectos que más destacan desde el Complejo Hospitalario Universitario de Toledo es el impacto de esta técnica en los tiempos de recuperación y la vuelta a la actividad cotidiana. Tras la intervención, la mayoría de los pacientes que evolucionan de forma favorable puede recibir el alta hospitalaria en un plazo que se sitúa entre las 24 y las 48 horas.
Aunque la rehabilitación completa requiere tiempo y supervisión, la experiencia de la unidad indica que, en la mayoría de los casos, los pacientes pueden reincorporarse gradualmente a su actividad habitual entre los dos y los cuatro meses posteriores a la operación, siempre adaptando el ritmo a la evolución clínica y a las recomendaciones del equipo médico y de fisioterapia.
La posibilidad de realizar la cirugía de ambas caderas a la vez implica que el paciente evita un segundo ingreso, una nueva anestesia y otro postoperatorio separado en el tiempo. De este modo, se reduce el número de días de baja laboral, se simplifica la planificación familiar y se concentran los esfuerzos de recuperación en un único periodo, algo que muchos pacientes valoran de forma positiva.
Desde el punto de vista funcional, el abordaje anterior, al respetar en mayor medida la musculatura, puede facilitar una movilización más temprana y con menor dolor que otros enfoques más invasivos. Esto se traduce en mayor confianza a la hora de ponerse de pie, comenzar la marcha con ayuda de dispositivos de apoyo y avanzar en los ejercicios pautados por los rehabilitadores.
En términos de calidad de vida, los especialistas resaltan que la reducción del dolor y la ganancia de movilidad en ambas caderas influyen de forma directa en la autonomía para las tareas de la vida diaria, desde desplazarse por el domicilio hasta realizar compras, cuidar de familiares o volver a practicar pequeñas actividades de ocio que habían quedado aparcadas por la limitación articular.
Formación especializada y apuesta por la innovación en Toledo
Para poder ofrecer este tipo de procedimientos, el equipo de la Unidad de Cadera ha llevado a cabo una formación específica en hospitales nacionales e internacionales. En estos centros de referencia, los profesionales han conocido de primera mano los detalles técnicos de la cirugía bilateral en un tiempo mediante abordaje anterior, así como los protocolos de cuidados postquirúrgicos que permiten mejorar los resultados y reducir complicaciones.
Este trabajo de actualización ha incluido el estudio de protocolos de recuperación rápida, la organización del quirófano, el manejo de la analgesia, las estrategias para minimizar el sangrado y la planificación del seguimiento ambulatorio tras el alta. Todo ello con el objetivo de adaptar la experiencia de otros hospitales europeos y españoles a la realidad asistencial del complejo toledano.
La intervención se enmarca en la línea de innovación quirúrgica y técnicas menos invasivas que impulsa el servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Complejo Hospitalario Universitario de Toledo, dirigido por el doctor Félix Sánchez Sánchez. Bajo esta dirección, el servicio ha ido incorporando nuevos abordajes y procedimientos con la vista puesta en mejorar la seguridad, reducir las estancias y ofrecer al paciente opciones cada vez más ajustadas a sus necesidades.
La Unidad de Cadera, integrada por los doctores Paula Romera, Isidro Rivera y Nicolás Méndez Scherg, aborda de forma global la patología degenerativa de esta articulación en todas sus fases. Entre sus técnicas habituales se encuentran la artroscopia, la implantación de prótesis de cadera y la reconstrucción de estructuras dañadas, lo que les permite adaptarse a distintos grados de afectación y a perfiles muy variados de pacientes.
Con la realización de esta primera prótesis bilateral en un solo tiempo, el equipo consolida su papel como referente regional en cirugía de cadera dentro del sistema público de salud de Castilla-La Mancha, reforzando la posición del hospital toledano en el mapa de la traumatología y la ortopedia a nivel nacional.
En conjunto, la primera cirugía de prótesis bilateral de cadera con abordaje anterior en un solo tiempo realizada en Toledo representa un salto cualitativo en la atención a pacientes con patología severa de ambas caderas, al unir una cuidadosa selección de candidatos, una técnica mínimamente invasiva y una planificación exhaustiva del postoperatorio. La combinación de experiencia, formación y apuesta por la innovación sitúa a la Unidad de Cadera y al Complejo Hospitalario Universitario de Toledo como un ejemplo de cómo la sanidad pública puede incorporar procedimientos avanzados orientados a mejorar la calidad de vida y los resultados en salud de la población.

