La vacunación frente a la covid-19 en el embarazo se perfila como aliada contra la preeclampsia

  • La vacunación contra la covid-19 en el embarazo, especialmente con dosis de refuerzo, se asocia con una reducción del 33 % del riesgo global de preeclampsia.
  • En gestantes con patologĆ­as previas como diabetes o hipertensión, el refuerzo vacunal disminuye el riesgo de preeclampsia hasta en un 58 %.
  • La infección por covid-19 durante el embarazo incrementa el riesgo de preeclampsia un 45 %, llegando al 78 % en mujeres no vacunadas.
  • El estudio internacional INTERCOVID, con participación destacada de centros espaƱoles, tambiĆ©n observa menos partos prematuros y complicaciones maternas y perinatales en mujeres vacunadas.

vacunacion covid embarazo y riesgo de preeclampsia

En los últimos años, la vacunación frente a la covid-19 durante el embarazo ha generado muchas dudas entre las futuras madres. Sin embargo, un amplio trabajo internacional acaba de aportar una pieza clave al puzle: ademÔs de proteger frente al virus, estas vacunas podrían ayudar a disminuir el riesgo de preeclampsia, una de las complicaciones mÔs temidas de la gestación.

La nueva evidencia, procedente del consorcio global INTERCOVID y liderada por la Universidad de Oxford con una importante participación de centros espaƱoles, apunta a que recibir la vacuna —sobre todo con dosis de refuerzo— se asocia con una reducción de hasta el 33 % del riesgo global de preeclampsia. Este hallazgo abre la puerta a considerar la inmunización frente al coronavirus como una herramienta mĆ”s dentro de la prevención obstĆ©trica.

Un gran estudio internacional con protagonismo espaƱol

El trabajo forma parte del estudio ā€œEstado de vacunación contra la covid-19 durante el embarazo y riesgo de preeclampsia: la cohorte de la era pandĆ©mica del Consorcio INTERCOVIDā€, diseƱado para analizar de manera rigurosa cómo influye el estado vacunal en la salud de las gestantes. Para ello, se siguió de forma prospectiva a 6.527 mujeres embarazadas reclutadas entre 2020 y 2022 en 41 centros de 18 paĆ­ses, lo que proporciona una base de datos amplia y con gran peso estadĆ­stico.

Dentro de este entramado internacional, la participación de EspaƱa ha sido especialmente relevante. Han colaborado el Instituto de Investigación Sanitaria (IIS) Aragón, el Hospital ClĆ­nico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza y el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, que han actuado como Ćŗnicos representantes espaƱoles en el consorcio. La coordinación en Aragón ha estado a cargo de Marta Fabre, investigadora del grupo Placental Pathophysiology and Fetal Programming del IIS Aragón y especialista en BioquĆ­mica ClĆ­nica.

En la investigación se compararon, de manera pormenorizada, mujeres vacunadas y no vacunadas, con antecedentes de infección por SARS-CoV-2 y sin ellos, con el objetivo de estudiar cómo esas diferencias se reflejaban en la aparición de preeclampsia y en otros resultados maternos y perinatales. El enfoque prospectivo y la inclusión de múltiples países otorgan al estudio una solidez estadística poco habitual en este tipo de trabajos.

Desde el equipo de Oxford, el profesor José Villar y otros coautores han subrayado que la magnitud de la muestra y la diversidad de contextos sanitarios permiten extraer conclusiones con mayor confianza, algo especialmente valioso para orientar recomendaciones de salud pública en distintos sistemas sanitarios europeos y mundiales.

Vacunarse con dosis de refuerzo: hasta un 33 % menos de riesgo de preeclampsia

Uno de los resultados mÔs llamativos es que la vacunación con dosis de refuerzo se vincula a una disminución del 33 % en las probabilidades globales de desarrollar preeclampsia durante el embarazo. Es decir, entre las mujeres que recibieron la vacuna y completaron el esquema con una dosis adicional, la frecuencia de esta complicación fue sensiblemente menor que en las gestantes sin refuerzo.

La protección se hace aĆŗn mĆ”s evidente al analizar los datos de las mujeres que partĆ­an de un perfil de riesgo mĆ”s alto. Entre las gestantes con enfermedades preexistentes —como diabetes, hipertensión arterial o trastornos tiroideos—, la administración de la dosis extra se relacionó con una reducción del 58 % del riesgo de preeclampsia. Es decir, en este grupo especialmente vulnerable, el efecto preventivo fue casi el doble de intenso que en la población general del estudio.

Por contra, cuando la infección por covid-19 llega durante el embarazo sin estar debidamente inmunizada, los datos muestran que la situación se complica notablemente: la infección se asocia con un aumento del 45 % en el riesgo de preeclampsia. Y entre las mujeres que no habían recibido ninguna dosis de vacuna, ese incremento alcanzó un preocupante 78 %, lo que refleja el peso del coronavirus como factor desestabilizador en la gestación.

En paralelo, el anĆ”lisis del consorcio INTERCOVID confirma que la vacunación no solo aporta beneficios en relación con la preeclampsia; ejemplos de inmunización materna son los beneficios de la vacuna contra la gripe. Las mujeres vacunadas —y, en especial, quienes contaban con refuerzo— registraron menos partos prematuros y menores tasas de complicaciones graves tanto para la madre como para el reciĆ©n nacido, consolidando la idea de que la inmunización frente al SARS-CoV-2 supone un plus de protección en el entorno perinatal.

Posibles mecanismos: mÔs allÔ de evitar la infección

Una de las cuestiones que mÔs interés despierta entre los especialistas es por qué la vacuna podría influir en la aparición de preeclampsia, una entidad cuya causa exacta sigue sin conocerse del todo. Según los investigadores, el efecto observado no se explicaría únicamente por el hecho de prevenir la infección o de reducir la gravedad de la covid-19 en caso de contagio.

Las hipótesis apuntan a que la inmunización podrĆ­a ejercer determinados efectos ā€œno especĆ­ficosā€ sobre el sistema inmunitario de la gestante, modulando la respuesta inflamatoria y mejorando la función vascular. La preeclampsia se asocia precisamente con alteraciones en los vasos sanguĆ­neos y con un estado inflamatorio anómalo, por lo que cualquier intervención que ayude a estabilizar estos procesos podrĆ­a traducirse en una menor incidencia de la enfermedad.

Los autores del estudio recuerdan que la preeclampsia afecta aproximadamente al 3-8 % de los embarazos a nivel mundial, dependiendo del perfil de riesgo de cada población. Se trata de una de las principales causas de morbilidad y mortalidad materna y neonatal, tanto en Europa como en otros continentes, y continúa siendo un quebradero de cabeza para la obstetricia moderna por la falta de herramientas preventivas realmente eficaces.

En este contexto, los comentarios de investigadoras como Marta Fabre insisten en que los datos de INTERCOVID ofrecen una visión inédita sobre la prevención de la preeclampsia, al mostrar un beneficio asociado a la vacunación independientemente de los efectos directos del virus. Desde Oxford, el equipo de José Villar coincide en que la inmunización materna podría estar ejerciendo una influencia mÔs amplia de lo que se pensaba sobre la salud vascular y la regulación inmunitaria durante el embarazo.

Conviene recordar que el origen de la preeclampsia sigue siendo en gran medida desconocido, y que la enfermedad puede manifestarse con hipertensión, proteinuria y síntomas que, si no se detectan y tratan a tiempo, pueden derivar en complicaciones graves para la madre y el feto. Por ello, cualquier avance que permita reducir su frecuencia tiene un impacto directo en la seguridad de la gestación.

Impacto en parto prematuro y en la supervivencia materno-infantil

El estudio INTERCOVID no se limitó a registrar la presencia o ausencia de preeclampsia. Los investigadores también analizaron otros indicadores clave de la salud de la madre y del bebé, como el parto prematuro, la morbilidad materna grave y la morbilidad y mortalidad perinatal. De nuevo, los resultados apuntan en la misma dirección: la vacunación, sobre todo cuando incluye dosis de refuerzo, se relaciona con mejores desenlaces clínicos.

En las mujeres que recibieron la dosis de refuerzo, se observó una reducción del 33 % en el riesgo de parto prematuro. Asimismo, el estudio encontró una disminución del 32 % en las complicaciones graves para la madre y un 29 % menos de morbilidad y mortalidad perinatal grave, cifras que los autores describen como estadísticamente significativas y clínicamente relevantes.

Estos datos cobran especial sentido si se tiene en cuenta que muchas de las complicaciones perinatales graves aparecen precisamente en embarazos complejos, en los que la preeclampsia o la inestabilidad hemodinÔmica juegan un papel importante. Al reducir la probabilidad de que se desencadene este cuadro, la vacunación contribuiría indirectamente a mejorar la supervivencia y el bienestar de madres y recién nacidos.

En Europa y en España, donde los sistemas sanitarios ya cuentan con protocolos relativamente consolidados para el seguimiento del embarazo, la posibilidad de incorporar la vacunación frente a la covid-19 como herramienta adicional para la prevención de eventos graves refuerza la apuesta por un abordaje integral de la salud materno-infantil.

Los resultados encajan, ademÔs, con otros trabajos que han mostrado que la infección por SARS-CoV-2 durante la gestación puede asociarse con mayor riesgo de ingreso en UCI, peor evolución clínica y complicaciones obstétricas, sobre todo en mujeres con factores de riesgo previos. El nuevo anÔlisis añade que la balanza puede inclinarse hacia el lado opuesto cuando se mantiene un esquema vacunal completo con refuerzo.

Repercusiones para las polĆ­ticas de salud pĆŗblica

Las conclusiones del consorcio INTERCOVID no se quedan en el terreno teórico. De acuerdo con especialistas como el profesor Paolo Ivo Cavoretto, del Hospital IRCCS San Raffaele de MilÔn, este trabajo representa la primera evidencia prospectiva a gran escala que demuestra un efecto preventivo de la vacunación frente a la covid-19 sobre la preeclampsia.

Según señala Cavoretto, el refuerzo vacunal ofrece un beneficio particularmente acusado entre las mujeres con enfermedades de base, que a su vez son las que ya presentan un mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo. Este matiz es clave para priorizar recursos y diseñar estrategias de vacunación dirigidas a quienes mÔs pueden beneficiarse.

Los autores subrayan que estos hallazgos deberían impulsar a las autoridades sanitarias a reforzar los programas de vacunación específicos para embarazadas, asegurando que las futuras madres tengan acceso a información clara y a las dosis recomendadas, incluida la de refuerzo cuando esté indicada. En países europeos como España, donde la aceptación vacunal suele ser elevada, este tipo de datos puede ayudar a resolver dudas que aún persisten en algunas gestantes.

La investigación, apoyada inicialmente por el Fondo de Respuesta a la Investigación sobre la covid-19 de la Universidad de Oxford, también hace hincapié en la importancia de garantizar un acceso equitativo a las vacunas a nivel global. En muchas regiones, las mujeres con menos recursos o con condiciones crónicas siguen encontrando obstÔculos para vacunarse, a pesar de formar parte de los grupos con riesgo mÔs alto.

En el Ć”mbito clĆ­nico, los equipos de ginecologĆ­a y obstetricia disponen ahora de una base de datos sólida para respaldar sus recomendaciones en consulta. Contar con cifras concretas —como el 33 % de reducción del riesgo global de preeclampsia y el 58 % en mujeres con patologĆ­as previas— facilita explicar a las pacientes por quĆ© la vacunación durante el embarazo puede ser una opción sensata, siempre valorando cada caso de manera individual.

En conjunto, el estudio INTERCOVID refuerza la idea de que la investigación colaborativa internacional es capaz de transformar un reto como la pandemia en una oportunidad para mejorar la salud materna a largo plazo. A partir de ahora, la pelota queda en el tejado de los sistemas sanitarios, que deberÔn integrar esta información en guías clínicas, campañas de información y estrategias de prevención centradas en la embarazada.

Todo apunta a que la vacunación frente a la covid-19, lejos de ser un mero trÔmite pandémico, podría consolidarse como una pieza mÔs del cuidado integral del embarazo, sobre todo en mujeres con factores de riesgo. A medida que se acumulan datos y se perfeccionan las recomendaciones, las futuras madres disponen de mÔs herramientas para tomar decisiones informadas junto a sus profesionales sanitarios y encarar la gestación con un plus de seguridad frente a complicaciones graves como la preeclampsia.

vacunación materna frente a la tosferina
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