¿Cuánto tiempo hay que esperar para tomar el desayuno?

Todos hemos escuchado el dicho de que «el desayuno es la comida más importante del día». Estamos de acuerdo en que si es saludable, proporciona energía para aprovechar el día, además de acelerar el metabolismo y mejorar la función cognitiva.

Sin embargo, existe un amplio debate entre las personas que aman desayunar nada más despertarse y aquellas que prefieren esperar un par de horas. ¿Quién tiene razón? ¿Existe un tiempo de espera desde que abrimos los ojos por la mañana?

Dos horas después de levantarnos

Cuando se trata de una dieta saludable, el desayuno no solamente importa en su horario, sino en los alimentos elegidos. Los expertos aseguran que el mejor momento para desayunar es a las dos horas de levantarse. Hay quienes defienden que cuanto antes se desayune después de despertar, mejor será para el metabolismo. Pero, en contra posición están los que prefieren hacer ayuno intermitente y desayunar a media mañana.

En el desayuno no hay nada establecido. Si entrenamos por la mañana, no pasará nada si lo hacemos en ayunas y desayunamos al terminar la sesión de sudor. Pero en el caso de querer ingerir algo de alimento, es mejor hacer una comida ligera como un plátano o una tostada de aguacate 20-30 minutos antes de ir al gimnasio.

Lo cierto es que primera comida del día no tiene que ser una tostada gigante con un café cargado. El desayuno puede ser tan simple como un batido o una rebanada de tostada de aguacate (o, en realidad, cualquier alimento que veamos a primera vista). Comenzar despacio y aumentar la cantidad que comemos por la mañana evitará las náuseas. El cuerpo se acostumbrará a la comida y comenzará a depender de ella como combustible. En otras palabras, a medida que el cuerpo se adapta a los nuevos hábitos de desayuno, las señales de hambre también irán acostumbrándose.

mesa con opciones de desayuno

El desayuno no tiene hora

Pese a que hay quien recomienda desayunar entre las 6 y las 10 de la mañana, y a las dos horas de despertar, lo mejor es hacerlo cuando queramos.

No son pocas las personas que se despiertan con náuseas y con el estómago cerrado. En estos casos, intentar meter un desayuno, por pequeño que sea, puede generar ansiedad y estrés. Incluso puede derivar en un hábito de desgana y perder el encanto que tiene tomar un café y un yogur con frutas a primera hora del día.

Si eliminamos el plazo de correr para preparar las cosas y comer recién despiertos, estamos seguros de que desayunaremos en las dos horas próximas. A no ser que estemos muy acostumbrados al ayuno intermitente, nuestro cuerpo comenzará a enviar señales para que ingiramos comida que le aporta energía. Además, podremos hacer un desayuno nutritivo, consciente y sin prisas. Desayunar bien es algo que debemos esperar al comenzar el día.

Incluso, los amantes del ayuno prefieren alimentarse dentro de una ventana de horas preestablecida. Esto puede hacer que su desayuno se convierta en el almuerzo, por lo que no existe un periodo establecido para el desayuno correcto. Lo mejor es cuadrarlo con nuestro estilo de vida.

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