Madrid se prepara para recibir un evento que promete dar mucho que hablar en la explanada del Puente del Rey. Los próximos 13 y 14 de junio, el entorno de Madrid Río se convertirá en el epicentro de la vanguardia culinaria con la llegada del festival gastronómico Ñam Ñam, una cita que busca romper con los formatos tradicionales de los eventos del sector. Bajo una filosofía independiente y plural, este encuentro no solo se centra en el buen comer, sino que integra música, diseño y cultura en un ambiente urbano pensado para disfrutar sin las prisas habituales de la capital.
Esta iniciativa, que surge del ADN de la conocida cabecera Tapas Magazine, aterriza en la ciudad para celebrar la cultura de la sobremesa y el encuentro social. Con el apoyo de instituciones locales y regionales, el festival aspira a reunir a unas 5.000 personas que busquen experiencias gourmets contemporáneas y quieran conocer de primera mano las tendencias que están marcando el ritmo de las cocinas actuales. La idea es clara: ofrecer alta cocina en un formato accesible, libre y, sobre todo, muy divertido.
Entradas con saldo incluido para los asistentes
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de esta edición es el sistema de acceso. A diferencia de otros eventos donde solo se paga por entrar, en este caso las entradas funcionan como una suerte de monedero previo. Dependiendo de la modalidad elegida, los asistentes dispondrán de saldo para gastar en las barras y puestos del recinto. Por ejemplo, el pase individual para una sesión ya incluye diez euros para empezar a probar platos, mientras que los abonos para varias jornadas o el pase completo aumentan esa cifra de consumo hasta los treinta y cinco euros.
Este formato permite que la experiencia comience desde el mismo momento en que se cruza la puerta, facilitando que el público pueda lanzarse a descubrir las creaciones de los chefs sin complicaciones logísticas. Además, existe una opción VIP que añade ventajas adicionales como el acceso preferente, entrada sin colas y la posibilidad de disfrutar del Guest Lounge, una zona más exclusiva donde la atención y la comodidad suben un peldaño.
Un cartel gastronómico de alto nivel

La oferta culinaria es, sin duda, el plato fuerte del fin de semana. El festival ha conseguido reunir a una selección de proyectos que son tendencia, desde restaurantes con estrella Michelin hasta puestos emblemáticos de los mercados municipales madrileños. Nombres como Nato Robata, Tripea, Haranita o Fraula forman parte de un recorrido que mezcla la cocina creativa con sabores internacionales y propuestas más tradicionales revisadas bajo una mirada actual. No faltarán tampoco los tacos de Chiribita o la cocina de raíces de Ancestral y La Casa de Manolo Franco.
Para los que siempre guardan sitio para el postre, la sección dulce estará bien cubierta con las propuestas de La Fresería, Santana Choux o los helados artesanales de Campo a Través. Además, la experiencia líquida contará con la presencia de vinos naturales y coctelería de autor, sin olvidar el café de especialidad para los más cafeteros. Todo está pensado para que cada bocado tenga su pareja ideal, ya sea en formato de tapa ágil o platos más elaborados para compartir tranquilamente en las zonas habilitadas.
El producto regional y los mercados como protagonistas

El festival también sirve de escaparate para la riqueza agroalimentaria de la Comunidad de Madrid. Gracias a la marca M Producto Certificado, los asistentes podrán degustar y adquirir alimentos de proximidad con sello de calidad, como cultura quesera y productos locales, mieles, aceites y vinos de la denominación de origen madrileña. Habrá demostraciones culinarias en directo donde se pondrá en valor el uso de estos ingredientes de kilómetro cero, demostrando que la calidad está mucho más cerca de lo que a veces pensamos.
La colaboración de los mercados municipales, como los de Chamberí, Vallehermoso o San Antón, refuerza ese vínculo con lo local. Estos espacios, que son el alma de los barrios, trasladan su esencia al Puente del Rey, demostrando que el talento gastronómico nace muchas veces en los mercados tradicionales. Es una oportunidad de oro para ver cómo proyectos que triunfan en los puestos de toda la vida se integran perfectamente en un formato de festival internacional e independiente.
Música, diseño y humor para redondear la jornada

No todo será comer en Madrid Río durante estas dos jornadas. La programación cultural es igualmente ambiciosa, con un escenario por el que pasarán artistas como Gara Durán, Alba Morena o Michael Foster, además de sesiones de DJs que animarán el ambiente cuando empiece a caer el sol. Nombres como El Cuerpo del Disco o DJ Foie Gras serán los encargados de poner el ritmo electrónico y bailable a un evento que se asemeja más a una reunión de amigos a gran escala que a una feria convencional.
El toque de humor vendrá de la mano de monologuistas como Miguel Martín, Charlie Pee o Tian Lara, asegurando que las risas no falten entre bocado y bocado. Además, para los amantes de los objetos curiosos, el Cool Supermarket ofrecerá una cuidada selección de artículos de diseño y cultura pop, libros gastronómicos y detalles singulares que a buen seguro tentarán a más de uno. Es el lugar perfecto para encontrar esa camiseta icónica o ese objeto de decoración que no verás en las tiendas habituales.
Reconocimientos y espacios singulares

Como previa a la apertura de puertas, se celebrará una entrega de premios para reconocer a las figuras que están agitando el panorama de la comunicación, el diseño y la gastronomía actual. Los Ñam Ñam Awards servirán para calentar motores y destacar la labor de aquellos que, a través de las redes o de sus proyectos personales, divulgan la cultura foodie de una manera fresca y diferente. Es una forma de reivindicar que la gastronomía hoy en día también se entiende a través de la imagen y el relato.
Dentro del recinto, la joya de la corona será la Mesa Infinita, un espacio diseñado para que la gente se siente junta, comparta sus descubrimientos culinarios y charle sin protocolos. Este festival se presenta como una gran celebración colectiva donde el placer de saborear el presente se mezcla con la curiosidad por descubrir nuevos sonidos y texturas. Con una arquitectura pensada para la comodidad y el disfrute al aire libre, la cita en Madrid Río se posiciona como una de las experiencias más interesantes del calendario madrileño para quienes buscan algo que se salga de lo común.
