Este es el motivo por el que tienes que dejar que tu perro olfatee

Cuando salimos de paseo con nuestro perro, seguramente que más de una vez se ha ido parando en cada flor, piedra, charco de agua, etc. Es algo que nos suele sacar de quicio a los dueños, pero eso sucede porque no entendemos la importancia de que nuestro perro olfatee a gusto. Hoy ha llegado el momento de explicar el motivo por el que nuestro perro decide olfatear todo a su paso.

El sentido del olfato para los perros es de vital importancia, casi tanto como el oído, pero el olfato está directamente conectado con el cerebro y desarrollar su sentido del olfato les ayuda en su estimulación mental. Es una cadena que no podemos estar cortando constantemente, ya que hacemos más daño del que creemos evitar.

La vida de un perro no es dormir, comer y salir 5 minutos a hacer pis y popó, sino que entre medias hay cientos de acciones que muchas veces obviamos y coartamos por falta de tiempo, de interés o de información.

Cada paseo para el perro es la oportunidad perfecta realizar ejercicio físico, pero también está rodeado de estímulos, por lo que reconocerlos y almacenarlos le ayuda en su estimulación mental. Un perro huele hasta 1.000 veces más y mejor que nosotros los humanos.

Los perros ven el mundo a través de su nariz, ya que juntos a su oído, es el sentido que más desarrollado tienen, por eso los juegos de olfateos son tan positivos para ellos, y les relaja tanto, aparte de subirles la morar, liberar estrés y hacerles sentir muy queridos, respetados y amados.

Un perro quiere olfatear el suelo mientras pasea

Deja que el perro olfatee en sus paseos

A los perros les gusta tanto olfatear porque ellos conocen el mundo de esa forma y reconocen su entorno así. Todo lo que sea estimulante para ellos, es positivo. Si no les dejamos oler, es como si caminaran por un lugar 100% desconocido y con los ojos vendados.

El conocer los olores que hay a su alrededor, le permitirá volver al lugar donde inició el camino, aunque esto no siempre es cierto, ya que, si caminan mucho, se desorientan y entre medias el rastro se pudo haber borrado.

Los paseos son para él, por lo que hay que dejarles que disfruten de su momento, eso sí, tampoco hay que permitirles hacer lo que les venga en gana o pararse a cada centímetro. Hay que lograr el equilibrio y el término medio, para que sea un momento saludable para ambos.

A partir de ahora, ya sabemos que tenemos que dejarle olfatear durante sus paseos, y además podemos desarrollar su estimulación mental a base de juegos de olfateo en casa. De hecho, es una actividad muy común en las guarderías caninas.

Algo tan sencillo como una alfombra de pelos y verter por encima pequeñísimos trocitos de sus chuches favoritas. Otra opción es jugar con él a encontrar su pelota favorita por toda la casa.

La clave está en que use su olfato, eso acelera su respiración, lo que le hace mantenerse activo y posteriormente cansarse más. No es necesario forzarlo, ni llevarlo al agotamiento mental. Recordemos que es solo un juego. Si el animal se encuentra mal y vomita, lo mejor es darle cariño y dejarlo tranquilo para que se recupere,