Pruebas de ADN para localizar a los dueños de perros a través de sus heces

Un puñado de municipios españoles se han unido para pedir un censo genético canino de todos los perros registrados dentro de sus correspondientes territorios. El objetivo es ser capaces de identificar al dueño del animal a través de las heces del perro para, posteriormente, multarle por no recoger el excremento que ha dejado abandonado en vía pública.

Hace no mucho tiempo se empezó a rumorear una medida que consistía en realizar pruebas de ADN a los perros y crear una especie de censo genético de perros con el fin de poder identificar a quién pertenecían esas cacas abandonadas en las aceras y parques.

Aquella idea y esos rumores se disiparon en el tiempo, pero hoy ya son 43 municipios españoles los que están pidiendo pruebas de sangre o saliva para hacer un perfil genético de los canes del municipio y saber a quién pertenecen esas cacas.

A priori esa información genética no será compartida ni usada a menos que hayamos incumplido la normativa y hayamos dejado heces de nuestros perros en la calle, será ahí cuando el organismo competente coteje esa muestra con la información de ADN y nos llegue a casa la multa.

Una infracción leve que puede ascender a los 300 euros

A pesar de todos los avisos, medidas, carteles y amenazas, sigue siendo una actuación incívica que pone en riesgo la vida de los viandantes y el presupuesto económico de los ayuntamientos que cada año destinan miles de euros a limpiar, eliminar y desinfectar las heces de las aceras de las ciudades españolas.

Sabemos que es un poco asqueroso recoger la caca de nuestro amigo peludo, pero es un acto de solidaridad y donde demostramos la educación, además, nos ahorramos multas que pueden alcanzar los casi 300 euros.

Un perro que está inscrito en el censo genético canino

En Málaga se han recaudado más de 40.000 euros tras multar a un total de 166 dueños de perros que habían abandonado sus heces en la calle a merced de cualquier viandante. En Málaga el análisis de ADN es obligatorio para todos los perros y los datos del dueño deben estar actualizados en todo momento.

Otras ciudades como Valencia, Pamplona, Gijón y Lérida, la recaudación ha sido irrisoria llegando solo a poco más de 1.700 euros. Esto se debe a que, a pesar de los avisos y la normativa actual, solo se queda en la teoría y difícilmente se pone en práctica. Además, en esas regiones que hemos comentado, el censo de ADN canino no es obligatorio, así que es complicado localizar a los dueños.

Un censo genético canino muy útil

Más allá de localizar a los infractores y multarles por dejar caca en la acera, este censo genético canino también sirve para localizar a los dueños de perros perdidos, abandonados o que han sido maltratados. 

El funcionamiento de ese análisis de ADN es muy sencillo solo se exige una prueba de saliva o sangre, se analiza el genotipo y se recoge en un censo canino dentro del municipio. El propietario de los animales podrá ser localizado en cualquier momento, por lo que se aconseja actualizar la información cada vez que sea necesario.

El precio de esas pruebas oscila entre los 25 y 50 euros, dependiendo del municipio en el que vivamos, al igual que pasa con otras gestiones y temas veterinarios, que no es lo mismo pagarlo en un pueblo que en pleno centro de Barcelona o cualquier gran capital.

Como hemos dicho antes, el genotipo de nuestro amigo peludo queda registrado y, al igual que pasa con nosotros, cada perfil de ADN es único, por lo que no nos podrían multar a nosotros si la caca pertenece a otro can.