¿Por qué los gatos odian el árbol de Navidad?

¿Por qué los gatos odian el árbol de Navidad?

Sofía Pacheco

El Grinch no odiaba la Navidad, odiaba la situación y la actitud de las personas, pues algo similar les sucede a los gatos con el árbol de Navidad. Todos los que tenemos gatos en nuestra casa y hemos decidido poner arbolito, nos pasamos un rato limpiando y recogiendo adornos del suelo. Pero… ¿por qué los gatos atacan al árbol?

Una rivalidad legendaria que ha dado hasta para estudio científico y ha inundado Internet de memes, viñetas y montajes de humor. Todos los que tenemos gatos sabemos a lo que nos enfrentamos, por eso somos también muchos los que hemos decidido optar por otro tipo de decoración navideña y no poner árbol de Navidad.

Además, ya no es solo que los gatos tumben el arbolito, rompan los objetos y ensucien el suelo, que, al fin y al cabo, ellos son felices. Lo verdaderamente peligroso es que se coman algunos trozos de las guirnaldas, respiren el polvo de la nieve falsa, chupen la purpurina, se enreden el cuello con las luces, muerdan un cable, etc. Son riesgos reales, y si preguntamos a un veterinario él nos dará la razón.

Los gatos son muy simpáticos, pero no cualquier objeto es un juguete para ellos, de hecho, muchos de los juguetes que se venden en las tiendas están prohibidos para los gatos. Así de irónico es el mercado.

¿Qué hace esto aquí, humano?

Creemos que es odio, pero puede que nuestros felinos en miniatura sean los verdaderos adoradores de la Navidad. Dejando las bromas a un lado y según los expertos, veterinarios, etólogos y estudiosos, la rivalidad entre el árbol de Navidad y los gatos se debe principalmente a la curiosidad al ver tantos estímulos en un solo lugar y a la territorialidad, ya que ese arbolito está ocupando su espacio en la casa y nadie le ha preguntado.

Un gato en el árbol de Navidad

Imaginemos por un momento ser un gato que nos gusta jugar y nos gustan las alturas, y de repente nos plantan un árbol (plataforma por la que podemos escalar) lleno de cosas colgantes donde algunas son brillantes y otras hacen ruidos. Inevitablemente son estímulos que difícilmente podríamos controlar.

Ese espacio ocupa un espacio que antes estaba libre y el gato lo percibe como una invasión de su territorio, de ahí puede deberse su afán por tumbarlo al suelo. A modo ganador de un combate de boxeo.

Las luces muy estridentes no son del agrado de los gatos, ya que ellos ven mejor en penumbra q con mucha luz, pero… ¿y esas bolas que cuelgan? Sin darnos cuenta le creamos curiosidad y empezarán a trastear hasta terminar despojando al árbol de Navidad de todos sus adornos.

Cómo evitar que ataquen al árbol

Desde ya decimos que es prácticamente imposible, y más si se trata de un gato adulto, o peor aún, si hay varios gatos, ya que se alían entre ellos. Existen consejos básicos que pueden servirnos y son los siguientes:

  • Cubrir cables con papel de aluminio. Alos gatos les repudia el sonido de sus dientes y sus papas al roce de ese material.
  • Anclar el árbol.
  • Evitar estímulos como música, brillos y bolas en las puntas de las ramas.
  • Colocar el árbol fuera de su alcance, por ejemplo, en la entrada de casa o en la terraza.
  • No usar elementos peligrosos y tóxicos.
  • Sustituir el árbol de navidad por otra opción apta para mascotas, por ejemplo, un rascador para gatos.
  • Decorar otra planta o árbol en lugar de invadir más espacio.
  • Colocar una pantalla transparente para evitar el acceso de los gatos.
  • Rociar el abeto con espray ahuyentador, con ambientador de cítrico o similares.
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