Las mascotas ayudan a las personas con enfermedades mentales

Es la primera vez en la historia que se estudia y se documenta la labor de los animales de apoyo emocional y se registra la evidencia científica de cómo estos pequeños animalitos mejoran la vida de miles de personas con enfermedades mentales graves que experimentan y sufren ansiedad, depresión y soledad.

Los animales de apoyo emocional pueden mejorar la vida de quienes sufren problemas crónicos de salud mental. La labor de estas mascotas pocas veces se ha visto agradecida, ya que por norma general son grandes olvidados y tienden a ser invisibles cuando se les compara con perros entrenados como podría ser un perro lazarillo, o un perro que detecta ataques de epilepsia o picos de glucosa.

Esto sucede porque los animales de apoyo emocional no precisan de entrenamiento ni certificado, solo están como apoyo. Sin embargo, están reconocidos a nivel mundial por profesionales médicos y de la salud mental como «terapéuticamente necesarios».

Este tipo de animales no se le ofrece a cualquier paciente. Es el profesional médico el que determina si el paciente cumple una serie de requisitos que se definen dentro del término discapacidad que se defiende en la Ley de vivienda justa de Estados Unidos.

Un hombre desayuna junto a su perro

Los animales de apoyo son un bien para la sociedad

La Universidad de Toledo (en Ohio, Estados Unidos) ha realizado una investigación en la que, por primera vez, han evidenciado los beneficios positivos de los animales de apoyo emocional con las personas con trastornos mentales. Hasta ahora solo eran apuntes, anécdotas y testimonios aislados de personas con enfermedades mentales que habían experimentado cierta mejoría en su calidad de vida gracias al trabajo de apoyo que realizan esos perros y gatos.

Durante el estudio, los investigadores de la Universidad de Toledo, siguieron de cerca a todos los participantes. Éstos, fueron emparejados con algún perro o gato de un refugio que colabora con el Programa de Mascotas Hope and Recovery.

Asimismo, los participantes encajaban en la definición para que pudieran formar parte del estudio. Cada pocos días, los investigadores del equipo de la doctora Janet Hoy-Gerlach, evaluaban a los enfermos y poco a poco fueron notando ciertas mejorías.

Los parámetros se compararon con los días previos a la adopción del animal. Al finalizar el estudio, 12 meses después de la adopción, los participantes habían reducido significativamente sus niveles de depresión ansiedad y soledad.

Humanos felices y animales con hogar

Una mujer abraza a su gato

La investigación hizo un hallazgo interesante. Se observó que hubo un aumento de los niveles de oxitocina (la hormona de la felicidad) y podría implicar que hubo un vínculo fuerte entre animales y pacientes.

Tenían que hacer vida normal con los animales y mantener un estándar alto de calidad de vida para sus compañeros de 4 patas, desde jugar con ellos, alimentarlos, lavarlos, darles cariño, respetar su descanso, pautas de obediencia, tener cuidado con las plantas tóxicas, etc.

La doctora Janet Hoy-Gerlach dijo que los animales de apoyo emocional consiguieron mejorar la vida de los pacientes ayudando a reducir sus niveles de ansiedad, depresión y soledad asociados a su enfermedad mental, pero no sería correcto hacer generalizaciones, ya que cada caso es bastante diferente.

Janet Hoy-Gerlach lleva años trabajando y estudiando la relación entre salud mental y animales, y con frecuencia ha determinado que las mascotas son un factor de apoyo.

El Programa de Mascotas Esperanza y Recuperación es la viva imagen de lo que señala Janet. Proporcionar animales de apoyo emocional a personas necesitadas y que sufren una enfermedad mental crónica obteniendo como resultado una persona más estable y feliz y dándole a un perro o gato un hogar permanente y lleno de atención.