La danesa Novo Nordisk ha pactado la adquisición de Akero Therapeutics por un importe máximo de 5.200 millones de dólares, en una operación pensada para reforzar su presencia en enfermedades cardiometabólicas y hepáticas. El movimiento está orientado a incorporar el fármaco experimental efruxifermina (EFX), candidato para el tratamiento de la MASH (antes NASH).
El acuerdo combina un pago en efectivo de 54 dólares por acción (unos 4.700 millones de dólares en total) y un derecho de valor contingente (CVR) de hasta 6 dólares por acción, condicionado a hitos regulatorios vinculados a efruxifermina.
Detalles del acuerdo y calendario

La oferta implica una valoración base de 4.700 millones de dólares y supone una prima aproximada del 16,2% sobre el último precio de cierre de Akero, lo que sitúa la transacción entre las más relevantes de Novo en el ámbito metabólico.
El componente variable contempla el pago del CVR si efruxifermina logra la aprobación completa en Estados Unidos para fibrosis y cirrosis por MASH dentro del plazo pactado (hasta junio de 2031), lo que añadiría cerca de 500 millones de dólares al desembolso total.
La compañía prevé completar el proceso a finales de 2025, sujeto a las autorizaciones regulatorias habituales, incluida la revisión de la FTC en EE. UU. y de distintos reguladores europeos. Novo Nordisk financiará la operación principalmente mediante deuda.
Según las previsiones avanzadas por la empresa, la compra no modificará su guía de resultados de 2025, aunque sí se espera un aumento de aproximadamente un 3% en I+D en 2026, en función de cuándo se formalice el cierre.
En el mercado, las acciones de Akero reaccionaron con subidas de alrededor del 16,5% hasta los 54,18 dólares, mientras que los títulos de Novo Nordisk se mantuvieron prácticamente estables, con un leve retroceso cercano al 1% en la sesión.
Efruxifermina y la apuesta por MASH

Efruxifermina (EFX) es un agonista del receptor FGF21 en fase avanzada de desarrollo que, en estudios previos (fase 2b), ha mostrado señales de mejora en inflamación y fibrosis hepática en pacientes con MASH.
La MASH, conocida anteriormente como NASH, afecta a un porcentaje relevante de la población adulta (en torno al 5% según distintas estimaciones) y está asociada a la obesidad y a la diabetes; el área sigue contando con necesidades terapéuticas elevadas a pesar de los avances recientes.
Con este movimiento, Novo Nordisk refuerza su cartera en metabolismo y salud hepática, apoyándose en la tracción de sus tratamientos para obesidad y diabetes (como los basados en semaglutida, entre ellos Wegovy y Ozempic). La compañía había discontinuado previamente su propio candidato para MASH, zalfermina, de clase similar a EFX.
Analistas del sector valoran la operación como estratégica de cara al crecimiento a largo plazo, destacando el encaje clínico y la capacidad de ejecución global de Novo. También subrayan que la farmacéutica está elevando el tamaño de sus adquisiciones para acelerar su pipeline.
El entorno competitivo es intenso, con actores como Eli Lilly, Pfizer y Madrigal Pharmaceuticals desarrollando enfoques alternativos, además de movimientos de compañías como Roche y GSK en el espacio hepático y metabólico.
Desde el punto de vista regulatorio y antimonopolio, los expertos estiman un riesgo limitado al no existir solapamientos significativos de cartera entre Novo Nordisk y Akero. La sede de Akero en South San Francisco y su experiencia clínica complementan la infraestructura de desarrollo y comercialización de Novo.
La combinación de un precio base competitivo, el potencial upside del CVR, un activo diferenciado como efruxifermina y un cierre previsto para finales de 2025 dibuja una operación que busca consolidar a Novo Nordisk en terapias metabólicas complejas, con un impacto relevante en I+D y una hoja de ruta clara en regulatorio y mercado.