La sexualidad en la vejez está dejando de ser un tema tabú en muchos municipios españoles gracias a la puesta en marcha de talleres específicos para personas mayores. Cada vez más ayuntamientos incluyen en su programación actividades centradas en el bienestar emocional, afectivo y sexual de quienes ya han superado los 60 años, con propuestas abiertas, gratuitas y guiadas por profesionales.
En ciudades como Rivas Vaciamadrid e Irun, los centros municipales de mayores y los servicios de bienestar social han diseñado sesiones formativas donde se habla sin tapujos de deseo, consentimiento, autocuidado, diversidad y relaciones de pareja en esta etapa vital. Lejos de tópicos, estos talleres pretenden ofrecer espacios seguros de reflexión y aprendizaje, en los que se respeta el ritmo de cada persona y se fomenta la autonomía.
Taller de sexualidad y bienestar en el Centro Che Guevara de Rivas Vaciamadrid
En el municipio madrileño de Rivas Vaciamadrid, el centro sociocultural Che Guevara acoge una jornada específica bajo el título «Sexualidad y bienestar sexual en las personas mayores». La actividad se celebra un viernes 27 de febrero, a partir de las 11.15 horas, y está dirigida a las socias y socios de los centros municipales de mayores de la localidad.
La sesión es totalmente gratuita y sin inscripción previa; el acceso se realiza por orden de llegada hasta completar el aforo del espacio. Con este formato, el Ayuntamiento busca facilitar al máximo la asistencia de quienes se animen a participar, evitando trámites adicionales y abriendo la puerta a un público que, en muchas ocasiones, no ha tenido oportunidades previas para hablar de estos temas.
El taller está impartido por Raquel Sánchez Montes, enfermera que trabaja en la unidad de Salud Mental del Hospital de Día Infanto-Juvenil del Hospital Universitario del Sureste. Aunque su labor diaria se centra en otro tramo de edad, en esta ocasión adapta sus conocimientos para abordar la realidad emocional y sexual de las personas mayores, con un enfoque cercano y comprensible.
La cita se estructura en dos bloques principales, organizados en franjas de una hora. De este modo se facilita una dinámica participativa y se da tiempo a que el grupo pueda compartir dudas y experiencias sin prisas, manteniendo un ambiente de confianza y respeto mutuo.
Afectividad, vínculos y relaciones saludables en la vejez
El primer tramo del programa, de 11.15 a 12.15, se centra en la «Afectividad y relaciones saludables». En este bloque no se habla solo de sexualidad, sino también de los distintos tipos de vínculos que pueden darse en esta etapa: amistades, parejas de larga duración, nuevas relaciones, contactos familiares e incluso redes de apoyo vecinal.
Se propone un espacio de reflexión donde las personas mayores puedan revisar cómo han ido cambiando sus relaciones a lo largo del tiempo. Se abordan cuestiones como los nuevos roles en la jubilación, los procesos de duelo, las separaciones o la reorganización de la vida cotidiana cuando los hijos ya no están en casa, y cómo todo ello influye en su manera de relacionarse con los demás.
El taller pone el foco en la importancia de construir redes de afecto, ternura y acompañamiento que favorezcan una vejez más cuidada y llevadera. Se insiste en que el bienestar no pasa solo por la salud física, sino también por sentirse querido, valorado y escuchado, algo que a menudo se descuida en la agenda pública.
Entre los temas que se tratan figura también la idea de las relaciones saludables: cómo poner límites, cómo pedir ayuda cuando se necesita, cómo detectar dinámicas de dependencia emocional o de maltrato, y de qué forma se puede cuidar la autoestima en un momento de la vida en el que suelen aparecer cambios corporales, pérdidas y miedos.
Este enfoque de trabajo con la afectividad permite que muchas personas mayores se reconozcan como sujetos con derecho a sentir, desear y construir vínculos nuevos, alejándose de la imagen pasiva que tradicionalmente se les ha asignado en el imaginario colectivo.
Salud sexual, autocuidado y relaciones seguras
Tras una breve pausa, el segundo bloque de la jornada tiene lugar de 12.30 a 13.30 y se dedica a la «Salud sexual y hábitos de autocuidado». En este tramo se aborda de manera directa la sexualidad en la vejez, entendida desde una perspectiva integral que combina aspectos físicos, emocionales y relacionales.
La ponente trabaja con el grupo cuestiones como el deseo sexual en la tercera edad, los cambios que pueden producirse en el cuerpo con el paso del tiempo y cómo estos influyen en la vivencia del placer. Se habla de ritmo, comodidad, comunicación con la pareja y alternativas para adaptar las prácticas a las necesidades y limitaciones de cada cual.
Otro punto clave del taller es el consentimiento y el respeto a los límites propios. Se anima a las personas asistentes a expresar lo que quieren y lo que no quieren, y a sentirse con la libertad de negociar con sus parejas, desmontando la idea de que a cierta edad ya no tiene importancia hablar de estas cosas.
También se abordan las prácticas sexuales seguras y la prevención de infecciones de transmisión genital. Aunque pueda sorprender, los datos de distintos países europeos vienen señalando en los últimos años un aumento de algunas infecciones en población mayor, en parte por desconocimiento y por la falsa creencia de que solo afectan a personas jóvenes. Por ello se repasan medidas de protección sencillas y adaptadas a la realidad de este grupo de edad.
El bloque se completa con pautas de autocuidado físico y emocional: acudir a revisiones médicas, consultar dudas sin pudor a profesionales sanitarios, cuidar el descanso, la alimentación y la actividad física, y prestar atención a cómo influyen los fármacos o determinadas enfermedades crónicas en la respuesta sexual y a los cuidados de la salud pélvica.
Un taller integrado en la red de ciudades amigables
El desarrollo de este tipo de iniciativas no se entiende de forma aislada. En el caso de Rivas Vaciamadrid, el taller en el centro Che Guevara coincide con el proceso de reincorporación a la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, un proyecto impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a nivel internacional.
Esta red busca promover entornos urbanos inclusivos en los que las personas mayores puedan participar activamente y tengan acceso a recursos que favorezcan su bienestar. Rivas trabaja en coordinación con el IMSERSO para cumplir con estos criterios, lo que incluye no solo cuestiones de accesibilidad física, sino también propuestas de carácter social, cultural y sanitario.
Dentro de este marco, el municipio cuenta desde 2018 con la Mesa de Buen Trato a las Personas Mayores, un espacio de coordinación entre distintos servicios y entidades que intenta garantizar el respeto a las decisiones y la libertad individual de este colectivo. La defensa de la dignidad en todas las dimensiones de la vida, incluida la afectiva y sexual, forma parte de su hoja de ruta.
Las actividades relacionadas con la sexualidad se entienden así como una herramienta para visibilizar necesidades a menudo silenciadas. Hablar de deseo, compañía o intimidad en público permite desmontar ideas preconcebidas y combatir el edadismo, esa discriminación basada en la edad que tiende a infantilizar o invisibilizar a quienes superan los 60 o 70 años.
En este contexto, los centros municipales de mayores de Rivas han ido ampliando su oferta formativa con charlas sobre salud mental, bienestar emocional y envejecimiento activo, dentro de la cual encaja el taller específico sobre sexualidad y bienestar sexual que se viene desarrollando en el Che Guevara.
Programa «Bizi Gogoz» en Irun: sexualidad(es) +60 con mirada diversa
La apuesta por hablar abiertamente de sexualidad en personas mayores no es exclusiva de Rivas. En Irun, el área de Bienestar Social del Ayuntamiento ha puesto en marcha el programa «Bizi Gogoz», dirigido a quienes tienen más de 60 años y quieren participar en actividades gratuitas que refuercen sus relaciones interpersonales y su bienestar global.
Entre la oferta del primer semestre del año se incluye el taller de sexualidad(es) +60, un espacio específicamente pensado para abordar la sexualidad en las relaciones de este tramo de edad. El curso está coordinado por la sexóloga Raquel Calvo, que propone un recorrido por distintas facetas del deseo y la intimidad a través de dinámicas grupales y contenidos teóricos.
El taller se estructura en seis sesiones grupales, programadas los viernes entre el 17 de abril y el 12 de junio en horario de 17.00 a 19.00 horas. Además de estas sesiones colectivas, se ofrece la posibilidad de solicitar atención individual o en pareja para profundizar en cuestiones personales que las personas asistentes prefieran tratar en un contexto más privado.
La propuesta de «Sexualidad(es) +60» se plantea desde una visión natural y dinámica de la sexualidad, alejándose de discursos culpabilizadores o excesivamente técnicos. Se trabaja con ejemplos cotidianos, se da espacio a las dudas y se anima a las personas a cuestionar ideas que han podido arrastrar durante décadas sin haberlas revisado.
Uno de los objetivos básicos del taller es que las personas mayores puedan vivir la sexualidad desde la libertad y el respeto, tanto hacia sí mismas como hacia los demás. Se insiste en que no existe una única forma correcta de vivir el deseo y en que cada trayectoria vital es válida siempre que esté basada en el consentimiento y el bienestar de quienes participan.
Romper estigmas: capaces de sentir más allá de los 60
Desde la organización del programa Bizi Gogoz se reconoce que todavía persiste cierto estigma a la hora de hablar de sexualidad entre personas mayores. Muchas generaciones crecieron con una educación muy limitada en este ámbito, en contextos en los que el silencio y la vergüenza eran la norma, y eso todavía se nota a la hora de plantear preguntas o verbalizar deseos.
En las sesiones de «Sexualidad(es) +60», la sexóloga Raquel Calvo recuerda a menudo que «nacemos y morimos siendo seres sexuados». Esto implica que a lo largo de toda la vida tenemos capacidad de sentir y de desear, aunque la forma de expresar esa sexualidad vaya cambiando con el tiempo y se adapte a las circunstancias personales, físicas y emocionales de cada uno.
Este año, el taller en Irun incorpora nuevos contenidos relacionados con la diversidad sexual, las distintas configuraciones de pareja y la seducción como herramienta para reforzar la autoestima. Se aborda la existencia de orientaciones e identidades diversas, se revisan estereotipos y se exploran maneras de relacionarse que van más allá del modelo tradicional.
También se dedica tiempo a hablar de cómo influyen los cambios corporales y de salud en la vivencia del placer. Se contemplan situaciones como la viudedad, las nuevas relaciones tras una ruptura, los cambios de deseo dentro de la pareja o el impacto de determinadas enfermedades crónicas, con el objetivo de que nadie sienta que su situación queda fuera del debate.
Al generar un entorno seguro, el taller se convierte en un lugar donde las personas mayores pueden compartir experiencias sin ser juzgadas, descubrir que no están solas en sus miedos y encontrar estrategias para disfrutar de manera más plena y tranquila de su vida íntima.
Las iniciativas que se están desarrollando en Rivas Vaciamadrid e Irun muestran cómo los talleres sobre sexualidad y bienestar para personas mayores pueden integrarse en una oferta municipal más amplia, ligada al envejecimiento activo, la salud mental y el buen trato. Con formatos gratuitos, profesionales especializados y espacios de confianza, estas propuestas contribuyen a que la sexualidad en la vejez deje de ocultarse y se reconozca como una parte más del bienestar integral, ofreciendo a quienes superan los 60 la posibilidad de seguir aprendiendo, relacionándose y cuidando su vida afectiva y sexual con naturalidad.
