Rovi cierra la compra de la planta de Bristol Myers en Phoenix y refuerza su negocio de inyectables

  • Rovi culmina la adquisición de una planta de fabricación de medicamentos de Bristol Myers Squibb en Phoenix (Arizona).
  • El acuerdo de fabricación con BMS garantiza actividad en la planta a través de su filial Rois Phoenix.
  • El contrato tiene una duración inicial de cinco años y un pago mínimo anual de 50 millones de dólares.
  • La operación refuerza la capacidad de producción de inyectables de alto valor añadido de Rovi a escala global.

Planta farmacéutica de Rovi en Phoenix

La compañía farmacéutica española Rovi ha completado la compra de una planta de fabricación de medicamentos en Phoenix (Arizona, Estados Unidos) a Bristol Myers Squibb (BMS), tras culminar todos los trámites previstos en el contrato firmado meses atrás. Con este movimiento, el grupo con sede en Madrid consolida su estrategia de expansión industrial y da un nuevo paso para reforzar su presencia internacional en el segmento de productos inyectables.

Según ha comunicado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el cierre de la operación se ha producido una vez verificadas las condiciones habituales en este tipo de transacciones y tras confirmarse que no se han producido cambios adversos significativos desde la firma del acuerdo inicial. La transacción incluye la planta de Phoenix, así como diversos activos y pasivos vinculados a la actividad de fabricación de medicamentos que se desarrollaba en estas instalaciones hasta ahora gestionadas por BMS.

Detalles del acuerdo entre Rovi y Bristol Myers Squibb

Acuerdo entre Rovi y Bristol Myers Squibb

El contrato firmado entre Rovi y Bristol Myers Squibb, anunciado inicialmente en septiembre del año pasado, establece una duración mínima de cinco años a partir del cierre efectivo de la operación. Durante ese periodo, se ha fijado un pago mínimo de 50 millones de dólares anuales (aproximadamente 46,5 millones de euros) asociado al acuerdo de fabricación suscrito entre ambas compañías.

En el marco de esta transacción, Rovi ha formalizado con BMS un contrato de fabricación a largo plazo mediante el cual su filial Rois Phoenix continuará produciendo medicamentos para la multinacional estadounidense en la propia planta de Arizona. Este documento regula las condiciones de servicio, los volúmenes, los estándares de calidad y el mantenimiento de los recursos necesarios para que la fábrica siga plenamente operativa, conservando el personal imprescindible para su funcionamiento.

acuerdo con Novo Nordisk
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La continuidad de la producción para BMS implica que, al menos durante estos primeros años, la planta no solo se integrará en la red industrial de Rovi, sino que también mantendrá una relación estrecha con su antiguo propietario. De esta manera, la farmacéutica española asegura una carga de trabajo estable desde el primer día, algo clave cuando se incorpora una instalación de gran tamaño a su estructura.

Rovi ha subrayado ante el mercado que la operación no se ha visto alterada por ningún evento relevante desde su anuncio, lo que ha permitido cumplir los plazos previstos para la consumación del contrato. Tanto las autorizaciones habituales como las comprobaciones técnicas y regulatorias necesarias para el traspaso de activos han concluido satisfactoriamente, garantizando la integración ordenada de la planta de Phoenix dentro del grupo.

Una planta «de última generación» para reforzar la red de fabricación

Instalaciones de fabricación de inyectables

La compañía española ha definido la fábrica de Phoenix como una instalación de última generación, con tecnología avanzada para la producción de medicamentos inyectables. La incorporación de esta planta se suma a la red industrial que Rovi ya opera en distintos puntos, principalmente en España y Europa, y aumenta de forma notable la capacidad disponible para este tipo de productos.

Al integrar estas instalaciones, Rovi pretende ampliar su oferta de servicios de fabricación para terceros, un negocio en el que ya tiene un peso relevante dentro del sector europeo. La capacidad añadida en Estados Unidos permite a la farmacéutica contar con una plataforma industrial más diversificada geográficamente, lo que puede facilitar acuerdos con nuevos socios y mejorar el acceso a clientes situados tanto en Norteamérica como en otros mercados internacionales.

La empresa destaca que la nueva planta refuerza sus alianzas estratégicas y contribuye a apuntalar el suministro de medicamentos inyectables, un segmento especialmente sensible en términos de calidad, tiempos de entrega y seguridad de abastecimiento. En un contexto en el que se han evidenciado debilidades en las cadenas globales de producción farmacéutica, disponer de una red industrial más amplia y flexible se considera un factor competitivo importante.

Además, la operación encaja con la hoja de ruta que Rovi viene desarrollando en los últimos años, orientada a consolidarse como un actor clave en la fabricación por contrato de productos de alto valor añadido. La compañía combina su propio portfolio de medicamentos con una creciente actividad de fabricación para terceros, apoyándose en plantas especializadas y certificadas para mercados exigentes como la Unión Europea y Estados Unidos.

Impulso al negocio de inyectables de alto valor añadido

Producción de inyectables de alto valor

Rovi ha insistido en que esta compra supone una adquisición estratégica dentro de su plan de crecimiento a medio y largo plazo. El objetivo es reforzar su posición en el segmento de inyectables de alto valor añadido, donde se incluyen formatos como las jeringas precargadas, los cartuchos y los viales, todos ellos con elevados requisitos técnicos y regulatorios.

La compañía viene apostando por este tipo de presentaciones, no solo por su demanda creciente en terapias complejas, sino también por el valor que aportan a nivel de diferenciación industrial. Contar con más capacidad en una planta avanzada como la de Phoenix facilita que Rovi pueda asumir nuevos proyectos de desarrollo y producción, tanto para sus propios medicamentos como para socios internacionales que busquen fabricación especializada y fiable.

Desde una perspectiva europea, el movimiento refuerza el papel de Rovi como referente continental en la fabricación de inyectables, combinando una base industrial sólida en España con una presencia reforzada en Estados Unidos. Esta doble huella geográfica puede ser especialmente relevante a la hora de negociar acuerdos con grandes grupos farmacéuticos que necesitan proveedores con capacidad global y estándares de calidad homogéneos en distintas regiones.

La operación también puede tener impacto indirecto en la actividad que Rovi desarrolla en Europa, ya que una mayor capacidad global permite redistribuir producciones, optimizar cargas de trabajo entre plantas y ofrecer a sus clientes europeos más opciones de suministro y flexibilidad. En un sector donde la planificación a largo plazo es clave, disponer de una red industrial amplia puede marcar la diferencia.

Condiciones de cierre y seguridad regulatoria

Detalle de planta farmacéutica

En la comunicación remitida al supervisor bursátil español, Rovi explica que la consumación del contrato se ha producido una vez completadas las condiciones de cierre habituales en operaciones corporativas de este tipo. Entre ellas se incluyen las verificaciones técnicas, financieras y regulatorias necesarias para asegurar que la transferencia de la planta y de los activos asociados se realiza con plenas garantías.

La farmacéutica también destaca que desde la firma del acuerdo inicial no se ha registrado ningún evento adverso significativo que afectara de forma relevante al valor de la transacción o a las perspectivas de la planta. Este punto era una de las cláusulas clave del contrato, y su cumplimiento ha permitido llevar la operación hasta el cierre sin modificaciones sustanciales respecto a lo inicialmente previsto.

El hecho de que la operación se haya concluido sin sobresaltos aporta un mensaje de estabilidad al mercado y a los socios industriales de Rovi. La continuidad de la actividad productiva para Bristol Myers Squibb a través de Rois Phoenix, junto con el mantenimiento del personal necesario, ayuda a asegurar que la planta mantiene su nivel de servicio mientras se integra progresivamente en los sistemas y procesos del grupo español.

En conjunto, la compra de la planta de Phoenix consolida la estrategia de Rovi de ganar tamaño y peso en el negocio de fabricación de medicamentos inyectables, combinando la expansión internacional con acuerdos de colaboración a largo plazo que aseguren volumen de producción, diversificación de clientes y mayor presencia en mercados clave como el estadounidense y el europeo.