
La gripe aviar vuelve a situar a Galicia en el mapa de la vigilancia sanitaria tras la detección de varios ejemplares de aves silvestres infectados por el virus H5N1. Los últimos análisis en gaviotas recogidas en distintos puntos de la comunidad han confirmado nuevos focos en un momento del año marcado por la migración de aves y el frío, dos factores que favorecen la circulación del virus.
Las autoridades autonómicas han querido lanzar un mensaje de calma a la población y al sector avícola, recordando que, a día de hoy, no se ha constatado ningún caso en aves de corral en Galicia. Aun así, la Xunta insiste en mantener la cautela, reforzar la bioseguridad en las explotaciones y seguir al detalle las recomendaciones oficiales para reducir al mínimo cualquier riesgo.
Cuatro nuevas gaviotas infectadas en Tomiño, Ribeira, Ares y Oleiros

La Consellería do Medio Rural ha notificado cuatro nuevos casos de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) en aves silvestres, concretamente en gaviotas patiamarillas (Larus michahellis). Los positivos se han comunicado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) a través de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria, cumpliendo el protocolo establecido.
Según los partes remitidos, una de las gaviotas fue localizada en el municipio pontevedrés de Tomiño, mientras que las otras tres aparecieron en los concellos coruñeses de Ribeira, Ares y Oleiros. En todos los casos se trataba de aves silvestres que fueron recogidas tras detectarse síntomas compatibles con la enfermedad o encontrarse ya sin vida.
Los ejemplares fueron trasladados a los Centros de Recuperación de Fauna Silvestre de la Xunta, repartidos entre Cerdedo-Cotobade (para el caso de Tomiño) y Oleiros (para las aves recogidas en Ribeira, Ares y el propio municipio de Oleiros). En estas instalaciones se procedió a la toma de muestras para su análisis y a la posterior gestión de los cadáveres siguiendo la normativa sanitaria.
La confirmación definitiva llegó del Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, en Madrid, centro de referencia designado a nivel estatal para este tipo de diagnósticos. Tras los resultados positivos, la Administración gallega comunicó formalmente los focos y actualizó su recuento de casos en la comunidad.
Con estos hallazgos recientes, Galicia suma 22 focos confirmados de gripe aviar en aves silvestres en lo que va de 2025. Todos ellos han afectado a fauna salvaje, fundamentalmente gaviotas, y ninguno ha implicado hasta el momento a granjas de pollos, pavos u otras aves domésticas.
Situación en Galicia: sin casos en granjas pero con vigilancia reforzada

La Xunta recalca que, pese a este goteo de focos en fauna silvestre, no se ha detectado ningún caso en aves de corral en toda la comunidad. Esto significa que las explotaciones avícolas gallegas siguen libres de gripe aviar, un dato clave para la economía del sector y para el comercio de productos avícolas.
Las autoridades insisten, no obstante, en que la ausencia de positivos en granjas no implica bajar la guardia. En un territorio donde la cría de aves tiene un peso importante, tanto en explotaciones industriales como en pequeños corrales familiares, se considera esencial mantener y reforzar las medidas de bioseguridad.
Entre las recomendaciones principales se encuentra evitar cualquier contacto directo o indirecto entre aves domésticas y aves silvestres. Esto pasa por asegurar cerramientos adecuados, controlar el acceso de animales al aire libre, proteger los puntos de agua y comida para que no sean compartidos con aves salvajes y extremar la limpieza y desinfección de instalaciones, vehículos y utensilios.
La Consellería de Medio Rural también anima a intensificar la vigilancia sobre el estado de salud de las aves domésticas, tanto en grandes explotaciones como en corrales particulares. Ante cualquier sospecha —como mortalidad elevada, cambios bruscos de comportamiento o signos respiratorios llamativos— se pide avisar de inmediato a los Servicios Veterinarios Oficiales para que puedan actuar con rapidez.
En el caso concreto de las aves silvestres, la Xunta recuerda que la ciudadanía dispone de vías de contacto como el teléfono 012 para comunicar la presencia de animales enfermos o muertos. Son los equipos especializados quienes se encargan de la recogida, el muestreo y, si procede, la eliminación de los restos, evitando así manipulaciones innecesarias por parte de particulares.
Contexto en España y Europa: aumento de focos en aves silvestres
Los casos notificados en Galicia se enmarcan en una situación epidemiológica más amplia que afecta al conjunto de España y a numerosos países europeos. En el actual periodo de vigilancia anual, que arranca el 1 de julio de cada año, las autoridades españolas han comunicado 147 focos de gripe aviar en aves silvestres.
Si se toma como referencia el año natural, la cifra asciende a 149 focos en todo el Estado, un volumen que el propio Ministerio de Agricultura califica como muy elevado al compararlo con los datos de campañas anteriores. El grueso de estos casos se concentra, de nuevo, en fauna salvaje asociada a humedales, zonas costeras y rutas migratorias.
En el ámbito europeo, la tendencia es similar: se ha observado un incremento considerable de focos en los últimos meses. El repunte está relacionado con la migración estacional de muchas especies de aves y con el descenso de las temperaturas propio del otoño e invierno, condiciones que favorecen la persistencia y expansión del virus en el medio ambiente.
Este escenario ha llevado a que distintos países mantengan o refuercen las medidas de vigilancia activa y pasiva en aves silvestres y de corral. La monitorización se centra en zonas de riesgo, explotaciones con gran densidad de animales y puntos donde la interacción entre fauna salvaje y aves domésticas puede ser más intensa.
En España, las comunidades autónomas colaboran con el MAPA a través de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria, que centraliza la información sobre focos detectados, coordina los protocolos de laboratorio y facilita la comunicación con las instituciones europeas implicadas en la gestión de la gripe aviar.
Medidas preventivas y bioseguridad en explotaciones gallegas
Ante este contexto, el Ministerio de Agricultura mantiene en vigor, desde el 13 de noviembre, un paquete de medidas preventivas de aplicación en todo el territorio español. El objetivo es claro: minimizar las oportunidades de contacto entre aves domésticas y aves silvestres, ya sea de forma directa o a través del agua, el pienso o el material contaminado.
En Galicia, la Consellería de Medio Rural ha trasladado estas directrices al sector, subrayando la importancia de extremar la bioseguridad en todas las explotaciones avícolas. Esto incluye granjas industriales, granjas de autoconsumo y pequeños corrales en fincas particulares, donde también se pueden dar situaciones de riesgo si las aves campan libremente cerca de zonas frecuentadas por fauna salvaje.
Entre las actuaciones recomendadas se encuentran limitar la presencia de aves al aire libre en periodos críticos, colocar redes u otros sistemas que impidan la entrada de pájaros salvajes a naves o patios, y proteger bebederos y comederos. Asimismo, se incide en el control de visitas, el uso adecuado de ropa y calzado limpio para acceder a las instalaciones y la desinfección rutinaria de vehículos y equipos.
Los servicios veterinarios oficiales piden además a los titulares de explotaciones que notifiquen sin demora cualquier sospecha de enfermedad, para activar de forma inmediata los protocolos de diagnóstico y, en caso necesario, las medidas de contención. La rapidez en la comunicación es fundamental para evitar la propagación del virus en caso de que apareciera en aves domésticas.
En paralelo, centros de referencia como los Centros de Recuperación de Fauna Silvestre gallegos mantienen una elevada actividad, tanto en la recepción de animales heridos o enfermos como en la realización de pruebas. En algunos de estos centros se han llegado a analizar más de un centenar de muestras de aves sospechosas de gripe aviar a lo largo del año, junto con controles en mamíferos que podrían actuar como hospedadores accidentales.
Recomendaciones a la ciudadanía y riesgo para la salud humana
La Xunta incide en que el serotipo H5N1 detectado en estas gaviotas presenta, por ahora, un carácter zoonótico bajo, es decir, la transmisión a personas es poco frecuente. Aun así, las autoridades prefieren aplicar el principio de precaución y recuerdan que conviene evitar situaciones de riesgo innecesarias.
El mensaje principal dirigido a la población es sencillo: no se deben manipular aves enfermas o muertas, ni siquiera para retirarlas del campo o de una playa. Si se localiza un animal en estas condiciones, lo adecuado es contactar con los servicios competentes, ya sea a través de los teléfonos de atención autonómicos (como el 012) o mediante los canales de los ayuntamientos y cuerpos de seguridad.
En el ámbito cotidiano, se considera que el consumo de carne de ave y huevos procedentes de canales legales y controladas es seguro, ya que los productos pasan por inspecciones veterinarias y se someten a las medidas sanitarias exigidas por la normativa europea. Lo que sí se desaconseja es el sacrificio o manejo de aves enfermas por parte de particulares sin supervisión profesional.
Las autoridades también recuerdan que, aunque los contagios a humanos son muy esporádicos, mascotas como perros y gatos podrían verse afectadas si entran en contacto directo con aves infectadas. Por ello se recomienda no permitir que estos animales jueguen con restos de fauna silvestre ni con cadáveres de aves encontrados en el campo, ríos o playas.
En caso de encontrarse en una zona donde se hayan confirmado focos recientes, se aconseja extremar las medidas de higiene, como el lavado de manos tras paseos por áreas húmedas o marismas, y respetar las indicaciones de las autoridades si se restringe el acceso a determinados espacios naturales por motivos de sanidad animal.
El escenario actual de gripe aviar en Galicia se caracteriza por la concentración de casos en aves silvestres, la ausencia de positivos en granjas y una vigilancia muy estrecha por parte de las autoridades autonómicas y estatales. Los focos detectados en gaviotas patiamarillas en Tomiño, Ribeira, Ares y Oleiros se suman a los 22 registrados en 2025, en un contexto de incremento generalizado de casos en España y Europa. La combinación de medidas de bioseguridad en las explotaciones, la colaboración ciudadana a la hora de notificar aves sospechosas y el trabajo de los centros de recuperación y laboratorios de referencia se presenta como la mejor herramienta para contener el virus y proteger tanto al sector avícola como a la salud pública.