La primera semana de Navidad ha marcado un punto de inflexión en la evolución de la gripe en España. Tras varias semanas de ascenso temprano y niveles epidémicos en buena parte del país, los últimos datos oficiales reflejan un descenso contundente de la incidencia tanto a nivel nacional como en varias comunidades autónomas.
Ese cambio de tendencia llega, además, en un contexto en el que también se observa una reducción de otras infecciones respiratorias agudas como la covid-19, la bronquitis o la bronquiolitis, aunque las autoridades sanitarias insisten en que el virus de la gripe sigue circulando con intensidad y que aún no se puede dar por cerrada la temporada.
La tasa de gripe se desploma en la semana de Navidad
A nivel estatal, los datos del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA) del Instituto de Salud Carlos III apuntan a una caída muy brusca. La tasa de gripe ha pasado de 193,3 a 105 casos por cada 100.000 habitantes en solo siete días, lo que supone un descenso del 45,7% justo en la semana de Navidad (22-28 de diciembre).
El retroceso se reparte entre prácticamente todos los grupos de edad. En niños de uno a cuatro años la tasa se sitúa en 324 casos por 100.000 habitantes, mientras que en los menores de un año baja hasta 276,7. En el tramo de cinco a 19 años, donde la gripe también había pegado fuerte, la incidencia se coloca en 148,3 casos.
Entre los adultos jóvenes y de mediana edad (20 a 59 años), la tasa se queda en 193,9 casos por 100.000 habitantes, y en los grupos de mayor edad también se observan descensos: 117,8 casos entre los 60 y 69 años, 182,2 en la franja de 70 a 79 y 170 en mayores de 80.
En Atención Primaria, el porcentaje de pruebas positivas de gripe desciende hasta el 41,7%, cuando la semana anterior se situaba en el 48,2%. Esta caída en la positividad refuerza la idea de que la circulación del virus empieza a frenarse, aunque el impacto asistencial todavía es relevante y los menús de hospital en Navidad se adaptan.

Andalucía: fuerte bajada en plena campaña pero con aviso de cautela
En Andalucía, la fotografía es similar pero con matices propios. La tasa de síndrome gripal en la comunidad ha caído de 79 a 45,2 casos por cada 100.000 habitantes en la semana del 22 al 28 de diciembre, más de 30 puntos de diferencia en pocos días, coincidiendo con Nochebuena y Navidad.
Esta caída ha sido confirmada por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, que destaca un pronunciado descenso en la incidencia de gripe y del resto de infecciones respiratorias agudas (IRA). A pesar de ello, el consejero Antonio Sanz ha pedido expresamente “no bajar la guardia”, porque los niveles siguen siendo epidémicos y se teme un posible repunte en las semanas posteriores a las fiestas debido al elevado número de contactos sociales.
De hecho, la tasa global de infecciones respiratorias agudas atendidas en Atención Primaria andaluza también se ha reducido con claridad: ha pasado de 475,1 a 299 casos por 100.000 habitantes en apenas una semana. Es un recorte importante, pero la carga asistencial continúa siendo elevada.
La distribución dentro de la comunidad es muy desigual. Las IRA presentan una distribución heterogénea por provincias, con valores máximos en Cádiz, que registra 423,9 casos por 100.000 habitantes, y mínimos en Málaga, con 209. Entre medias se sitúan Almería (213,3), Córdoba (273,9), Granada (281,5), Huelva (260,6), Jaén (325,5) y Sevilla (337,7).

Diferencias por provincias andaluzas: dónde cae más la gripe
Si se mira solo a la incidencia del síndrome gripal, Andalucía presenta un mosaico de situaciones. En la semana navideña, la tasa se sitúa en 21,8 casos por 100.000 habitantes en Almería, 52,1 en Cádiz, 55,5 en Córdoba, 58,7 en Granada, 40,7 en Huelva, 36,7 en Jaén, 38,8 en Málaga y 58,7 en Sevilla.
Con estas cifras, Granada y Sevilla figuran entre las provincias con mayor incidencia gripal, mientras que Almería y Málaga se sitúan en la parte baja de la tabla regional. Huelva aparece como la tercera provincia andaluza con menor incidencia global de IRA (260,6 casos por 100.000 habitantes), solo por encima de Málaga y Almería, pero mantiene niveles significativos de gripe con esos 40,7 casos por 100.000 habitantes.
Aunque los números indican que la curva ha dado la vuelta, las autoridades autonómicas insisten en que Andalucía sigue en zona epidémica y que es pronto para dar por cerrada la temporada. Se recuerda, además, que el descenso actualmente observado puede estar parcialmente influido por los días festivos, en los que suele reducirse la asistencia a consulta y la notificación de casos.
Para gestionar mejor la presión en los servicios, la Junta mantiene activo un Plan de Alta Frecuentación (PAF) que se va activando según la demanda en hospitales y centros de salud. En aquellos centros donde se ha tenido que activar el PAF al menos tres veces en los últimos siete días, el uso de mascarilla es obligatorio; en el resto, la recomendación es clara aunque no sea exigible.
El mensaje que se repite desde la administración autonómica es que, más allá de las medidas puntuales, la vacunación sigue siendo la herramienta principal para disminuir complicaciones, ingresos y fallecimientos por gripe y otras infecciones respiratorias.

Vacunación: clave en la caída de la tasa de gripe
En el conjunto de Andalucía, la campaña de inmunización frente a virus respiratorios avanza a buen ritmo. Según los últimos datos difundidos, 1.881.411 personas se han vacunado ya contra la gripe y 768.030 han recibido la vacuna frente a la covid-19. Son cifras que, según la Consejería de Sanidad, explican en parte el freno en la propagación del virus y la menor gravedad de muchos de los casos detectados.
Por provincias, la vacunación antigripal se distribuye así: 151.719 personas en Almería, 236.657 en Cádiz, 199.097 en Córdoba, 233.469 en Granada, 104.131 en Huelva, 175.834 en Jaén, 339.926 en Málaga y 440.578 en Sevilla. Las cifras muestran un alto grado de respuesta de la población andaluza, especialmente en provincias densamente pobladas como Sevilla y Málaga.
En cuanto a la vacuna frente a la covid-19, se han inmunizado 54.300 personas en Almería, 93.306 en Cádiz, 76.422 en Córdoba, 93.928 en Granada, 42.431 en Huelva, 62.223 en Jaén, 138.064 en Málaga y 207.356 en Sevilla. Aunque la covid ya no concentra la atención de hace unos años, sigue pesando en las estadísticas de hospitalización y mortalidad, motivo por el que se mantiene la recomendación de vacunarse en los grupos diana.
Otro eje fundamental es la inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS), principal causante de la bronquiolitis en lactantes. En Andalucía, 40.939 menores de seis meses han sido inmunizados, lo que equivale al 94,6% de los bebés nacidos desde el 1 de abril, además de los prematuros menores de 12 meses y los menores de dos años con patologías graves.
Por provincias, se han inmunizado frente al VRS 4.174 bebés en Almería (93,8%), 5.102 en Cádiz (94,9%), 3.469 en Córdoba (95,2%), 4.421 en Granada (94,4%), 2.284 en Huelva (95,9%), 2.722 en Jaén (97,3%), 7.207 en Málaga (92,3%) y 9.405 en Sevilla (95,5%). Este tipo de campañas, centradas en población vulnerable, contribuyen a aliviar la presión en pediatría y urgencias en plena temporada de virus respiratorios.

IRAs en España: bajan gripe, covid y bronquiolitis
La caída de la gripe en Navidad no se da en solitario. A nivel nacional, la tasa global de infecciones respiratorias agudas (IRAs) —que agrupa gripe, covid-19, bronquitis y bronquiolitis— ha bajado un 31,6%, desde 837,9 a 573,6 casos por cada 100.000 habitantes en la semana del 22 al 28 de diciembre.
Buena parte de ese descenso se explica por la evolución de la covid-19. Las infecciones por SARS-CoV-2 se reducen hasta 2,2 casos por 100.000 habitantes, lo que supone un 42% menos que la semana previa. Aunque las cifras son mucho más bajas que en temporadas anteriores, el virus sigue provocando ingresos y complicaciones en personas vulnerables.
También descienden con claridad las bronquitis y bronquiolitis en menores de cinco años, cuya tasa se sitúa en 362,9 casos, un 24,2% menos que en la semana anterior. Esta reducción se deja notar en pediatría y urgencias, dos de los servicios que más sufren los picos de estos virus.
En Atención Primaria, la foto es algo más compleja: la positividad de la gripe baja hasta el 41,7%, pero la del VRS sube al 9,1% (desde el 6,5%) y la de SARS-CoV-2 se mueve ligeramente al alza, del 1,3% al 1,4%. Es decir, globalmente hay menos casos, pero siguen circulando varios patógenos a la vez.

Hospitalizaciones: la incidencia baja antes que la presión hospitalaria
Mientras las curvas de contagios empiezan a apuntar hacia abajo, el impacto en los hospitales tarda algo más en reflejar esa mejoría. La tasa de hospitalización por infección respiratoria aguda grave (IRAG) se mantiene prácticamente estable en 22,9 casos por 100.000 habitantes, frente a los 22,8 de la semana anterior.
Por patógenos, la positividad hospitalaria para gripe sube ligeramente hasta el 43,2% (desde el 41,9%), mientras que la de SARS-CoV-2 alcanza el 1,8% (frente al 0,7% de la semana previa). En cambio, el VRS se mantiene en torno al 13,5%, una cifra muy similar al 13,8% anterior.
En cuanto a la hospitalización específica por gripe, la tasa se sitúa en 9,9 casos por 100.000 habitantes, un leve incremento respecto a los 9,6 casos de la semana anterior. El aumento es pequeño, pero llega en un momento en el que la incidencia comunitaria ya ha empezado a caer, algo habitual porque los ingresos suelen retrasarse unos días respecto al pico de contagios.
La situación es distinta en covid-19, donde la tasa de hospitalización asciende a 0,4 casos por 100.000 habitantes, el doble de los 0,2 notificados una semana antes, aunque en términos absolutos se mantiene muy por debajo de los niveles registrados en olas anteriores. Por su parte, la hospitalización asociada al VRS permanece estable en 3,1 casos por 100.000 habitantes.
Desde el inicio de la temporada, los casos de gripe ingresados en el hospital presentan un 19,9% de neumonía, un 4,2% de ingresos en UCI y un 4,6% de letalidad. En covid-19, las cifras son de 24,3% de neumonía, 3,6% de admisión en UCI y 10,3% de letalidad. En el caso del VRS, se registra un 11,8% de neumonía, un 9,2% de ingresos en UCI y una letalidad del 0,8%.
Aragón y Cataluña: descensos claros tras picos tempranos
Además de Andalucía, otras comunidades autonómicas europeas como Aragón y Cataluña muestran una curva descendente de la gripe en la semana de Navidad, aunque todavía por encima de los niveles considerados de circulación basal.
En Aragón, la semana epidemiológica 52 (22-28 de diciembre) ha registrado una incidencia de 127,2 casos por 100.000 habitantes, frente a los 346,8 de la semana previa. El descenso es generalizado en las tres provincias, aunque persisten tasas elevadas: Huesca alcanza 172,6 casos, Teruel 149,8 y Zaragoza 113,5, todas ellas claramente por debajo del pico, pero aún por encima del umbral epidémico.
La comunidad aragonesa, además, destaca por sus buenos niveles de vacunación. En niños de seis meses a ocho años, la cobertura antigripal llega al 50,4%, más de diez puntos por encima de la campaña anterior. Si se mira solo el tramo homogéneo de 6 a 59 meses, la mejora es aún más notable: se pasa del 36% al 61,7% de cobertura en un año.
Entre la población de más edad, uno de los grupos más vulnerables, la respuesta también es alta. En personas de 80 años o más, la vacunación frente a la gripe alcanza el 85,1%, y en el grupo de 60 a 80 años llega al 52,5%, muy por encima de los registros de la temporada anterior. En la vacunación frente a la covid-19, la población mayor de 70 años supera el objetivo marcado con una cobertura del 78,6%.
En paralelo, Aragón ha puesto el foco en la vacunación frente al VRS en mayores de 60 años institucionalizados, con una cobertura del 75,7%. Sanidad valora estas cifras como un reflejo de la mayor concienciación ciudadana sobre el impacto de la gripe y otras infecciones respiratorias en la salud y el sistema sanitario.
En Cataluña, el sistema SIVIC indica que la incidencia estimada de gripe ha caído de 546 a 236 casos por 100.000 habitantes en una sola semana, tomando como referencia de nuevo el periodo del 22 al 28 de diciembre. Este retroceso se produce dos semanas después de haber alcanzado el pico, situado en torno a 759 casos por 100.000 habitantes a mediados de diciembre.
Los casos diagnosticados en Atención Primaria han pasado de 374 a 169 por 100.000 habitantes, con un total de 13.692 diagnósticos, muy por debajo de los 30.362 de la semana anterior y de los más de 33.000 notificados en el punto álgido. Aun con el cambio de tendencia, las tasas más elevadas se siguen registrando en menores de 60 años, especialmente en niños, que continúan concentrando buena parte de las consultas por gripe.
Impacto en mortalidad y perspectivas para las próximas semanas
El comportamiento de la gripe y del resto de virus respiratorios también se refleja en los indicadores de mortalidad. El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (modelo MoMo) estima que, en la semana 52, en España se han producido 9.070 fallecimientos, frente a los 9.562 esperados para este periodo. Es decir, no se aprecia un exceso significativo de mortalidad en ese tramo concreto, pese a que la actividad gripal sigue siendo intensa en varias comunidades.
En paralelo, los expertos subrayan que una epidemia de gripe no se considera finalizada hasta que la tasa de nuevos diagnósticos en Atención Primaria baja de 37 casos por cada 100.000 habitantes. Actualmente, con un promedio nacional de 105 casos y con comunidades como Andalucía, Aragón o Cataluña todavía por encima de ese umbral, la temporada sigue abierta, aunque se encuentre ya en una clara fase de descenso en buena parte del territorio.
Los datos recopilados durante la semana de Navidad apuntan a una desaceleración de la circulación de la gripe en España y en varias regiones europeas, empujada por una combinación de factores: la campaña de vacunación, las medidas de prevención en centros sanitarios y el propio comportamiento cíclico de los virus respiratorios. No obstante, el llamamiento de las autoridades a mantener la prudencia y completar la vacunación en los grupos de riesgo sigue plenamente vigente, ante la posibilidad de pequeños repuntes tras las fiestas y mientras la presión hospitalaria termina de estabilizarse.