La Junta de Castilla y León ha confirmado un brote de influenza aviar H5N1 en una explotación de gallinas ponedoras situada en Olmedo (Valladolid). La instalación cuenta con un censo aproximado de 760.000 aves, y la detección se ha producido dentro del sistema de vigilancia oficial tras un incremento leve de mortalidad comunicado por la propia granja.
La confirmación del foco ha llegado desde el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, centro nacional de referencia. Desde el primer aviso, las autoridades han activado los protocolos de control, con la inmovilización inmediata de la explotación afectada y la aplicación de zonas de restricción para contener cualquier posible propagación.
Qué ha ocurrido en la granja de Olmedo

La sospecha se originó el 17 de septiembre, cuando los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) acudieron a la explotación tras el aviso por un leve aumento de mortalidad. Ese mismo día se inmovilizó la granja, se practicó la encuesta epidemiológica y se remitieron muestras oficiales al laboratorio nacional de referencia para su análisis.
El resultado confirmó el subtipo H5N1 de alta patogenicidad el día 19. En paralelo, se reforzó la vigilancia en la zona y se coordinaron las actuaciones con el Ministerio de Agricultura, la Consejería de Sanidad y el sector avícola conforme al Programa Nacional de Vigilancia.
Según la información disponible, no se ha detectado relación epidemiológica con otros focos notificados en España durante el año. La hipótesis más probable de entrada del virus es el contacto directo o indirecto con aves silvestres, en un contexto en el que se vienen registrando casos en fauna salvaje en distintas comunidades.
Medidas adoptadas y perímetros de control

Las autoridades han desplegado el dispositivo previsto en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687 y en la normativa de subproductos (SANDACH) para cortar la difusión del virus y proteger la sanidad animal en el entorno.
- Inmovilización de la explotación afectada y de las situadas en un radio de 10 km desde el momento de la sospecha (17 de septiembre).
- Sacrificio de las aves de la granja afectada y destrucción oficial de cadáveres, piensos y materiales de riesgo, conforme a SANDACH.
- Realización de la encuesta epidemiológica para determinar el origen y posibles contactos por movimientos de vehículos, productos y trabajadores.
- Delimitación de una zona de protección de 3 km y otra de vigilancia de 3 a 10 km, con controles y refuerzo de bioseguridad.
En el radio de 3 km se han identificado cinco explotaciones comerciales y, entre los 3 y 10 km, otras doce. Todas permanecen inmovilizadas y bajo inspección de los SVO, con intensificación de la vigilancia pasiva y de las medidas de bioseguridad.
Además de la restricción de movimientos de animales, se limitan entradas y salidas de personas, vehículos y materiales vinculados a las granjas, al tiempo que se ejecutan labores de limpieza y desinfección en la instalación afectada.
Los trabajos en campo continuarán hasta completar las tareas de gestión del foco, con comunicación permanente a los operadores y coordinación interinstitucional para garantizar la trazabilidad y la seguridad del resto de explotaciones avícolas.
Riesgo sanitario y recomendaciones

Las autoridades subrayan que el brote no representa un riesgo para la salud pública. El contagio a personas se considera muy poco probable y, como recuerdan los organismos competentes, el consumo de carne de ave y huevos correctamente cocinados es seguro.
Para la población general se recomienda evitar el contacto directo con aves enfermas o muertas en el medio natural y notificar cualquier hallazgo anómalo a los servicios oficiales. En la explotación, el riesgo para los trabajadores se estima bajo, siempre que se apliquen las medidas de protección individual y los protocolos de bioseguridad.
El sector avícola debe mantener y reforzar las prácticas de bioseguridad para minimizar la exposición a aves silvestres y mejorar la vigilancia pasiva, notificando de inmediato cualquier sospecha. España dispone de un sistema de vigilancia permanente, adaptado a la variabilidad genética del virus.
En el plano nacional, este foco es el sexto en aves de corral comunicado en 2025, tras los detectados en Badajoz (1), detectados en Huelva (2), Toledo (1) y Guadalajara (1). En fauna silvestre se han registrado 38 focos y otros 2 en aves cautivas (País Vasco y Andalucía), sin vínculos epidemiológicos confirmados entre los distintos eventos.
Con el foco de Olmedo bajo control y las medidas normativas ya en marcha, la prioridad pasa por asegurar la contención del virus, sostener la producción avícola en condiciones seguras y mantener una vigilancia estrecha tanto en explotaciones como en aves silvestres para reducir al mínimo cualquier riesgo adicional.