El robot Da Vinci de una sola incisión refuerza la cirugía robótica en Valdecilla

  • Valdecilla incorpora el robot Da Vinci SP, que permite operar con una sola incisión y reduce dolor, infecciones y tiempo de recuperación.
  • Con este equipo el hospital suma tres robots quirúrgicos y más de 5.000 cirugías robóticas realizadas desde 2010.
  • El modelo Single Port amplía la cirugía robótica a más especialidades, como Otorrinolaringología y Cirugía Maxilofacial.
  • La inversión se enmarca en un plan más amplio de alta tecnología sanitaria en Cantabria, con Valdecilla como centro formador de referencia.

robot quirurgico Da Vinci Valdecilla

El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla ha dado un nuevo paso en cirugía robótica con la incorporación del robot Da Vinci SP (Single Port), un sistema que permite operar a través de una sola incisión y que ya se considera uno de los equipamientos más avanzados disponibles en la sanidad pública española. Esta tecnología de cirugía mínimamente invasiva busca reducir el impacto de la intervención en el paciente y mejorar su recuperación.

La llegada de este dispositivo, que ha supuesto una inversión cercana a los 2,8 millones de euros, sitúa a Valdecilla entre los tres únicos hospitales públicos de España que disponen del modelo Single Port, junto con los catalanes de Bellvitge y Sant Pau. Con su puesta en marcha, el centro cántabro consolida un programa de cirugía robótica que lleva en funcionamiento desde 2010 y que se ha convertido en un referente dentro y fuera del país.

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Un solo punto de entrada para una cirugía más precisa

robot Da Vinci una sola incision

El Da Vinci SP se distingue de los modelos anteriores porque concentra tres instrumentos articulados y una cámara 3D de alta definición en un único brazo robótico. Todo ese conjunto se introduce por un solo puerto quirúrgico que, en la práctica, se traduce en una incisión de unos 2,5 centímetros o incluso en el acceso a través de orificios naturales, según el tipo de intervención.

Esta configuración permite una maniobrabilidad muy superior dentro del cuerpo del paciente, con movimientos finos y estables que se controlan desde una consola situada a unos metros de la mesa de operaciones. Para el cirujano, supone trabajar con una visión ampliada en tres dimensiones y con mayor precisión que en la laparoscopia convencional, donde los instrumentos tienen menos articulación.

En la práctica clínica, estas características se traducen en menos agresión sobre los tejidos, algo especialmente relevante en zonas anatómicamente complejas o de difícil acceso. Gracias al Single Port, se abren nuevas posibilidades en campos que hasta ahora tenían más barreras para beneficiarse de la robótica, como determinadas intervenciones en Otorrinolaringología o en Cirugía Maxilofacial, además de procedimientos urológicos complejos.

Las autoridades sanitarias y los profesionales subrayan que el cambio no es solo tecnológico, sino también en la forma de planificar y ejecutar las intervenciones. La reducción del número de incisiones permite plantear cirugías más conservadoras desde el punto de vista estético y funcional, algo que cada vez valoran más los pacientes cuando comparan alternativas de tratamiento.

Menos dolor, menos complicaciones y alta más rápida

Una de las grandes bazas de este nuevo robot está en el impacto que tiene sobre la experiencia del paciente. Al operar mediante una única incisión, se reduce el traumatismo sobre la pared abdominal o la zona intervenida, lo que a su vez conlleva menos dolor postoperatorio y una menor necesidad de analgesia en los días posteriores a la cirugía.

La concentración del acceso en un solo punto también se asocia a un menor riesgo de infección, ya que hay menos heridas que controlar y curar. Además, las cicatrices son más pequeñas y discretas, un aspecto que, sin ser lo principal, cada vez pesa más en la percepción de calidad de la atención por parte de los usuarios, sobre todo en pacientes jóvenes o en intervenciones visibles.

Otra ventaja clave es la recuperación más rápida. Los equipos de Valdecilla señalan que muchos pacientes podrán levantarse antes, caminar en menos tiempo y volver a su actividad habitual de manera más temprana que con técnicas abiertas. En algunos casos seleccionados, se contempla incluso la posibilidad de dar el alta el mismo día de la operación, algo impensable hace no tantos años para determinados procedimientos.

Estos beneficios no solo repercuten en el bienestar individual, sino también en la organización del propio hospital: estancias más cortas, menos complicaciones y un mejor uso de los recursos permiten optimizar la capacidad de los quirófanos y reducir listas de espera, siempre que se disponga de equipos y profesionales formados para asumir el aumento de actividad.

Tres robots Da Vinci y más de 5.000 cirugías robóticas

Con la incorporación del Single Port, Valdecilla pasa a disponer de tres robots quirúrgicos Da Vinci: los modelos Xi, X y ahora el SP. Esta dotación coloca al hospital a la altura de centros punteros europeos en cuanto a capacidad robótica, y permite programar más intervenciones sin depender de un único equipo.

El programa de cirugía robótica en Cantabria arrancó en 2010 y, desde entonces, el hospital ha realizado ya más de 5.000 operaciones con esta tecnología. Solo en el último año se llevaron a cabo 718 cirugías robóticas, una cifra que refleja el crecimiento constante de esta modalidad y su progresiva incorporación a la práctica diaria.

Disponer de varios robots en paralelo facilita que distintas especialidades puedan acceder a la tecnología sin tener que concentrar toda la actividad en un único servicio. Según la dirección del centro, el nuevo equipo permitirá repartir mejor la carga de trabajo, planificar las agendas con más margen y ofrecer este tipo de cirugía a un mayor número de pacientes que cumplan los criterios clínicos.

Las autoridades han destacado que esta trayectoria consolidada es uno de los motivos por los que Valdecilla ha alcanzado el reconocimiento de tener, según el Gobierno regional, el programa de cirugía robótica “más completo de Europa” en el ámbito de la sanidad pública, un título que se apoya tanto en la tecnología instalada como en los resultados acumulados.

Un modelo claramente multiespecialidad

Frente a otros hospitales que concentran la cirugía robótica en una única área, Valdecilla ha apostado desde el inicio por un modelo multiespecialidad. Actualmente, seis servicios utilizan los robots Da Vinci: Cirugía General, Urología, Ginecología, Otorrinolaringología, Cirugía Torácica y Cirugía Maxilofacial.

Este enfoque permite extender los beneficios de la técnica a patologías muy diferentes, desde tumores urológicos o ginecológicos hasta determinadas cirugías de cabeza y cuello o intervenciones torácicas complejas. La introducción del Single Port amplía todavía más ese abanico, especialmente en áreas con espacios de trabajo reducidos, donde la articulación de los instrumentos y la visión en 3D marcan una diferencia apreciable.

Para los equipos clínicos, trabajar en un entorno de este tipo favorece la colaboración entre especialidades y el diseño de circuitos conjuntos de atención. No es lo mismo tener un robot adscrito a un único servicio que compartirlo entre varias áreas con experiencia, algo que exige coordinación pero que también genera una masa crítica de profesionales habituados a la tecnología.

En la práctica, esta forma de organizar la actividad hace que la cirugía robótica deje de ser algo anecdótico o reservado a unos pocos procedimientos y pase a ser una opción real para muchos pacientes siempre que la indicación sea adecuada y el caso lo permita.

Liderazgo europeo y papel de la sanidad pública

La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, el consejero de Salud, César Pascual, y la dirección del hospital han subrayado durante la presentación que la incorporación del Da Vinci SP es una “apuesta estratégica” para mantener el liderazgo de Valdecilla en cirugía avanzada. A su juicio, este tipo de equipamiento refuerza el papel de la sanidad pública como garante de acceso a tecnologías de vanguardia sin coste añadido para el paciente.

El Gobierno autonómico sostiene que esta compra no debe entenderse como un gasto puntual, sino como “una inversión con un inmenso retorno en salud”, ya que influye directamente en la calidad asistencial, la seguridad clínica y los resultados a medio y largo plazo. El mensaje institucional insiste en que la tecnología es un factor estructural del sistema sanitario, al mismo nivel que los recursos humanos o la organización de la atención.

Durante la visita, se remarcó también que el nuevo robot llega en un contexto complejo para el sector sanitario, con reivindicaciones profesionales y tensiones laborales. Aun así, el acto se centró en los efectos concretos que la incorporación de este equipo puede tener sobre los pacientes y en la necesidad de seguir renovando la infraestructura tecnológica para no perder terreno respecto a otros países europeos.

Para la gerencia del centro, este tipo de decisiones consolidan a Valdecilla como “punta de lanza” en cirugía robótica dentro del sistema público, al combinar inversión, experiencia acumulada y capacidad docente, tres elementos que no siempre coinciden en un mismo hospital.

Un plan de alta tecnología con cifras relevantes

La compra del Da Vinci SP se integra en una estrategia más amplia de modernización de la sanidad cántabra. A través del Plan INVEAT, se han destinado alrededor de 19,4 millones de euros a la renovación de equipos de alta tecnología, como resonancias magnéticas, TAC o aceleradores lineales, en los últimos años.

A esa cantidad se suman más de 9 millones de euros en alta tecnología previstos para 2024 y 2025, así como casi 25 millones en sistemas de información y herramientas digitales para mejorar la gestión clínica y la coordinación entre niveles asistenciales. Dentro de ese marco, el Da Vinci SP es una de las piezas visibles de un tablero más amplio de inversión tecnológica.

Las autoridades insisten en que este esfuerzo económico persigue no solo renovar equipamiento obsoleto, sino también introducir tecnologías que cambien la forma de trabajar en los hospitales. En ese sentido, la cirugía robótica se considera una de las áreas con mayor potencial de crecimiento, tanto por sus beneficios clínicos como por su capacidad para atraer y retener talento profesional.

Este contexto explica por qué la incorporación del Single Port se presenta como un “hito” para la sanidad pública de Cantabria: no se trata solo de sumar un aparato más, sino de reforzar una línea de trabajo en la que la comunidad lleva ya 15 años invirtiendo.

Centro formador y referente internacional en cirugía robótica

Además de su actividad asistencial, Valdecilla se ha consolidado como un centro de formación en cirugía robótica de referencia. A través del Hospital Virtual Valdecilla y de programas específicos, más de 500 cirujanos de distintos países y numerosos profesionales de enfermería de toda España han pasado por sus instalaciones para entrenarse en estas técnicas.

La metodología docente combina simulación avanzada, entrenamiento progresivo y supervisión directa en quirófano, un enfoque que se considera clave para garantizar que la tecnología se utilice con seguridad. El nuevo Da Vinci SP permitirá ampliar esta oferta formativa, incorporando módulos específicos sobre el manejo del Single Port y sus particularidades técnicas.

Durante la presentación, el gerente del hospital, Félix Rubial, insistió en que “la tecnología, sin manos expertas, no sirve para nada”, y puso el acento en la “generosidad” de los profesionales que dedican parte de su tiempo a formar a colegas de otros centros. Desde su punto de vista, compartir conocimiento es una forma de extender los beneficios de la cirugía robótica a más pacientes, incluso fuera de Cantabria.

También se destacó el papel de especialistas como el urólogo Mario Domínguez y otros jefes de servicio implicados en el programa, que han participado en la implantación y demostración del nuevo robot. Esa suma de perfiles clínicos y docentes es, según la dirección, una de las claves que explican por qué Valdecilla se observa “con admiración” en el resto del país en este terreno.

El Da Vinci SP entra en quirófano

Tras una fase inicial de pruebas y demostraciones, el Single Port comenzará a utilizarse con pacientes en los próximos días. En esta primera etapa, las intervenciones estarán muy protocolizadas y contarán con equipos con amplia experiencia previa en cirugía robótica, para garantizar una integración progresiva y segura del nuevo sistema.

Los primeros casos se seleccionarán en función de criterios clínicos estrictos, valorando qué procedimientos pueden beneficiarse más de la incisión única y de la mayor articulación de los instrumentos. A medida que se consolide la curva de aprendizaje del equipo, se irán incorporando nuevas indicaciones y se ampliará el número de especialidades que emplean el SP de forma habitual.

Desde el hospital se recalca que la introducción de una tecnología de este tipo no implica dejar de lado otras técnicas ya consolidadas. La idea es que la cirugía robótica se convierta en una herramienta más dentro del arsenal terapéutico, que se utiliza cuando realmente aporta ventajas respecto a la laparoscopia o a la cirugía abierta, y no como un fin en sí misma.

Con la puesta en marcha del Da Vinci SP, Valdecilla refuerza un modelo en el que la innovación, la formación y la experiencia acumulada se combinan para ofrecer procedimientos menos invasivos, estancias más cortas y mejores resultados quirúrgicos. Todo ello mantiene al hospital cántabro en una posición destacada dentro de la red pública europea en lo que se refiere a cirugía robótica de una sola incisión.