Cae un 27% el número de medicamentos con problemas de suministro en farmacias

  • El número de medicamentos con incidencias de suministro baja a 207, un 27% menos que el año anterior.
  • Las farmacias españolas registran 101 millones de incidencias, un 13% menos, consolidando dos años de mejora.
  • Solo el 6% de los fármacos afectados son no sustituibles y una de cada diez incidencias afecta a medicamentos críticos de la UE.
  • La red de farmacias y herramientas como CisMED y FarmaHelp resultan clave para detectar y mitigar los desabastecimientos.

Incidencias en el suministro de medicamentos

El número de medicamentos con incidencias de suministro en las farmacias comunitarias ha bajado de forma notable en el último año, según los datos difundidos por el Centro de Información sobre el Suministro de Medicamentos (CisMED), dependiente de la Organización Farmacéutica Colegial. En un contexto en el que los problemas de abastecimiento han generado preocupación entre pacientes y profesionales, las cifras apuntan a una cierta normalización, aunque todavía quedan frentes abiertos.

En total, 207 presentaciones de fármacos se vieron afectadas por alertas o incidencias de suministro durante el último ejercicio, lo que representa un descenso del 27,4% frente a las 285 registradas el año anterior. La tendencia a la baja no solo se aprecia en el número de medicamentos implicados, sino también en el volumen global de incidencias comunicadas por las oficinas de farmacia repartidas por todo el país.

Un 27% menos de medicamentos con incidencias y 101 millones de alertas registradas

Los datos de CisMED, elaborados a partir de la información que aportan 13.483 farmacias comunitarias de toda España, revelan que durante el último año se contabilizaron 101.364.392 incidencias relacionadas con el suministro. Esto supone una reducción del 13,2% frente al año previo, cuando se superaron los 116,8 millones de incidencias.

Con estas cifras, se encadenan ya dos años consecutivos de descenso tanto en el número total de incidencias como en la cantidad de medicamentos afectados. Para el sector farmacéutico, este comportamiento empieza a consolidar una tendencia de mejora, aunque las cifras siguen siendo elevadas y continúan generando una carga de trabajo considerable en el día a día de las boticas.

Si se analiza la situación semana a semana, la media se sitúa en 44 medicamentos con problemas de suministro cada siete días, muy por debajo de los 60 fármacos por semana que se contabilizaban el año anterior. Este recorte del 26,7% en la media semanal refleja que las dificultades de abastecimiento, aunque presentes, se dan con menor intensidad y frecuencia que en ejercicios previos.

CisMED se ha consolidado como una herramienta de monitorización en tiempo real de las faltas de medicamentos en las farmacias, lo que permite detectar rápidamente los problemas de suministro y anticipar posibles soluciones. El objetivo es reducir el impacto sobre los pacientes, especialmente en aquellos tratamientos en los que la continuidad es clave.

Medicamentos críticos, áreas terapéuticas afectadas y tipo de fármacos

Uno de los elementos que más preocupa cuando se habla de desabastecimientos es el impacto sobre los fármacos que no pueden ser sustituidos por otra presentación o principio activo equivalente. Según el informe, solo el 6% de los medicamentos con incidencias eran no sustituibles, frente al 8% del año anterior, lo que supone una ligera mejora en este aspecto sensible para la práctica clínica.

Además, alrededor de una de cada diez incidencias o alertas registradas por CisMED está vinculada a fármacos incluidos en el listado de medicamentos críticos de la Unión Europea. Estos medicamentos son considerados esenciales por su relevancia en la atención sanitaria, por lo que cualquier problema de suministro requiere especial seguimiento y coordinación entre autoridades sanitarias, distribuidores y oficinas de farmacia.

En cuanto a las áreas terapéuticas, dos de cada tres medicamentos que registraron incidencias de suministro se encuadran en unos pocos grandes grupos: tratamientos para el sistema nervioso (20%), para el aparato digestivo (20%), medicamentos cardiovasculares (14%) y fármacos destinados a los órganos de los sentidos (12%).

Por detrás de estos grupos aparecen los medicamentos dermatológicos, que suponen un 9% de las incidencias, y los antimicrobianos de uso sistémico, con un 8%. Aunque estos últimos no encabezan el listado, cualquier disrupción en el suministro de antiinfecciosos se sigue con especial atención por su relevancia en el tratamiento de infecciones y por el riesgo de empeoramiento clínico si no se dispone de alternativas adecuadas.

El informe también pone de relieve que los fármacos con problemas de abastecimiento se emplean para más de 350 indicaciones distintas. Entre las patologías y situaciones clínicas más frecuentes figuran la hipertensión arterial, la diabetes mellitus tipo 2, la neuralgia, la artritis reumatoide, el infarto agudo de miocardio, la cistitis, la lumbalgia, la migraña, la angina de pecho, la artrosis, la depresión, la dismenorrea o menstruación dolorosa, las infecciones cutáneas, la fiebre y las contracturas musculares.

Amoxicilina pediátrica en mejora y aumento de incidencias en insulinas

Más allá de las cifras globales, el documento de CisMED destaca la evolución divergente de algunos grupos concretos de fármacos. En particular, las faltas de antibióticos con amoxicilina pediátrica han experimentado un descenso muy acusado a lo largo del año, una vez superado el primer trimestre.

En el pico del problema, más del 30% de las farmacias comunitarias declaraban faltas de este antibiótico, clave en el tratamiento de numerosas infecciones en población infantil. Sin embargo, con el paso de los meses, la situación ha ido mejorando hasta el punto de que, según las últimas estimaciones, menos del 10% de las farmacias registran actualmente este tipo de incidencias. Esta reducción se considera especialmente relevante dada la importancia de la amoxicilina pediátrica en la práctica asistencial diaria.

En el lado opuesto, el informe advierte de que las incidencias de suministro relacionadas con insulinas muestran una tendencia al alza. Durante el último año, el porcentaje de oficinas de farmacia con problemas de abastecimiento de estos medicamentos esenciales para las personas con diabetes ha ido aumentando de manera progresiva.

En estos momentos, se estima que más del 15% de las farmacias tienen dificultades para disponer de determinadas insulinas. Esta situación requiere una vigilancia estrecha y una coordinación reforzada, ya que la insulina es un tratamiento crónico y crítico: los pacientes no pueden interrumpirlo y, en muchos casos, los márgenes para realizar cambios terapéuticos son limitados.

La combinación de mejoras claras en algunos antibióticos y tensiones crecientes en otros grupos como las insulinas ilustra que, aunque el balance global del año es positivo, el mapa de desabastecimientos sigue siendo cambiante y exige ajustes continuos en la cadena de suministro.

La farmacia comunitaria, primer detector de problemas y red de contención

En este escenario, la farmacia comunitaria se ha convertido en el primer punto de alerta frente a los problemas de suministro. El vicepresidente del Consejo General de Farmacéuticos, Juan Pedro Rísquez, subraya que la casuística detrás de los desabastecimientos es compleja y responde a múltiples factores, desde cuestiones industriales y logísticas hasta variaciones en la demanda o incidencias regulatorias.

Según explica, las boticas suelen detectar las faltas antes incluso de que se comuniquen de forma oficial o de que la situación se generalice. Este papel de “sensor” temprano en la red asistencial es clave para que las autoridades y los agentes de la cadena del medicamento puedan reaccionar con rapidez, valorar alternativas y minimizar las consecuencias para los pacientes.

Herramientas tecnológicas como CisMED permiten registrar y centralizar en tiempo real la información que llega desde miles de farmacias. A este sistema se suman otras iniciativas como FarmaHelp, una plataforma de colaboración entre farmacias que, según los datos del propio sector, logra ofrecer una alternativa válida en siete de cada diez ocasiones en las que un paciente no encuentra su medicación en su farmacia habitual.

El vicepresidente del Consejo General de Farmacéuticos destaca que las oficinas de farmacia no son las responsables directas de los problemas de suministro, pero sí asumen buena parte del trabajo de mitigación: desde contactar con otras farmacias y distribuidores hasta buscar presentaciones equivalentes o coordinarse con el médico para adaptar el tratamiento.

Este esfuerzo se traduce en tiempo. De acuerdo con el último informe del Grupo Farmacéutico de la Unión Europea (PGEU), los farmacéuticos comunitarios dedican alrededor de 11 horas a la semana a gestionar faltas de suministro. Ese tiempo se invierte en acompañar al paciente, localizar alternativas terapéuticas y garantizar, en la medida de lo posible, la continuidad de los tratamientos prescritos.

Con todo ello, el panorama actual muestra un descenso significativo del 27% en el número de medicamentos con incidencias de suministro, hasta las 207 presentaciones afectadas, así como una caída del 13,2% en el volumen total de incidencias registradas en las farmacias españolas. Aun con esta evolución favorable, persisten retos importantes, como el aumento de problemas en insulinas y la necesidad de vigilar de cerca los medicamentos críticos de la Unión Europea, donde la implicación de toda la red de farmacias y los sistemas de monitorización como CisMED seguirán siendo piezas clave para sostener el acceso a los tratamientos.