Asociación de Covid Persistente en Castilla y León: voz para los afectados

  • La Asociación de Covid Persistente de Castilla y León nace para visibilizar a los afectados y reclamar recursos específicos.
  • El colectivo exige unidades multidisciplinares, protocolos comunes y formación sanitaria especializada en la Comunidad.
  • Los pacientes denuncian falta de reconocimiento, cierres de unidades y altas médicas a personas que no pueden trabajar.
  • Reclaman protección laboral y social, así como un registro formal de casos para dimensionar el impacto real.

Asociación de covid persistente en Castilla y León

La creación de la Asociación de Covid Persistente de Castilla y León marca un punto de inflexión para quienes siguen arrastrando secuelas mucho tiempo después de haberse contagiado. Este nuevo colectivo ha decidido organizarse de forma oficial para poner sobre la mesa una realidad que, según denuncian, apenas se está teniendo en cuenta en el sistema sanitario y en las administraciones públicas.

En un contexto en el que se da por superada la fase aguda de la pandemia, miles de personas continúan con síntomas prolongados que condicionan su vida diaria y su capacidad para trabajar. La asociación nace precisamente para que estas situaciones no queden diluidas y para reclamar medidas claras, coordinadas y estables en toda la Comunidad.

Un colectivo que se organiza ante la falta de respuesta

La Asociación de Covid Persistente de Castilla y León, conocida como ACOPERCYL, surge por la sensación compartida de abandono y desatención. Sus impulsores explican que la falta de reconocimiento social, la escasez de recursos específicos y la pasividad de las administraciones en los últimos años han empujado a los afectados a dar este paso y constituirse como entidad formal.

Su objetivo principal es visibilizar la realidad de las personas con covid persistente en la Comunidad, representarlas ante las instituciones y ofrecerles apoyo e información. La asociación pretende convertirse en un interlocutor estable tanto con la Junta de Castilla y León como con otras administraciones estatales, con la idea de que se reconozca la magnitud del problema y se adapte la atención sanitaria a las necesidades reales.

En España se estima que el covid persistente podría afectar a entre 1,6 y 2 millones de personas, con síntomas que se prolongan durante más de dos meses y que pueden ser muy variados. Aunque estas cifras son aproximadas, reflejan una dimensión nada desdeñable, también en autonomías como Castilla y León, donde el colectivo considera que no se está haciendo un seguimiento adecuado.

Desde ACOPERCYL destacan que, a día de hoy, no existe un registro formal de pacientes con covid persistente en la Comunidad. Esta ausencia de datos oficiales dificulta la planificación de recursos y deja a muchos afectados en un limbo sanitario y administrativo, sin un reconocimiento claro de su situación.

Afectados por covid persistente en Castilla y León

Demandas al sistema sanitario y a las instituciones públicas

La asociación reclama la puesta en marcha de unidades específicas y multidisciplinares de atención al covid persistente en Castilla y León. Estas unidades permitirían un diagnóstico más ajustado y un seguimiento coordinado de los pacientes, evitando que tengan que ir de consulta en consulta sin una visión global de su cuadro clínico.

En su hoja de reivindicaciones, ACOPERCYL insiste en que es urgente que la Consejería de Sanidad y el resto de instituciones establezcan protocolos de actuación comunes para toda la Comunidad. La idea es que cualquier paciente, independientemente de la provincia en la que viva, reciba una atención similar, basada en criterios clínicos claros y actualizados.

Otro punto clave es la formación específica del personal sociosanitario. Desde la asociación consideran imprescindible reforzar los conocimientos de médicos, enfermeras, profesionales de atención primaria y especialistas sobre el covid persistente, de modo que puedan identificar mejor la enfermedad y ofrecer un abordaje integral en todo el circuito sanitario.

Además de la vertiente asistencial, el colectivo pide un reconocimiento más amplio de las secuelas que sufren los pacientes en su vida cotidiana. Muchas personas con covid persistente ven seriamente limitado su día a día, con dificultades para realizar tareas básicas y para mantener un empleo en condiciones normales, algo que, según denuncian, no siempre se refleja en los informes médicos o en las valoraciones de incapacidad.

Situación real de los afectados en Castilla y León

La asociación asegura que en la Comunidad hay cientos de personas afectadas, aunque no se dispone de una cifra oficial porque no están registradas de forma específica. Solo en los grupos de apoyo y redes sociales vinculados a ACOPERCYL ya se cuentan más de un centenar de miembros activos y varios miles de contactos, lo que da una idea de la magnitud del problema.

La presidencia de la asociación recae en la vallisoletana Arancha Barniol, que relata cómo muchos pacientes sienten que el sistema sanitario «les ha dado la espalda» pese a que sus dolencias no mejoran. Barniol subraya que provincias como Salamanca aportan un número notable de afectados a la asociación, lo que demuestra que el fenómeno está extendido por todo el territorio.

Una de las principales quejas de los socios es el cierre de las unidades específicas de covid persistente en Sacyl. Estas consultas especializadas, que llegaron a funcionar durante la fase posterior a las primeras olas, han sido sustituidas por un modelo en el que los pacientes pasan a ser atendidos desde Medicina Interna u otros servicios, sin un referente claro y con patologías muy variadas que obligan a peregrinar por diferentes especialidades.

Los testimonios recogidos por la asociación reflejan situaciones complejas: personas a las que se les han dado altas médicas a pesar de necesitar oxígeno varias horas al día, o pacientes con síntomas incapacitantes a los que se insta a reincorporarse al trabajo sin una adecuación real de sus funciones. Estos casos, según el colectivo, muestran un desajuste evidente entre las secuelas que deja la enfermedad y la respuesta institucional.

Síntomas frecuentes y necesidad de enfoque multidisciplinar

El perfil de paciente con covid persistente es muy heterogéneo, tanto en edad como en antecedentes de salud, pero ACOPERCYL apunta que hay algunos cuadros que se repiten con frecuencia. Entre ellos destacan la fatiga crónica intensa, los dolores de cabeza recurrentes, las taquicardias y los problemas de memoria o de concentración que muchos describen como una especie de «niebla mental».

Ante esta variedad de síntomas, los afectados se ven obligados a acudir a distintos especialistas: cardiólogos, neurólogos, internistas, unidades del dolor y otros servicios, sin una coordinación real entre ellos. La asociación insiste en que este modelo fragmentado no solo es ineficiente, sino que también aumenta la sensación de desamparo, ya que cada consulta aborda una parte del problema, pero pocas veces se analiza el conjunto.

Los defensores de las unidades específicas sostienen que un enfoque multidisciplinar permitiría ahorrar pruebas duplicadas, reducir tiempos de espera y ofrecer tratamientos mejor adaptados. Para ACOPERCYL, recuperar o crear este tipo de dispositivos en los hospitales de la Comunidad sería una forma clara de reconocer la complejidad del covid persistente y de mejorar el pronóstico de muchos pacientes.

Desde la asociación se advierte, además, de que la pandemia puede haber remitido en términos de presión hospitalaria, pero el virus sigue circulando y provocando reinfecciones. Algunos casos, como el de la propia presidenta, incluyen varios episodios de contagio, con consecuencias acumulativas en forma de ictus, microinfartos vinculados a problemas de coagulación, enfermedades autoinmunes, cefaleas continuas o un cansancio extremo que impide retomar la vida laboral.

Impacto laboral, social y reclamaciones de derechos

Uno de los ámbitos donde más se nota el impacto del covid persistente es el terreno laboral. Muchos socios de ACOPERCYL arrastran bajas médicas de larga duración o han tenido que reducir drásticamente su jornada por no poder mantener el ritmo de trabajo previo. Sin embargo, denuncian que las valoraciones de incapacidad no siempre reflejan la gravedad de su situación.

La asociación alerta de que se están produciendo altas médicas a personas con limitaciones severas, lo que las sitúa en una posición muy delicada. Casos como el de una afectada que necesita oxígeno durante gran parte del día y, aun así, ha sido enviada a un puesto físicamente exigente, se utilizan como ejemplo de cómo la falta de adaptación puede derivar en riesgos para la salud y en una mayor vulnerabilidad sociolaboral.

Por todo ello, ACOPERCYL reclama medidas específicas para proteger los derechos laborales y sociales de quienes sufren secuelas de larga duración. Entre estas demandas se encuentran un mayor reconocimiento de las incapacidades derivadas de la enfermedad, la adecuación de los puestos de trabajo y la prevención de situaciones de exclusión, especialmente en personas con menos recursos o con cargas familiares importantes.

El colectivo pretende hacer llegar su voz a las Cortes de Castilla y León y, en último término, al Instituto Nacional de la Seguridad Social, institución que juega un papel clave en la concesión de incapacidades y en la gestión de las bajas prolongadas. Su objetivo es que las decisiones administrativas tengan en cuenta la especificidad del covid persistente y no se limiten a los criterios tradicionales aplicados a otras patologías.

La experiencia acumulada por los socios muestra que las secuelas no solo afectan al cuerpo, sino también al bienestar emocional y a la estabilidad económica. Por eso, la asociación insiste en que la respuesta no puede ser únicamente sanitaria, sino que debe incluir apoyos psicológicos, sociales y laborales, coordinados entre diferentes departamentos de la administración.

La puesta en marcha de la Asociación de Covid Persistente de Castilla y León supone, para muchas personas, un primer paso para dejar de sentirse invisibles y encontrar un espacio donde compartir información, apoyo y reivindicaciones comunes. El colectivo aspira a que sus demandas se traduzcan en unidades especializadas, protocolos claros, formación profesional y mayor protección social, de forma que la Comunidad avance hacia un modelo de atención más justo y adaptado a la realidad de esta dolencia prolongada.

mujer en el hospital por covid de larga duracion
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