¿Puedo comer sopa en una dieta sin residuos?
Sofía Pacheco

Las dietas sin residuos están muy extendidas en la actualidad, digamos que son un sinónimo de dieta blanda o baja en fibra. Suele ser un médico especialista quien recomiende este tipo de alimentación y se llevará a cabo durante un periodo de tiempo concreto. Las sopas son deliciosas, pero hay algunas dudas sobre ellas y si pertenecen o no a una buena dieta sin residuos de cara a una intervención médica o parta calmar los brotes de ciertas enfermedades digestivas.

El invierno es época de sopas, además, en muchas familias hay tradición de almorzar o cena con varios platos donde casi siempre se empieza con una sopa, puré, crema o consomé. Si estamos inmersos en una dieta baja en fibra o dieta sin residuos, es probable que pensemos que una sopa si es apta en esta alimentación.

Aun así, hay muchas dudas al respecto y para eso estamos nosotros aquí, para responder a las preguntas. La dieta sin residuos es muy popular ahora, ya que muchos la usan para adelgazar, como pasa con la dieta cetogénica. A diferencia de la keto, la alimentación baja en fibras no es del todo beneficiosa si la alargamos mucho en el tiempo, ya que podemos sufrir deficiencias nutricionales. Es una dieta puntual y estrictamente médica.

Si padecemos la enfermedad de Crohn, diverticulitis, intestino irritable, u otros problemas de colitis ulcerosas, es probable que llevemos a cabo una alimentación muy pobre en fibra para evitar gases, hinchazón, dolores, y demás. Gracias a este cambio de alimentación, el proceso de los brotes de la enfermedad se ralentiza y pasados unos días, podemos volver a la normalidad. Siempre y cuando el médico lo estime oportuno.

Una sopa muy ligera de fideos

Sopas, caldos y cremas ¿sí o no?

Las sopas son bienvenidas en las dietas bajas en residuos, así como las cremas. pures y los consomés, pero no sirve cualquiera. Hay que tomarlas bajas en grasas, sales y sin picantes ni especias que puedan alterarnos. Además, nunca debemos tomar las sopas y otros platos líquidos muy fríos ni muy calientes, sino a temperatura media normal.

Las sopas deben ser lo más caseras posibles, evitando lo máximo posible las de sobre, cremas de bote y similares. Se puede tomar hasta 2 tazas de sopa al día y solo pueden ser de verduras, siempre que sean las verduras aconsejadas por el experto, como, por ejemplo, calabacín, calabaza, tomate (sin piel ni pepitas), remolacha, espárragos, acelgas, apios, lechuga, corazones de alcachofas, endivias, etc. Las sopas de carnes han de ser naturales y sin grasas. Por su parte las cremas de cereales solo se admiten sémola, avena, mijo y pastas finas.

Siguiendo estas recomendaciones reduciremos el volumen de las heces y nos prepararemos para una intervención de colonoscopia. En este examen se revisa el intestino grueso, donde se presta especial atención al colon en busca de anomalías como fisuras, daños e incluso tumores. Es una prueba muy común, cuando no se aclaran los motivos y las otras pruebas no han arrojado luz, o han creado más dudas.

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