Compartir recetas saludables no ayuda a cuidar la dieta

A todos nos gusta compartir las recetas que nos salen bien, sobre todo si son saludables y visiblemente más bonitas. Sin embargo, es posible que quienes publican este contenido en redes sociales, luego acaben tomando platos totalmente diferentes. Esa es la conclusión de un estudio reciente de la Facultad de Salud y Servicios Humanos de la Universidad George Mason.

El estudio, dirigido por Hong Xue, analizó a cientos de usuarios de Pinterest y personas influyentes de esta red social. Los datos encontraron que había usuarios a los que les gustaban las publicaciones más saludables, con más aves, pescado y verduras, pero en la vida real hacían recetas que tenían un alto contenido de grasa, azúcar y calorías totales. Es decir, los usuarios estaban más dispuestos a cocinar las recetas menos saludables.

Publicar recetas saludables a cambio de «me gusta»

Es llamativo ver las diferencias entre lo que publicaron o les gustó a los usuarios y cómo estos consumieron la información. Es más posible que los usuarios de redes sociales publiquen recetas que sean recompensadas socialmente con me gusta y compartidos.

También es más común que cualquier persona siga los estilos de vida establecidos por famosos e influencers que promueven una alimentación más saludable y baja en calorías. Pero cuando se trata de recetas, los usuarios están más interesados en preparar alimentos con alto contenido de grasas, azúcar y calorías. Aquí es donde los investigadores se dieron cuenta de que las personas comentaban y publicaban fotos de platos terminados con recetas más saludables, aunque luego su tendencia alimenticia fuera otra.

Existe una desconexión entre la popularidad y el compromiso, porque los usuarios no están dando el paso adicional del interés a la acción. Eso podría tener consecuencias significativas para cualquiera que intente aumentar los comportamientos alimentarios saludables a través de campañas en las redes sociales. Concretamente, el estudio encontró:

  • El compromiso (comentar, compartir fotos de platos terminados) aumentó a medida que aumentaba la cantidad de grasa, azúcar y calorías totales en una receta.
  • La popularidad (volver a publicar, dar me gusta) de una receta se incrementó conforme aumentaba la cantidad de aves y mariscos en una receta.
  • El análisis de comentarios en las publicaciones de recetas reveló que era más probable que los usuarios comentaran sobre el sabor de una receta.
  • Los usuarios eran mucho menos propensos a comentar sobre el nivel de dificultad de una receta (menos del 8%) o sus atributos de salud (menos del 3%).

persona comiendo recetas poco saludables

Pinterest podría ser un referente de alimentación

Dado que una parte significativa de la población adulta de todo el mundo usa Pinterest y el intercambio de recetas es una de sus áreas más populares, la plataforma representa una oportunidad sin precedentes para reforzar los hábitos alimenticios saludables. No queremos decir que las redes sociales sustituyan a las recomendaciones expertas en nutrición, pero sí podrían alentar a mejores comportamientos. Al igual que sucede con las tendencias de moda, por ejemplo.

Si los usuarios se involucran con recetas poco saludables, entonces tal vez las personas influyentes deberían ofrecer opciones para reducir la grasa, como parte de esas recetas. Es obvio que las organizaciones de atención médica y los expertos tienen la función de proporcionar recetas más saludables que tengan un gran sabor, pero no todas las personas quieren acudir a un médico para cuidar su dieta.

Para cambiar las percepciones, los expertos en salud pública deben convertir la comida saludable en el regalo, y no al revés. Hay tremendas oportunidades en las redes sociales para influir en el comportamiento saludable. ¿Podrían las redes sociales guiar a los usuarios hacia una dieta equilibrada y saludable?