Una dieta mediterránea hipocalórica acompañada de actividad física y apoyo conductual se asocia con menos casos nuevos de diabetes tipo 2 en adultos con sobrepeso y alto riesgo metabólico, según los primeros resultados del ensayo PREDIMED-Plus difundidos en Annals of Internal Medicine.
El trabajo, coordinado por el CIBER del Instituto de Salud Carlos III, siguió durante seis años a 4.746 personas de 55 a 75 años con obesidad o sobrepeso y síndrome metabólico que no presentaban diabetes ni enfermedad cardiovascular al inicio, lo que aporta una fotografía realista de la prevención en población de riesgo.
Qué investigó PREDIMED-Plus
El precedente PREDIMED había mostrado que una dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen extra o frutos secos redujo la incidencia de diabetes frente a una pauta baja en grasa, pese a una pérdida de peso muy discreta. Con PREDIMED-Plus se quiso comprobar si introducir restricción energética y ejercicio podía potenciar esos beneficios preventivos.
Diseño y participantes
Los participantes fueron asignados aleatoriamente a dos estrategias: una dieta mediterránea ad libitum (sin objetivos de recorte calórico ni recomendaciones de ejercicio) o una dieta mediterránea con restricción de unas 600 kcal/día junto con promoción de actividad física y apoyo conductual estructurado.
- Grupo control: dieta mediterránea habitual, sin indicaciones formales de ejercicio ni límite calórico.
- Grupo de intervención: dieta mediterránea hipocalórica con objetivo de pérdida de peso, más actividad física (por ejemplo, caminar a buen ritmo y ejercicios de fuerza y equilibrio) y asesoramiento continuado.
Este enfoque se acompañó de apoyo conductual para facilitar la adherencia a largo plazo, un elemento clave cuando se busca modificar hábitos en personas con síndrome metabólico.
Resultados principales
Tras seis años de seguimiento, quienes siguieron la intervención intensiva mostraron más adherencia a la dieta, mayor actividad física, pérdida de peso más marcada y menor necesidad de medicación para la glucosa una vez diagnosticados. El riesgo absoluto de desarrollar diabetes fue del 12% (349 casos) en el grupo con dieta mediterránea sin restricción y del 9,5% (280 casos) con la estrategia hipocalórica y ejercicio, equivalente a una reducción relativa del 31% de nuevos casos.
En los parámetros de composición corporal, el grupo de intervención logró una pérdida media de 3,3 kg y un descenso de 3,6 cm de cintura, frente a 0,6 kg y 0,3 cm en el grupo control. En términos prácticos, esto supone que la estrategia evitó que alrededor de 3 de cada 100 personas desarrollaran diabetes.
Cómo podría funcionar
Los autores señalan que los alimentos característicos de la dieta mediterránea, ricos en fibra y de bajo índice glucémico, actúan de manera sinérgica sobre mecanismos vinculados a la diabetes tipo 2, como la resistencia a la insulina, la inflamación y el estrés oxidativo. La actividad física regular y la pérdida de peso amplifican esos efectos.
Alcance, implementación y salud pública
PREDIMED-Plus es uno de los ensayos más grandes sobre nutrición y salud realizados en Europa y fue señalado por Nature Medicine entre los proyectos con potencial de transformar la práctica clínica. Su enfoque, sabroso, sostenible y culturalmente asumible, lo convierte en candidato para integrarse en programas de prevención desde atención primaria.
Diversas voces internacionales han destacado su relevancia, a la vez que advierten de retos para trasladarlo fuera del entorno mediterráneo, como el acceso desigual a alimentos saludables o la falta de espacios que favorezcan el ejercicio, aspectos clave para escalar la estrategia.
Equipo, centros y financiación
El proyecto está coordinado por Jordi Salas-Salvadó (URV-IISPV) y ha contado con más de 200 especialistas de 23 universidades y centros en toda España, con participación, entre otros, de la Universidad de Navarra, Universidad de Valencia, Universitat Autònoma de Barcelona, IMIM-Hospital del Mar, Universidad Miguel Hernández-ISABIAL, Hospital Son Espases-IdISBa, Universidad de Málaga-IBIMA, IMIBIC-Hospital Reina Sofía (Córdoba), Hospital Clínic-IDIBAPS (Barcelona), Universidad de Granada, Bioaraba-Osakidetza-UPV/EHU, Universidad de las Islas Baleares-IUNICS, Hospital Virgen de la Victoria, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, IBIOMED-Universidad de León y atención primaria de León, Distrito Sanitario de Sevilla y Universidad de Sevilla, Fundación Jiménez Díaz-IISFJD, Hospital de Bellvitge-IDIBELL, Hospital Clínico San Carlos-IdISSC, Universidad de Jaén y IMDEA Alimentación, además de la colaboración de la Harvard T.H. Chan School of Public Health.
La investigación fue financiada con más de 15 millones de euros, con aportación mayoritaria del ISCIII y del Consorcio CIBER en sus áreas CIBEROBN, CIBERESP y CIBERDEM, lo que subraya el énfasis institucional en estrategias de prevención cardiometabólica.
Artículo y referencia
Los hallazgos se recogen en un artículo de Ruiz-Canela, Corella, Martínez-González y colaboradores que compara una dieta mediterránea con restricción energética y ejercicio frente a una dieta mediterránea sin límite calórico en la prevención de la diabetes tipo 2 (análisis secundarios de ensayo aleatorizado), publicado en Annals of Internal Medicine (doi: 10.7326/ANNALS-25-00388).
Esta evidencia sugiere que apostar por una dieta mediterránea hipocalórica bien acompañada de actividad física y apoyo conductual es una herramienta factible y efectiva para reducir el riesgo de diabetes tipo 2 en población con sobrepeso y alto riesgo, con beneficios medibles y potencial de aplicación en la práctica clínica cotidiana.