¿Es caro comer sano?
Carol Álvarez

Comer sano no siempre es fácil. Hay personas que ponen en duda si realmente es más barato que comer productos ultraprocesados. Incluso se piensa que los alimentos naturales tienen un precio desorbitado para una población con ingresos medios.

Las dietas poco saludables se reconocen como un factor de riesgo importante para muchas enfermedades. La disminución de los precios de los productos industrializados, así como la posible desinformación sobre una dieta saludable, ha provocado nuevos comportamientos en los patrones dietéticos.

La lucha por encontrar hábitos más saludables empieza en la alimentación. No es necesario guiarnos por una dieta de adelgazamientos, comer sano es fundamental aunque no tengamos que adelgazar. Un reciente estudio analizó cómo es el precio de los alimentos que consumen niños y adolescentes cada día. ¿Será cierto que es más barato alimentarse con platos precocinados?

Comer sano tiene un precio accesible

En algunos casos se advierte la existencia de una percepción sobre la alimentación saludable, en la que se cree que determinados alimentos son más sanos, más caros y, por tanto, menos accesibles. Este pensamiento es un obstáculo constante en la promoción de dietas saludables.

Para saber qué tipo de alimentación es más barata, existen diferentes métodos. El más común se basa en una tarifa entre el precio de los alimentos y las calorías para calcular el precio por calorías. Otro método menos común calcula el precio por porción de comida dividiendo el precio del paquete entre la cantidad de piezas

Al comparar el patrón saludable con los patrones de transición y no saludables, se observó que no había diferencias estadísticamente significativas entre ellos. El precio de comer sano solo representa el 16.6% del ingreso quincenal total de una persona asalariada. En este estudio, no se observaron diferencias entre los precios de una dieta saludable y una menos saludable.

Esto quiere decir que los patrones alimentarios de los niños y adolescentes no difieren en precios de unos a otros; por tanto, se puede desmitificar la percepción de que una dieta sana es más cara. No obstante, se necesita más investigación para investigar el impacto de los precios sobre otras dietas mexicanas en diferentes edades y regiones. Además, se necesita más investigación para generar más estrategias y políticas públicas que permitan a las familias conocer los componentes de una dieta saludable y cómo se puede adaptar a sus capacidades monetarias.

alimentos para comer sano

Los ultraprocesados son demasiado baratos

El problema está en que el abaratamiento de los alimentos densos en energía está asociado al uso de aditivos y, en muchos casos, también se debe al uso de ingredientes de baja calidad. Además, se ha observado que se usan campañas de marketing sofisticado y focalizado, junto con un aumento consecuente en la facilidad de acceso a alimentos ultraprocesados. La combinación de todo esto lleva a un aumento en la demanda de estos productos y, en consecuencia, los precios disminuyen significativamente.

Además, los precios de una dieta saludable parecen ser más altos porque los componentes de las dietas menos saludables se basan en productos de mala calidad o contienen, por ejemplo, maíz y soja como ingredientes principales. Esto reduce el coste de producción. Por lo general, las dietas de menor coste son también las que tienen menos nutrientes y un mayor contenido calórico.

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