
La carrera por liderar el mercado de los tratamientos farmacológicos contra la obesidad suma un nuevo episodio con sabor avario para Novo Nordisk. La compañía danesa ha reconocido que su combinación experimental CagriSema, llamada a ser uno de sus grandes lanzamientos en control de peso, no ha logrado igualar los resultados de tirzepatida, el principio activo estrella de Eli Lilly, en un ensayo comparativo directo.
El estudio, de fase avanzada y con seguimiento prolongado, confirma que la ventaja en eficacia de tirzepatida se mantiene, al menos con las dosis actualmente evaluadas de CagriSema. Este desenlace ha tenido un eco inmediato en los mercados financieros, con una fuerte corrección de las acciones de Novo Nordisk, y refuerza la percepción de que Lilly sigue un paso por delante en uno de los segmentos más competidos del sector farmacéutico.
Resultados clave del ensayo Redefine 4
El ensayo abierto de fase 3 Redefine 4 comparó directamente CagriSema (cagrilintida 2,4 mg + semaglutida 2,4 mg en dosis fija) con tirzepatida 15 mg, principio activo comercializado por Eli Lilly bajo las marcas Mounjaro y Zepbound. En el estudio se incluyeron 809 personas con obesidad y al menos una comorbilidad, con un peso medio al inicio en torno a los 114,2 kg, tratadas durante 84 semanas con inyecciones subcutáneas semanales.
Según los datos comunicados por Novo Nordisk, los participantes que recibieron CagriSema 2,4 mg/2,4 mg alcanzaron una pérdida de peso media del 23% al final del periodo de seguimiento. En el grupo tratado con tirzepatida 15 mg la reducción de peso se situó en el 25,5%, lo que supone una diferencia apreciable en un contexto de competencia casi milimétrica por cada punto porcentual de eficacia.
Cuando se analizan los datos utilizando la denominada estimación del régimen de tratamiento, que intenta acercarse al efecto bajo adherencia ideal al fármaco, la brecha se mantiene: el grupo CagriSema obtuvo un 20,2% de pérdida de peso, frente al 23,6% observado con tirzepatida. Sobre esta base, Novo Nordisk ha admitido que el ensayo no alcanzó el criterio principal de demostrar la no inferioridad de CagriSema respecto a tirzepatida tras 84 semanas.
Un elemento relevante del diseño es que se trataba de un ensayo abierto, es decir, tanto los investigadores como los participantes conocían de antemano cuál de los dos tratamientos estaban recibiendo. Aunque este tipo de diseño puede facilitar la logística del estudio, también introduce potenciales sesgos de comportamiento y de evaluación, algo que la propia compañía ha dejado entrever al calificar algunos aspectos de los resultados como “anómalos” frente a los datos previos de tirzepatida.
Perfil de seguridad y papel de la combinación GLP-1 + amilina
A pesar de quedar por detrás en pérdida de peso absoluta, Novo Nordisk ha querido destacar que CagriSema mostró un perfil de seguridad y tolerabilidad favorable durante el ensayo. El fármaco combina dos mecanismos: la semaglutida, un agonista del receptor GLP-1 ya ampliamente conocido en Europa por su uso en obesidad y diabetes, y la cagrilintida, un análogo de amilina diseñado para complementar esa acción y potenciar el efecto sobre el apetito y el metabolismo.
La compañía insiste en que esta doble vía podría convertir a CagriSema en el primer tratamiento que combina GLP-1 y amilina específicamente orientado a la obesidad una vez aprobado, lo que abriría la puerta a enfoques terapéuticos más flexibles, sobre todo en pacientes que no responden bien a la biología GLP-1 en monoterapia. Desde la perspectiva clínica, la posibilidad de modular distintos ejes hormonales mantiene el interés de especialistas en endocrinología y unidades de obesidad de hospitales tanto en España como en el resto de Europa.
En palabras de la dirección científica de Novo Nordisk, los resultados refuerzan la idea de que la cagrilintida “añade” efectos de pérdida de peso a los ya conocidos de semaglutida, aunque de momento ese beneficio adicional no ha sido suficiente para superar a tirzepatida en un cara a cara. La empresa sostiene que, a la luz de los estudios ya completados, todavía queda margen para explorar el potencial completo de esta combinación, especialmente mediante dosis más elevadas de CagriSema y diseños de ensayo distintos.
Además del componente de eficacia, la farmacéutica recuerda que factores como la tolerabilidad gastrointestinal, la facilidad de uso y la continuidad del tratamiento en la vida real serán claves a la hora de que los clínicos y los sistemas sanitarios europeos decidan qué moléculas priorizar en sus protocolos, algo especialmente sensible en países con una fuerte presión presupuestaria como España.
Reacción de los mercados y presión competitiva frente a Eli Lilly
La acogida de los inversores fue poco indulgente. Tras la publicación de los datos de Redefine 4, las acciones de Novo Nordisk llegaron a desplomarse alrededor de un 15% en la bolsa de Copenhague. La lectura de mercado fue clara: el candidato llamado a reforzar el liderazgo de la compañía en obesidad no solo no amplía distancias, sino que concede más terreno a su principal rival.
En paralelo, las acciones de Eli Lilly reaccionaron de forma opuesta, con subidas cercanas al 4% en la negociación previa a la apertura en Estados Unidos. Los inversores interpretan que estos resultados consolidan la posición de tirzepatida como tratamiento de referencia dentro de la nueva ola de fármacos inyectables para la pérdida de peso, un mercado que ya mueve decenas de miles de millones de euros anuales y que se espera que siga creciendo con fuerza en Europa.
Desde Novo Nordisk, altos directivos como el vicepresidente ejecutivo de I+D, Martin Holst Lange, y el consejero delegado adjunto, Mike Doustdar, han intentado matizar la lectura más negativa. Doustdar llegó a señalar ante analistas que el estudio presenta una “anomalía” respecto al comportamiento esperado de tirzepatida, comparándolo con los datos de la propia ficha técnica y de ensayos previos, e insistió en que siguen manteniendo “altas expectativas” sobre CagriSema como parte de la estrategia a largo plazo en obesidad.
La compañía también recuerda que se encuentra bajo una fuerte presión de capacidad productiva para atender la demanda de sus tratamientos ya comercializados, como semaglutida para obesidad, y que el panorama competitivo se ha endurecido con la entrada de empresas de formulación magistral y otros actores que tratan de ganar cuota en este segmento. A ello se suma la negociación de precios con las autoridades sanitarias —incluidas las de la Unión Europea— y las restricciones presupuestarias que condicionan el ritmo de adopción en sistemas públicos como el español.
Solicitud regulatoria y próximos pasos para CagriSema
Más allá del traspiés comparativo, Novo Nordisk no modifica de momento su hoja de ruta regulatoria. La farmacéutica ya ha presentado una solicitud de aprobación ante la FDA estadounidense para el uso de CagriSema como tratamiento de control de peso, apoyándose principalmente en los ensayos pivotales Redefine 1 y Redefine 2. La decisión de la agencia se espera para finales de 2026, y la empresa insiste en que el resultado de Redefine 4 no es el pilar central sobre el que se evaluará la futura ficha técnica.
En paralelo, Novo Nordisk se prepara para el inicio de un nuevo ensayo de fase 3 con dosis más altas de CagriSema, que se pondría en marcha en la segunda mitad del año. El objetivo es comprobar si un ajuste al alza en la dosificación puede cerrar parte de la brecha de eficacia frente a tirzepatida, manteniendo un perfil de seguridad aceptable. También están en marcha otros estudios dentro del programa Redefine, entre ellos Redefine 11, destinados a caracterizar mejor el lugar que podría ocupar la combinación en el arsenal terapéutico.
De cara a Europa y España, el calendario regulatorio dependerá en gran medida de la evaluación inicial de la FDA y de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), así como de las posteriores decisiones de financiación pública. En el contexto actual, con los sistemas sanitarios debatiendo hasta qué punto deben costear terapias de alto impacto económico para una enfermedad tan prevalente como la obesidad, la relación entre eficacia, seguridad y precio será determinante para la entrada de CagriSema en las guías clínicas y en la práctica real.
En suma, los datos de Redefine 4 confirman que CagriSema no consigue superar a tirzepatida en pérdida de peso en un ensayo cara a cara, lo que supone un revés para las aspiraciones de Novo Nordisk en uno de los mercados más dinámicos de la industria. Aun así, la compañía mantiene su apuesta por esta combinación GLP-1 + amilina, mientras los inversores y los sistemas sanitarios europeos siguen muy de cerca una competición que, más allá de las cifras de bolsa, marcará buena parte de las opciones terapéuticas para millones de personas con obesidad en los próximos años.


