El delantero mexicano del AC Milan, Santiago Giménez, pasará por el quirófano para solucionar de una vez por todas los problemas que arrastra en el tobillo derecho desde finales de octubre. Tras varias semanas intentando evitar la cirugía, el cuerpo médico del club y el propio futbolista han dado luz verde a una intervención que le dejará fuera de los terrenos de juego durante buena parte del invierno europeo.
La situación supone un contratiempo importante tanto para el Milan, inmerso en la lucha por la Serie A y la Supercopa de Italia, como para la Selección Mexicana, que contaba con el ariete de cara al próximo calendario internacional. Aun así, el diagnóstico es relativamente positivo: se trata de un problema óseo, sin afectación de ligamentos ni cartílago, lo que reduce el riesgo de secuelas a largo plazo.
Cómo se lesionó y por qué se ha decidido operar ahora
Giménez no compite desde el 28 de octubre, cuando disputó 68 minutos ante el Atalanta en un duelo de Serie A que terminó en empate. En un primer momento, las molestias en el tobillo derecho no parecían graves y se apostó por un tratamiento conservador para lesiones de tobillo, con reposo, fisioterapia y trabajo específico para evitar pasar por el quirófano.
Durante varias semanas, el cuerpo técnico del Milan manejó la previsión de una baja de unas cinco semanas, con la idea de que el delantero pudiera reaparecer a principios de diciembre. Incluso se barajó su regreso progresivo a la dinámica de grupo tras recibir el alta médica de forma provisional.
Sin embargo, en los últimos días el dolor en la zona afectada volvió a intensificarse, hasta el punto de impedirle entrenar con normalidad y obligar a los médicos a replantear el plan inicial. La recaída encendió las alarmas en Milanello y llevó al club a buscar una segunda opinión especializada.
Para aclarar el origen exacto de la molestia, el jugador viajó a Ámsterdam para ser evaluado por el reconocido especialista Gino Kerkhoffs, uno de los expertos europeos más respetados en lesiones de tobillo. En esa consulta se confirmó que el problema era de origen óseo y que la opción más segura para evitar recaídas pasaba por una pequeña intervención quirúrgica.
Detalles de la operación y plazos de recuperación previstos
Massimiliano Allegri, entrenador del Milan, fue el encargado de anunciar públicamente que Santiago Giménez será operado durante la rueda de prensa previa a la semifinal de la Supercopa de Italia frente al Napoli, en Riad (Arabia Saudí). El técnico explicó que el jugador «siguió una terapia conservadora durante un tiempo y estaba yendo bien, pero el problema en el tobillo se ha recrudecido».
La intervención está programada para el jueves 18 de diciembre, mientras el resto de la plantilla disputa la citada semifinal en territorio saudí. El procedimiento se considera menor dentro de la cirugía ortopédica, pero exige un periodo de inmovilización inicial y una fase posterior de rehabilitación progresiva.
Según la información que manejan diferentes medios italianos, como La Gazzetta dello Sport, el tiempo estimado de baja se sitúa entre seis y ocho semanas. Otros reportes apuntan a un margen algo más amplio, de hasta tres meses, aunque el propio Milan confía en acortar los plazos si la evolución es favorable.
El hecho de que no haya daño en los ligamentos ni en el cartílago es clave para entender este pronóstico relativamente optimista. El objetivo del cuerpo médico es que, una vez superada la fase de cicatrización ósea, el delantero pueda recuperar sensaciones con balón sin arrastrar dolor residual.
En la hoja de ruta ideal, el mexicano podría reintegrarse a los entrenamientos grupales a lo largo de febrero y volver a competir de forma gradual a finales de ese mismo mes o en los primeros compases de marzo, siempre que no haya contratiempos.
Impacto en el Milan: goles ausentes y mercado de fichajes
La baja de Giménez obliga al AC Milan a reordenar su plan ofensivo para la segunda parte de la temporada. El conjunto rossonero ya venía arrastrando problemas de pegada y la ausencia prolongada de su delantero centro de referencia complica todavía más la gestión de la plantilla en todas las competiciones.
Aunque el mexicano todavía no ha logrado marcar en la Serie A en sus nueve apariciones ligueras, sí había dejado destellos en otros torneos, con un tanto en Coppa Italia y un trabajo constante de desgaste sobre las defensas rivales. Allegri valora especialmente su capacidad para fijar centrales y generar espacios para los mediapuntas.
Ante este escenario, el club de San Siro se ha visto prácticamente empujado a analizar el mercado invernal en busca de un refuerzo en ataque. Desde Italia se apunta a que la dirección deportiva mantiene conversaciones avanzadas con el internacional alemán Niclas Füllkrug, actualmente en el West Ham United, como uno de los candidatos para reforzar la delantera.
Otros nombres han aparecido en la prensa local, como el de Joshua Zirkzee, que también figura en algunas quinielas para reforzar la punta de ataque. En cualquier caso, la postura oficial de Allegri es prudente: el técnico ha recalcado que «ahora mismo, nuestro objetivo es recuperar a los jugadores de la lesión y luego veremos qué oportunidades se nos presentan en enero«.
Al mismo tiempo, se ha especulado con un posible cambio de aires para Giménez a medio plazo, con menciones a ligas como la Premier League o incluso el interés puntual de clubes sudamericanos. De momento, tanto el entorno del futbolista como su representante han enfriado cualquier rumor, subrayando que la prioridad es su recuperación y consolidarse en el fútbol europeo con el Milan.
Repercusiones para la Selección Mexicana y el camino al Mundial
En clave de selecciones, la operación no ha sentado nada bien en el entorno del combinado mexicano, que ya se había quedado sin el ‘Bebote’ en la última Fecha FIFA de noviembre debido a esta misma lesión. El delantero se perdió esos amistosos y ahora su ausencia se prolongará, lo que afecta a los planes del seleccionador para los próximos compromisos.
Si se cumplen los plazos más optimistas, el ariete podría llegar muy justo a la ventana de partidos de marzo, en la que México tiene previstos duelos de alto nivel ante selecciones europeas como Portugal y Bélgica. En caso de no llegar en condiciones físicas y de ritmo competitivo, su convocatoria podría estar en duda.
De cara al Mundial de 2026, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá, la operación no debería poner en riesgo su presencia, siempre que la recuperación transcurra sin complicaciones. No obstante, en el entorno del jugador son conscientes de que necesita acumular minutos y continuidad en Europa para mantener su rol protagonista en el Tri.
Por ese motivo, en los próximos meses será clave la gestión que haga el Milan de sus tiempos de juego una vez recuperado. Si el delantero se ve relegado por la llegada de nuevos fichajes o por la competencia interna, no se descarta que más adelante se valoren opciones de cesión o traspaso que garanticen su presencia regular sobre el césped.
En lo inmediato, el foco está puesto en que la operación tenga éxito y en que la rehabilitación siga los pasos marcados. El entorno del jugador insiste en que no se correrán riesgos innecesarios, prefiriendo perder algunas semanas más si con ello se asegura que el tobillo quede totalmente estabilizado.
Con este paso por el quirófano, Santiago Giménez afronta un punto de inflexión en su aventura europea: el Milan pierde a su nueve durante buena parte del invierno, la Selección Mexicana deberá buscar alternativas en ataque a corto plazo y el propio jugador se juega regresar a su mejor nivel en un momento clave de su carrera, con el horizonte del Mundial cada vez más cerca y la exigencia de rendir al máximo en el fútbol del Viejo Continente.