¿Cómo lavar un chaleco de correr?

¿Cómo lavar un chaleco de correr?

Carol Álvarez

Es solo cuestión de tiempo que necesitemos lavar el chaleco de correr. Entre el sudor del cuerpo y la suciedad del camino es imprescindible limpiarlo correctamente antes de la siguiente carrera.

Es habitual ver en los clubs de corredores salir siempre con los mismos chalecos. Quizá por inexperiencia o por falta de conocimientos, muchos no saben cómo se lavan los chalecos de correr. Si los cuidamos correctamente estamos garantizando que resistirán durante años de uso.

Lavado a mano

Hay dos opciones para lavar el chaleco de correr según las recomendaciones del manual de la marca. Recomiendan lavarlo a mano y dejarlo secar colgando. Se aconseja una limpieza habitual de este chaleco para eliminar regularmente el sudor de las sesiones de carrera. Recordemos que el sudor favorece a la acumulación de bacterias, oxidación, olores, manchas amarillas y acelerador de blanqueo. Lo mejor es optar por el lavado a mano con detergente.

Lavarlo a mano es increíblemente fácil. Simplemente seguiremos los sencillos pasos a continuación:

  1. Nos aseguraremos de que el chaleco y todos los bolsillos estén vacíos.
  2. Llenaremos un fregadero o un lavabo con agua tibia.
  3. Añadiremos detergente sin olor (recomendamos algo sin parabenos).
  4. Remojaremos el chaleco en el agua y lo apretaremos suavemente para permitir que penetre el detergente.
  5. Sacaremos el chaleco del fregadero y luego drenaremos el agua jabonosa.
  6. Volveremos a llenar el fregadero solo con agua tibia.
  7. Remojaremos y apretaremos suavemente el chaleco para sacar todo el detergente.
  8. Repetiremos el drenaje, el llenado y el remojo solo con agua.
  9. Colgaremos el chaleco para que se seque.

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Lavado a máquina

A pesar de que las instrucciones de fabricación recomiendan el lavado manual, también se puede usar una lavadora. Lo más aconsejable es colocar el chaleco en una bolsa de ropa delicada antes de lavarlo. Y lo lavaremos sin centrifugado.

Aunque no se recomienda, se permite el lavado a máquina en programa delicado (30 °C) con ciclo de centrifugado suave o sin él (máx. 600 vueltas por minuto) mientras se cierran las correas de antemano y se evitan los suavizantes y se enjuaga con agua limpia. Para secar el chaleco, recomendamos el secado natural y no la secadora.

También hay que tener especial cuidado con la cremallera. Esto es algo en lo que la mayoría de la gente no piensa. El sudor puede oxidar la cremallera y hacer que se atasque con el tiempo. Pero podemos evitar esto lavando y usando aceite vegetal (como el de oliva) para lubricar la cremallera. El aceite puede manchar el chaleco, así que debemos tener cuidado. Simplemente colocaremos un poco en un hisopo de algodón o una toalla de mano y lo pasaremos por la cremallera.

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