El truco definitivo para elegir mandarinas sin pepitas

El truco definitivo para elegir mandarinas sin pepitas

Carol Álvarez

Con la llegada del otoño, las mandarinas son el reclamo perfecto de muchos fruteros. Estas mini naranjas tienen un sabor muy dulce, aunque elegirlas sin pepitas puede ser una odisea.

Antes de buscar mandarinas sin semillas, hay que saber que no se eliminan. Si nos toca algún fruto sin pepitas no es por cuestiones de maduración. Se creía que si estaban muy maduras, el fruto presentaba pepita para dar paso a una nueva generación. Pero no es así. De hecho, aunque haya mandarinas sin pepitas, las semillas todavía están allí. Simplemente nunca crecen lo suficiente como para ser perceptibles.

La ausencia de semillas en los cítricos es una mutación genética que ocurre de forma natural. En el último siglo, los productores han seleccionado y cultivado más variedades que tienen pocas o ninguna semilla, algo que muchos consumidores parecen preferir. Cuando un agricultor encuentra por casualidad una variedad que no produce semillas, puede cortar brotes de esos árboles e injertarlos para hacer otros nuevos. Pero las mandarinas no son frutas cítricas transgénicas. Las semillas se utilizan para cultivar el patrón, pero la variedad sin semillas se puede injertar en él.

Aun así, que tenga semillas no es peligroso para la salud. Tan solo tendremos que evitar tragarlas o masticarlas para tener una mejos experiencia con este fruto.

mandarinas con o sin pepitas

Polinización, ¿sí o no?

Las semillas de la mandarina clementina se deben a la polinización cruzada de las flores de otro cítrico cercano. Las flores de los cítricos son ricas en néctar, por lo que son muy atractivas para las abejas que mueven el polen entre los árboles de cítricos. Esto hace que la fruta resultante tenga semillas o pepitas.

Las clementinas son un tipo de fruta cítrica que se le llama partenocárpica, lo que significa que no necesita polinización cruzada para producir fruta. Por lo tanto, el árbol podría cubrirse con una malla fina durante la floración para evitar que los insectos polinizadores (como las abejas y otros tipos) traigan polen de otro árbol de cítricos, y aún produciría frutos, aunque sin semillas. Una vez finalizada la floración, el agricultor podría quitar la cubierta de malla.

Las variedades Afourer y Nadorcott, se pelan con facilidad, y no tienen semillas cuando se cultivan aisladas de los polinizadores. Sin embargo, las que provienen de Valencia sí suelen tener pepitas porque se cultivan en verano y no se tiene tanto cuidado con la polinización. Para encontrar una versión sin pepitas, lo mejor es acudir al frutero de confianza para saber si el agricultor ha tomado alguna medida preventiva.

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