Calahorra vuelve a convertirse estos días en la gran capital de las verduras con la celebración de las XXX Jornadas Gastronómicas de la Verdura, una cita ya consolidada en el calendario riojano que atrae a visitantes de toda España. La ciudad se vuelca de lleno con un programa muy variado en el que la huerta calagurritana es el hilo conductor de actividades culinarias, culturales, turísticas, deportivas y divulgativas.
Durante varios días, calles, plazas, carpas y diferentes espacios culturales y sanitarios se llenan de propuestas para todos los públicos: desde el popular Túnel del Pincho y el Mercado de la Verdura hasta showcookings, catas maridadas, visitas guiadas, exposiciones, talleres infantiles o charlas sobre salud. Todo ello convierte a Calahorra en un escaparate privilegiado del producto local y en un referente gastronómico en torno a las verduras en el norte de España.
El Túnel del Pincho: la fiesta de la tapa de verdura
Uno de los momentos más esperados de las Jornadas es el Túnel del Pincho, que se celebra en la gran carpa instalada en el recinto ferial, junto al parque Víctimas del Terrorismo de Calahorra. Durante dos noches, la carpa se transforma en un auténtico espacio de street food donde las verduras se presentan en formato miniatura, en forma de pinchos creativos y muy variados.
En esta edición participan 16 establecimientos hosteleros de la ciudad que han preparado nada menos que 67 pinchos diferentes, todos ellos con protagonismo de los productos de la huerta calagurritana. Bares y restaurantes como Gala, La Viña, Sabor.es, El Rincón Andaluz, Aromas de Rioja by Zenit, Centro de Participación Activa, asador Época, Burguer Pro El Otro, Aster, Nicolás, El bar de Juanje, Rioja, Bebe y Zampa, Ciudad de Calahorra, Gastro café Ibérico y Los Leones forman parte de esta ruta concentrada bajo la carpa.
Entre las propuestas se pueden encontrar combinaciones tan apetecibles como piquillo caramelizado con careta rebozada y calabacín, quiche de puerros, piruleta de alcachofa con boletus y jamón, canelones de espinacas y piñones, verduras en tempura, nidos de verduras con huevo, palomitas de coliflor con salsa romesco, tartaleta de pisto vegetal con muselina de hongos, tosta de pimientos de piquillo confitados con rulo de cabra, croquetas de verdura, borraja gratinada, alcachofas con jamón, espárragos rellenos de espinacas y gambas, o bacalao rebozado con calabacín, puerro crujiente y pimiento del padrón, entre muchos otros.
El acceso al Túnel del Pincho se organiza mediante tiques que se adquieren directamente en la carpa los días de celebración. El formato ofrece varias opciones: por 6 euros se incluye una copa de cristal serigrafiada con la marca «Ciudad de la Verdura», un pincho y una bebida (vino, agua o cerveza); además, se puede pedir pincho y bebida por 4 euros. Los vales son válidos en cualquiera de los 16 locales participantes, de modo que el público puede moverse con libertad entre barras y propuestas.
La carpa abre en horario de tarde-noche, de 19:30 a 23:30 horas, y cuenta con la ambientación musical del dj calagurritano Escri, lo que contribuye a que el Túnel del Pincho se convierta en uno de los actos más multitudinarios y animados de estas Jornadas. Esta propuesta se suma a la Ruta de pinchos de verduras por la ciudad y a los menús especiales que ofrecen diversos restaurantes durante toda la semana.
Mercado de la Verdura: escaparate del producto local
Tras el éxito del Túnel del Pincho y de la pasarela «Ciudad de la Verdura», el protagonismo recae en el gran Mercado de la Verdura, instalado en la carpa del recinto ferial. Este mercado abre sus puertas el fin de semana, con horario de mañana y tarde el sábado y solo de mañana el domingo, convirtiéndose en un punto de encuentro para productores, comercios especializados y público general.
En la carpa se concentran más de una veintena de puestos que ofrecen desde verdura fresca de la huerta de Calahorra hasta vinos, conservas, aceites, dulces artesanos, chocolates, encurtidos, frutos secos, patés, mermeladas, plantas aromáticas y productos delicatessen. La presencia del agricultor Víctor Comas, las fruterías Rubén León y Flor, la conservera Osés, las bodegas Navarrsotillo, Copaboca y Real Rubio, así como comercios como Fuertes Gourmet o pastelerías como Flor y Nata y TartDekor, permiten hacerse una idea de la diversidad de la oferta.
También participan entidades y marcas vinculadas a la producción local y ecológica como la Cooperativa Santos Mártires, mermeladas La Encineta, Con-sentidos, chocolates Peñaquel, el Consejo Regulador de Aceite de La Rioja (con aceites como Isul y Hejul), Lurreko, Moni, el Consejo de la Producción Agraria Ecológica de La Rioja (CPAER), la Casa Granel y la joyería Ruiz Domínguez. Como guiño a otros territorios, este año se incorpora un puesto con productos típicos de Cantabria, donde se pueden encontrar sobaos y quesadas.
En el terreno de las verduras frescas, el visitante encuentra un abanico muy amplio de hortalizas de temporada: alubias, alcachofas, espárragos, lechugas, cebollas, tomates, pimientos, escarolas, puerros o ajetes, entre otras. El mercado es, por tanto, una oportunidad para comprar directamente a productores y pequeñas empresas agroalimentarias con un fuerte arraigo en la zona.
Dentro de la carpa se ha habilitado igualmente un puesto de artículos promocionales de Calahorra y de las Jornadas Gastronómicas de la Verdura. En ese mismo espacio se exhiben varios trajes, joyas, tocados, alpargatas y bolsos elaborados con verduras que desfilaron en la pasarela «Ciudad de la Verdura», y que vuelven a llamar la atención de los visitantes que se acercan a verlos con más calma tras el desfile.
Para animar el ambiente, el mercado cuenta con música en directo y sesiones del dj Escri en diferentes franjas horarias, de manera que la compra se combina con actividades, degustaciones y un ambiente festivo, pero sin perder el enfoque en el producto de calidad.
Actividades gastronómicas: showcookings, catas y degustaciones
El fin de semana del Mercado de la Verdura se completa con un intenso programa gastronómico pensado para quienes disfrutan viendo de cerca cómo se cocina y probando nuevas combinaciones. En la carpa del recinto ferial se organizan showcookings, catas y degustaciones populares a lo largo de las jornadas del sábado y el domingo.
Entre las propuestas destaca la sesión «Verduras en evolución: tradición riojana reinterpretada«, dirigida por el cocinero calagurritano Diego Sáenz Solano, asesor culinario de Palacios Alimentación. En esta demostración se trabajan platos como tortilla de espinacas con mousse de piquillos y setas, pizzas de verduras o tartar de chorizo sobre chips vegetales, explorando formas diferentes de presentar recetas clásicas de la huerta riojana.
Tras la demostración, el público puede disfrutar de una degustación popular de risotto de verduras de primavera con chistorra, elaborada también con producto local. Esta actividad, celebrada en la carpa, refuerza la idea de que las verduras pueden ser la base de platos completos, sabrosos y muy actuales.
El programa incluye, además, el espacio denominado Rincón del Catador, donde se organizan catas gratuitas de aceite de oliva a cargo del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Aceite de La Rioja. Se realizan varias sesiones durante el sábado en la propia carpa del recinto, tanto por la mañana como por la tarde, para dar a conocer las particularidades organolépticas y de producción de estos aceites.
Ya el domingo, la parte culinaria culmina con el showcooking «Gala: verdura de Calahorra«, que combina espectáculo musical y una cata maridada de tres pinchos y tres vinos. En esta actividad intervienen reconocidos cocineros internacionales vinculados a la asociación «Fogones del mundo: compartiendo costumbres e historias», que aportan una visión más global sobre cómo trabajar las verduras de la huerta calagurritana en clave contemporánea. Esta propuesta tiene plazas limitadas y un precio de 10 euros.
La presencia de degustaciones organizadas por las peñas recreativas de la ciudad suma otra capa al programa. En el recinto ferial, las peñas elaboran distintos platos con verduras a un precio fijo, destinando la recaudación a la comisión de peñas de Calahorra, lo que refuerza la vertiente social y participativa de las Jornadas.
Turismo, cultura y deporte alrededor de la verdura
Las Jornadas Gastronómicas de la Verdura no se limitan a comer y beber. El ayuntamiento y las diferentes entidades colaboradoras han construido un programa en el que la vertiente turística y cultural tiene un peso importante. Durante el fin de semana se ofrecen diversas experiencias turísticas guiadas con la verdura como hilo conductor.
Una de las propuestas más completas es la visita que combina recorrido por el campo, paseo por la ciudad y entrada al Museo de la Verdura, incluyendo la degustación de un pincho de verdura y vino. Esta experiencia requiere inscripción previa en la Oficina Municipal de Turismo y permite al visitante entender el ciclo completo: del huerto al plato, pasando por la transformación y la historia local.
Además, se organizan visitas guiadas al patrimonio industrial conservero de Calahorra, con la colaboración del club cultural y de coleccionismo «El Lazarillo». Esta ruta concluye con una degustación de productos de Conservas Serrano, una de las empresas significativas del sector. También se ofrecen visitas a la Catedral de Santa María —incluyendo Museo Diocesano y Sacristía— y recorridos por la zona histórica de la ciudad, liderados por el grupo de voluntarias turísticas del Ayuntamiento.
El apartado deportivo también tiene su lugar dentro de estas Jornadas. En el campo de fútbol de La Planilla se disputa el XI Trofeo de fútbol «Calahorra, Ciudad de la Verdura», organizado por CD Calahorra Veteranos, que suma el fútbol a la programación festiva. Paralelamente, el Club de montaña de Calahorra organiza la III Marcha nocturna de las Verduras, una ruta circular de algo más de 10 kilómetros y escaso desnivel, incluida en la Liga Riojana de Senderismo FERIMON, con una participación que supera los 250 asistentes.
La música y el ambiente de calle corren a cargo de las dianas con los Gaiteros de Calahorra, que recorren varias vías principales desde primera hora de la mañana, así como de la charanga de la peña Philips «Mientras el Cuerpo Aguante» y la batukada de K-BOOM Percusión, que animan la carpa y los bares colaboradores. A ello se suman espectáculos infantiles como «La última remolacha» y talleres creativos pensados para niños y jóvenes.
El domingo también hay espacio para el folclore y la tradición: el grupo de danzas «Coletores» actúa en el recinto ferial, mientras que la Asociación de Joteros y Joteras de Calahorra recorre, a golpe de jota, el itinerario que va desde el paseo del Mercadal hasta la plaza del Raso. Todo ello refuerza el vínculo entre la verdura, la identidad local y las expresiones culturales de la zona.
Exposiciones y diseño vinculados a las Jornadas
Dentro del programa oficial de las XXX Jornadas Gastronómicas de la Verdura también tienen cabida varias exposiciones temáticas repartidas por diferentes equipamientos culturales de la ciudad, que amplían la mirada más allá de la cocina y el producto fresco.
En la Casa de los Curas se muestra «Trabajos del alumnado del Máster en Diseño Integral de Packaging para la Industria Alimentaria y Vitivinícola«, una exposición donde el estudiantado presenta proyectos de envases y soluciones gráficas para el sector agroalimentario. Esta muestra, organizada por la Escuela Superior de Diseño de La Rioja (ESDIR) con la colaboración del Ayuntamiento de Calahorra, se enmarca expresamente en el programa de las Jornadas y puede visitarse hasta el 30 de abril.
La actividad académica se refuerza con la asistencia del alumnado de 3º de Diseño Gráfico y 3º de Diseño de Producto a una conferencia impartida por la diseñadora Angélica Barco, también en el contexto de estas Jornadas. La charla busca inspirar al estudiantado acerca de cómo el diseño puede aportar valor a los productos de la huerta, a su comercialización y a su percepción por parte del consumidor.
Además, se han programado exposiciones como «Historia conservera calagurritana«, ubicada en el Centro cultural Fernando Herce y organizada por Asfinca con la colaboración del club cultural y de coleccionismo «El Lazarillo». Esta muestra repasa décadas de industria conservera y el papel de Calahorra como enclave clave en el procesado de verduras.
Otro punto expositivo es el dedicado a «50 años de la historia de la peña recreativa El Sol«, instalado en el Centro cultural Fundación Caja Rioja Calahorra. A través de esta exposición se recuerda la trayectoria de una de las peñas históricas de la ciudad, muy implicada en fiestas y actos populares, que también participa en las dinamizaciones de estas Jornadas.
La vertiente sanitaria y la promoción de hábitos saludables
El ámbito sanitario no ha querido quedar al margen de una cita que gira en torno a la alimentación. El Hospital Universitario de Calahorra se suma un año más a las Jornadas Gastronómicas de la Verdura con un programa propio de actividades centradas en la importancia del consumo de vegetales para la salud.
En el vestíbulo del centro hospitalario se ha instalado una exposición de champiñones y una presentación audiovisual sobre su cultivo, elaborada en colaboración con la Asociación Profesional de Productores de Sustratos y Hongos de La Rioja, Navarra y Aragón (ASOCHAMP). Esta propuesta visibiliza la relevancia del sector de los hongos en la zona y su relación con una dieta variada y equilibrada.
Junto a ello, se ha preparado un expositor dedicado al producto hortofrutícola de La Rioja Baja, en colaboración con Aramark, donde se ensalza la calidad de la huerta local. También se exhiben manualidades realizadas por alumnos de Educación Primaria de distintos colegios de Calahorra bajo el tema «La verdura como alimentación saludable y sostenible», lo que implica a la comunidad educativa en la reflexión sobre estos hábitos.
A lo largo de la semana se reparten folletos informativos sobre alimentación saludable, elaborados por la Dirección General de Salud Pública de La Rioja, y el propio hospital ofrece menús especiales basados en productos de la huerta calagurritana tanto para pacientes ingresados como para usuarios de la cafetería. De este modo, el mensaje sobre la importancia de las verduras se traslada también al día a día del centro.
El programa sanitario se completa con una charla-coloquio en el Centro Joven Municipal de Calahorra bajo el título «Preguntas al Cardiólogo de mi Hospital«, impartida por el especialista en Cardiología José María González-Gay García. La sesión busca resolver dudas del público en torno a salud cardiovascular y hábitos de vida, en un marco que conecta directamente con el espíritu de las Jornadas.
Una ciudad volcada con sus verduras y con sus visitantes
A lo largo de todos estos días, la ciudad de Calahorra se muestra plenamente implicada en sus Jornadas de la Verdura. El Ayuntamiento coordina un programa en el que participan el Gobierno de La Rioja, el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, asociaciones culturales y deportivas, peñas recreativas, centros educativos, el hospital, entidades del diseño y un amplio tejido de productores y hosteleros.
La programación abarca desde primeras horas del día, con dianas, visitas y actividades matinales, hasta la noche, con marchas senderistas, sesiones musicales o degustaciones. Menores, jóvenes y personas adultas encuentran propuestas pensadas para su franja de edad, lo que refuerza la sensación de que se trata de una fiesta para toda la familia, en la que las verduras son el eje central pero no el único atractivo.
Los actos de mayor tirón popular, como el Túnel del Pincho, la pasarela «Ciudad de la Verdura» o el Mercado de la Verdura, se combinan con actividades de formato más reducido, como conferencias, talleres de escritura, charlas de salud o exposiciones, que añaden contenido y contexto a lo que ocurre en las barras y en las cocinas.
En conjunto, las XXX Jornadas Gastronómicas de la Verdura de Calahorra consolidan a la ciudad como referente gastronómico y turístico en torno al producto hortícola en España. La suma de ocio, cultura, diseño, deporte, salud y, por supuesto, gastronomía hace que quienes se acercan estos días a la «Ciudad de la Verdura» encuentren una experiencia completa, con la huerta calagurritana como protagonista en cada rincón.