Afrontar la etapa de la perimenopausia y la menopausia implica convivir con una serie de transformaciones físicas que van mucho más allá de los cambios hormonales más conocidos. Muchas mujeres en nuestro país notan cómo su cuerpo empieza a reaccionar de forma distinta a las comidas, experimentando una incómoda sensación de hinchazón o digestiones mucho más lentas que acaban afectando a su rutina diaria y bienestar general.
Para intentar suavizar estas molestias, la nutricionista Sandra Moñino ha compartido una serie de recomendaciones prácticas centradas en productos que se pueden encontrar fácilmente en supermercados como Mercadona. La idea es utilizar estas bebidas como un complemento que nos ayude a sentirnos más ligeras tras comer, siempre dentro de un marco de hábitos saludables y sin esperar milagros de la noche a la mañana.
El papel del hinojo contra los gases y la pesadez
Uno de los problemas más extendidos durante esta transición vital es la acumulación de gases, algo que puede resultar realmente molesto en el día a día. Para combatir este síntoma, se suele recomendar el uso del hinojo, una planta con una larga tradición en la cultura mediterránea. Según Moñino, tomar una infusión de hinojo después de comer puede ser una solución eficaz para quienes sufren de flatulencias, ya que ayuda a relajar los músculos del sistema digestivo y facilita la expulsión de aire.
Gestión del estreñimiento y el tránsito intestinal
Otro de los caballos de batalla durante la menopausia es la irregularidad a la hora de ir al baño. Los cambios en el ritmo intestinal son frecuentes y, para esos momentos donde el cuerpo necesita un pequeño empujón, se menciona la opción de recurrir a productos como Laxsens. No obstante, la experta recalca que este tipo de ayudas deben ser algo puntual; es vital seguir las indicaciones del fabricante al pie de la letra y no convertir su consumo en algo habitual sin contar con la supervisión de un profesional de la salud.
Té verde: un aliado para la microbiota femenina
Más allá de ser una de las bebidas más populares del mundo por su capacidad para espabilarnos, el té verde tiene beneficios que muchas veces pasan desapercibidos para el gran público. Moñino destaca que, además de ser una bomba de antioxidantes, funciona como un potente prebiótico para la microbiota, lo que ayuda a mantener en equilibrio las bacterias buenas de nuestro intestino. Esto es especialmente útil para reducir la inflamación abdominal, aunque hay que tener en cuenta que su contenido en cafeína puede no sentar bien a todo el mundo a ciertas horas.
En definitiva, integrar este tipo de infusiones en nuestra dieta diaria puede ser una forma natural y sencilla de acompañar los cambios que experimenta el organismo en esta etapa. Lo más importante es saber elegir la opción que mejor se adapte a lo que sentimos en cada momento, tratando estas bebidas como una herramienta de apoyo que fomenta un bienestar digestivo integral. Eso sí, conviene tener presente que si las molestias se vuelven una constante o son demasiado fuertes, la visita al médico debe ser la prioridad absoluta para recibir un diagnóstico claro y personalizado.