La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha vuelto a poner el foco en los productos lácteos y grasas vegetales que llenan los lineales de los supermercados mexicanos. En su último estudio de calidad de mantequillas y margarinas, publicado en la edición de julio de 2026 de la Revista del Consumidor, el organismo ha analizado un total de 43 productos entre mantequillas y margarinas para comprobar si lo que prometen en el envase se corresponde con la realidad. El resultado ha dejado a tres marcas en el punto de mira por no ajustarse a los estándares establecidos.
El laboratorio de la Profeco ha realizado más de dos mil pruebas para verificar el contenido neto, el tipo y la cantidad de grasa, el sodio, el aporte energético y el cumplimiento de las normas oficiales. La mayoría de los productos han superado el examen sin problemas, pero las irregularidades detectadas en Gloria, Lurpak y Table Maid han llamado la atención de los consumidores y de las autoridades.
Productos que no superan el examen de calidad

La mantequilla reducida en grasa sin sal de la marca Gloria ha sido una de las señaladas. Aunque el producto contiene grasa butírica, no alcanza el porcentaje mínimo de grasa de leche exigido por la norma NMX-F-729-COFOCALEC-2013 para poder denominarse mantequilla. La Profeco advierte que, por su composición, este artículo no debería llevar la palabra «mantequilla» en su etiqueta.
Por su parte, la marca danesa Lurpak comercializa dos mezclas de mantequilla con aceite de canola (con sal y sin sal) que han generado dudas. La Profeco ha señalado que no existe un estándar de calidad específico que regule este tipo de productos híbridos, por lo que no se puede determinar si cumplen o no con una norma concreta. La observación sirve como referencia para el consumidor, no como una sanción.
El tercer producto en discordia es la margarina con sal de Table Maid, en presentación de 90 gramos. El laboratorio ha confirmado que no contiene el mínimo de grasa requerido por la norma NMX-F-108-SCFI-2016 para ser considerada margarina, lo que supone un incumplimiento del estándar de calidad.
Marcas que sí cumplen con la normativa

Entre las mantequillas sin sal que han pasado todas las pruebas sin pegas destacan varias marcas de consumo nacional. Aguascalientes, Alpura, Carranco, Chipilo y Noche Buena han sido las mejor valoradas por la Profeco, ya que cumplen con la normativa y no llevan sellos frontales de advertencia. La marca Aguascalientes, en su presentación de 220 gramos, se ha llevado una mención especial por su precio ajustado: unos 22,53 pesos por cada 100 gramos, sin sal y con alto contenido de grasa butírica.
Alpura, en formato de 90 gramos, también ha sido destacada por su relación calidad-precio, mientras que Noche Buena se ha posicionado como la opción nacional con mayor contenido de grasa láctea pura a un coste accesible. En el lado opuesto, Great Value y Selecto Brand han sido las únicas mantequillas que sí presentan sellos de «EXCESO CALORÍAS» y «EXCESO GRASAS SATURADAS», aunque eso no significa que sean peligrosas, sino que deben consumirse con moderación.
El estudio también ha servido para desmontar el mito de que lo importado es siempre mejor. Marcas europeas como Kerrygold o Isigny Ste Mère resultan más caras en los supermercados, pero ofrecen beneficios nutricionales similares a los de las opciones mexicanas de alta calidad. La Profeco insiste en que no es necesario pagar más para obtener un producto fiable.
Recomendaciones para el consumidor
Ante la variedad de productos en el mercado, la Profeco ha emitido una serie de consejos prácticos. Lo primero es revisar la fecha de caducidad y asegurarse de que el envase está en buen estado y refrigerado. También es fundamental leer la lista de ingredientes: si aparecen términos como «mezcla», «reducida en grasa» o «untable», es probable que el producto no sea mantequilla pura.
En casa, lo mejor es conservar las mantequillas y margarinas en su envase original, bien cerradas, siempre en la nevera y protegidas de la luz. La Profeco recuerda que no se debe sobrecalentar la mantequilla, ya que las proteínas de la leche pueden quemarse y estropear el sabor. Y, por supuesto, moderar el consumo debido a su contenido en grasas saturadas.
La autoridad ha aclarado que las observaciones detectadas no implican que los productos sean peligrosos para la salud, sino que incumplen los estándares de calidad o de denominación. La recomendación oficial es no dejarse llevar solo por la publicidad o el diseño del envase y consultar la tabla de ingredientes para evitar sorpresas. El estudio completo queda disponible como referencia oficial para el resto del año, y de momento no se han anunciado sanciones económicas ni retiradas de lotes para las marcas señaladas.