Precios del pescado en Cuaresma en La Nueva Viga

  • Profeco ha reforzado la vigilancia de los precios del pescado en Cuaresma en La Nueva Viga para evitar abusos
  • En el mercado se han detectado varias especies por debajo de 100 pesos el kilo, con la mojarra como protagonista
  • La dependencia utiliza básculas itinerantes y preciadores para garantizar pesos completos e información clara
  • El monitoreo nacional muestra amplias diferencias de precios entre mercados y estados para mojarra, bagre y lisa

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La temporada de Cuaresma vuelve a poner el foco en el bolsillo de las familias que optan por el pescado como sustituto habitual de la carne. En el inmenso mercado de La Nueva Viga, uno de los centros de abasto de mariscos más relevantes de México y referente para el resto del país, los precios se revisan con lupa ante el aumento de la demanda.

Para frenar posibles incrementos injustificados y asegurar que los consumidores pagan lo que marca la báscula, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha desplegado un operativo especial que permite saber cuánto cuesta realmente el pescado esta Cuaresma y qué opciones resultan más asequibles sin renunciar a la tradición culinaria.

Operativo especial de Profeco en La Nueva Viga

El dispositivo de vigilancia de Profeco en La Nueva Viga forma parte del Programa de Verificación y Vigilancia “Cuaresma y Semana Santa 2026”, una campaña que se activa cada año en plena temporada alta de consumo de pescados y mariscos. El objetivo principal es que los comercios respeten la normativa y que las familias cuenten con información clara para comparar; además se complementa con inspecciones sanitarias en la venta de pescados y mariscos.

La visita al mercado estuvo encabezada por el procurador Iván Escalante Ruiz, acompañado por las subprocuradoras Andrea González Hernández, responsable de Verificación y Defensa de la Confianza, y Gabriela Limón García, del área Jurídica. Durante el recorrido, revisaron diferentes locales de venta, el funcionamiento del módulo de atención a los consumidores y el despliegue de herramientas de control de precios y pesos.

En el interior del recinto se ha habilitado un módulo de atención donde las personas pueden hacer consultas sobre sus derechos, plantear inconformidades y recibir asesoría directa. Este espacio se ha convertido en un punto clave para quienes quieren asegurarse de que el precio pagado coincide con la cantidad de producto que reciben.

Uno de los recursos más utilizados durante esta campaña es la báscula itinerante, un equipo calibrado que se pone a disposición del público. Quien sospecha que su compra no coincide con el peso cobrado puede acudir con su ticket y el producto para comprobarlo. Si se detecta alguna anomalía, un verificador de Profeco acompaña al consumidor hasta el puesto donde realizó la compra para exigir que se le entregue la cantidad faltante.

Además de la revisión de pesos, el personal de la dependencia ha colocado preciadores visibles en aquellos locales donde los productos no mostraban el importe al público. Esta medida pretende evitar sorpresas en caja y facilitar que los clientes comparen entre puestos distintos dentro de La Nueva Viga antes de decidir dónde comprar.

Cómo se están moviendo los precios del pescado esta Cuaresma

El monitoreo de Profeco revela que, pese a la mayor demanda típica de la Cuaresma, en La Nueva Viga se mantienen diversas opciones de pescado por debajo de 100 pesos el kilo. Esto abre la puerta a que muchas familias sigan consumiendo pescado sin que el gasto se dispare.

Entre las especies más accesibles en el mercado destacan la lisa, el bagre y la mojarra, muy presentes en la mesa durante estas fechas. En el caso de la lisa, los registros de Profeco a nivel nacional sitúan su precio promedio en torno a los 58.79 pesos por kilo, con algunos establecimientos por debajo de esa cifra. Es un pescado que combina coste moderado y buen aporte de proteínas, lo que lo convierte en una alternativa recurrente.

El bagre, también muy consumido en guisos y frituras, se ubica alrededor de los 89.86 pesos por kilo como media nacional. Sin embargo, el operativo detecta diferencias importantes según la ciudad y el tipo de establecimiento, por lo que resulta recomendable comprobar las tarifas antes de comprar, incluso dentro del mismo mercado.

La gran protagonista de la temporada es, un año más, la mojarra. En La Nueva Viga se ha constatado que el precio varía en función del tamaño de la pieza. Así, el kilo de mojarra pequeña puede encontrarse aproximadamente en 50 pesos, la mediana ronda los 75 pesos y la de mayor tamaño se sitúa cerca de 85 pesos por kilo, lo que la mantiene por debajo de la barrera psicológica de los 100 pesos.

A escala nacional, el monitoreo semanal de Profeco sitúa el precio promedio de la mojarra en 100.43 pesos por kilo. Los datos muestran un margen muy amplio entre el punto de venta más barato y el más caro: desde 40 pesos por kilo en un mercado de Guadalajara hasta 160 pesos en un mercado de Morelia, lo que confirma que comparar precios sigue siendo clave para no pagar de más.

Diferencias de precios entre estados y mercados

Los datos recabados por Profeco durante los primeros días de marzo evidencian que los precios del pescado pueden cambiar notablemente entre una ciudad y otra, incluso tratándose de las mismas especies y formatos. La Nueva Viga funciona como un termómetro relevante, pero no es el único indicador del comportamiento del mercado.

En el caso de la mojarra, el ejercicio de seguimiento de Profeco encontró el precio más bajo en el Mercado Constitución de Guadalajara, donde se vende a 40 pesos el kilo, frente al más elevado en el Mercado Revolución San Juan de Morelia, que alcanza los 160 pesos. Esta diferencia ilustra hasta qué punto es determinante el lugar de compra.

El bagre presenta una situación similar: aunque su media se ubica alrededor de 89.86 pesos por kilo, el monitoreo detectó importes que van desde unos 63.92 pesos en un hipermercado de Monterrey hasta 140 pesos por kilo en otro mercado de Morelia. Queda claro que, entre cadenas comerciales, mercados tradicionales y centros de abasto, la horquilla de precios puede ser muy amplia.

Para la lisa, Profeco calcula un promedio de 58.79 pesos por kilo. En el rango inferior, se han localizado ofertas en torno a 36.90 pesos por kilo en ciertas tiendas del norte del país, mientras que en el extremo alto se han registrado precios que rondan los 79.90 pesos en otros puntos de venta. Son cifras que, aunque moderadas frente a otras especies, invitan igualmente a comparar.

En este contexto, La Nueva Viga destaca por su volumen de operación y por ofrecer, en muchos casos, tarifas más competitivas que algunos supermercados, sobre todo para quienes compran cantidades medias o grandes. Al tratarse de un mercado mayorista que maneja alrededor de 1,500 toneladas diarias de productos del mar, los comerciantes disponen de un margen mayor para ajustar precios.

Herramientas y consejos para pagar un precio justo

Además de su presencia física en La Nueva Viga y otros puntos del país, Profeco impulsa el uso de la plataforma digital “Quién es Quién en los Precios”, una herramienta que permite consultar de manera rápida cuánto cuestan diferentes productos, entre ellos pescados y mariscos, en distintas ciudades y cadenas comerciales.

En esta base de datos se actualizan monitoreos semanales que recogen precios mínimos, máximos y promedios de artículos de consumo habitual durante la Cuaresma, como mojarra, bagre y lisa. Con esta información, los consumidores pueden identificar los establecimientos más económicos de su zona antes de salir de compra.

En paralelo, el operativo nacional ha permitido a la Profeco supervisar miles de productos vinculados con la temporada. Desde el inicio de la campaña de Cuaresma y Semana Santa, la institución ha revisado más de 36 mil artículos, ha colocado alrededor de 13 mil etiquetas de precios en comercios que no los mostraban con claridad y ha distribuido varios miles de materiales informativos sobre los derechos de los consumidores.

Las acciones de campo incluyen también asesorías personalizadas: se han ofrecido cerca de 1,800 atenciones a personas que tenían dudas o reclamaciones y se han llevado a cabo más de 270 visitas de vigilancia y verificación en todo el país. De estas inspecciones, algunas han derivado en la suspensión temporal de establecimientos por incumplimientos como no exhibir precios, ocultar el gramaje real o carecer de contratos de adhesión registrados.

De cara al consumidor final, se recomienda revisar siempre que el producto esté correctamente etiquetado, que la báscula esté a la vista y que el negocio no tenga restricciones para pesar nuevamente el pescado delante del cliente. En mercados de gran movimiento como La Nueva Viga, dedicar unos minutos a comprobar estos detalles puede marcar la diferencia en el importe total de la compra.

Claves para elegir buen pescado sin pagar de más

Más allá del precio, los especialistas insisten en que conviene fijarse en la calidad y frescura del pescado antes de decidir. En la Cuaresma, cuando aumenta el consumo, no es raro que algunos productos lleven más horas expuestos en mostrador, por lo que conviene agudizar la vista y el olfato.

Entre las señales más habituales de frescura se encuentran los ojos transparentes y ligeramente salientes, unas agallas de tono rojizo o rosado, un olor suave a mar que no resulte fuerte ni desagradable y una carne firme que recupere su forma al presionarla con el dedo. Si la pieza presenta ojos hundidos, olor intenso o textura blanda, es mejor descartarla.

También se recomienda comprobar que el pescado se conserve sobre hielo limpio y que el área de venta muestre buenas condiciones de higiene: superficies limpias, utensilios en buen estado y manipulación adecuada por parte del personal. Estos detalles reducen riesgos y ayudan a mantener la calidad del producto hasta que llega a la cocina.

En mercados como La Nueva Viga, donde se ofrecen decenas de especies distintas, una opción práctica para ajustar el presupuesto es preguntar directamente por los pescados de temporada con mejor precio. Variedades como lisa, bagre o mojarra, junto con otras especies locales menos conocidas, suelen tener un coste más contenido que pescados de importación o mariscos más demandados.

Para quienes tienen margen de maniobra, comprar a primera hora del día puede ayudar a encontrar mayor variedad de tallas y calidades, lo que facilita escoger el punto intermedio entre precio y tamaño. Y, siempre que sea posible, es recomendable comparar al menos en dos o tres puestos, incluso dentro del mismo mercado, antes de cerrar la compra.

Con el refuerzo de la vigilancia de Profeco en La Nueva Viga, la puesta en marcha de herramientas como “Quién es Quién en los Precios” y la existencia de especies que se mantienen por debajo de los 100 pesos el kilo, la Cuaresma ofrece todavía margen para seguir consumiendo pescado sin que la cuenta se dispare. Informarse, comparar y revisar pesos y etiquetas se consolida como la mejor estrategia para que las tradiciones gastronómicas no choquen de frente con el presupuesto familiar.

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