¿Por qué no debes poner leche en la cafetera?

¿Por qué no debes poner leche en la cafetera?

Carol Álvarez

TikTok puede tener muchas cosas buenas, pero ciertos inventos podrían poner en riesgo nuestra salud. Lo último es poner leche en la cafetera y aderezar con un poco de chocolate en tableta. Aunque tiene buen pinta, el resultado real es desastroso.

Preparar una taza de café con leche, en lugar de agua, podría servir para ahorrar tiempo. Sin embargo, los expertos aseguran que no podemos poner leche en una cafetera porque destruirá la cafetera y quemará la leche. Las cafeteras italianas están diseñadas para ser preparadas con agua y alcanzar unos 95 grados centígrados, pero la leche caliente solo alcanza los a 70 grados. El residuo de leche que quede cubrirá el interior de la cafetera y la estropeará.

Caldo de cultivo para las bacterias

Esta es la principal razón para no poner leche en la cafetera. Puede conducir a problemas de salud graves. Si no limpiamos bien la cafetera después de ponerle leche, los residuos de este líquido se acumulan y forman bacterias. Esto puede provocar problemas con el sistema digestivo, incluidos vómitos y diarrea si seguimos bebiendo café de una máquina infectada con bacterias.

Puede crecer moho en todo lo que la leche ha tocado durante el proceso de preparación del café. Esto hace que la máquina se vuelva antihigiénica y lo más probable es que haga que los cafés que prepararemos en el futuro tengan un sabor desagradable.

La máquina está diseñada para hacer café con agua porque el agua ayuda a extraer el sabor del café molido. Si usamos leche en su lugar, no obtendremos los mismos resultados porque la leche no extraerá el sabor de la misma manera. El resultado es una taza de café con un sabor horrible que podría alejarte del café para siempre.

cafetera con leche o agua

Podría explotar

La leche es más espesa que el agua, y moverse a través de la cafetera llevará más tiempo y podría provocar que la cafetera se obstruya o incluso se dañe sin posibilidad de reparación. La cafetera puede resistir uno o incluso dos ciclos, pero lo más probable es que se obstruya con la leche quemada y deje de funcionar a menos que se limpie entre usos.

La leche residual queda atrapada en los mecanismos de la máquina y hace que cada taza de café que prepare después tenga mal sabor si no limpia hasta el último rastro de leche de la máquina. La leche contiene proteínas y grasas que el agua no tiene, lo que significa que la leche se espesará y dejará un residuo desagradable. Además, corremos el riesgo de que esa obstrucción genere una explosión, siendo peligroso para nuestra integridad y el resto de la cocina.

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