La demanda de productos sin gluten no para de crecer en EspaƱa, y con ella, la necesidad de que los establecimientos ofrezcan garantĆas reales de seguridad para las personas celĆacas. Ya no basta con tener un par de opciones en la carta; la clave estĆ” en evitar la contaminación cruzada y ofrecer elaboraciones que puedan consumirse con total tranquilidad. Desde una panaderĆa en A CoruƱa hasta una pizzerĆa en Córdoba, pasando por los bares de pintxos de Bilbao, cada vez son mĆ”s los negocios que se toman en serio este reto.
Sin embargo, el camino no es fĆ”cil. El sobrecoste económico que soportan las familias celĆacas sigue siendo una realidad, y en muchas ocasiones la oferta gastronómica fuera de casa sigue siendo limitada. Aun asĆ, iniciativas como las que aquĆ se recogen demuestran que, con dedicación y conocimiento, es posible cocinar sin gluten y disfrutar de una experiencia culinaria inclusiva sin renunciar al sabor ni a la tradición.
De la empanada gallega a los pintxos vascos: ejemplos de adaptación sin gluten

En A CoruƱa, la panaderĆa Arca do Millo, regentada por Coral Pereiro, se ha convertido en un referente para los celĆacos de la zona. Pereiro, diagnosticada de celiaquĆa, abrió el obrador en diciembre de 2024 en la calle Panaderas, y desde entonces elabora cada producto desde cero con recetas propias. Su empanada gallega, con variedades como pulpo Ć” feira, volandeiras o zorza con grelos, ha sido nominada a mejor producto sin gluten de EspaƱa en los Premios Influceliac 2026. La artesana recuerda que cuando empezó a formarse en panaderĆa en 2014, su profesora le dijo que no era viable hacer productos sin gluten. Ahora, con su marido David GonzĆ”lez como socio, aspira a posicionar A CoruƱa en el mapa de la reposterĆa apta para celĆacos.
En Bilbao, la experiencia de ir de pintxos sigue siendo un desafĆo para quienes no pueden tomar gluten. Aunque hay restaurantes con cartas adaptadas, el pintxo tradicional en barra sigue siendo la asignatura pendiente. En el bar Irrintzi, en el Casco Viejo, preparan pintxos sin gluten al momento, como los de bacalao, hamburguesa o foie, para minimizar el riesgo de contaminación. En Ahoan, en la Plaza Nueva, la propietaria es celĆaca y ha montado dos espacios de trabajo diferenciados, con utensilios exclusivos y precios similares a los de los pintxos convencionales. Por su parte, en El Globo elaboran los pintxos sin gluten al final del montaje de la barra y los mantienen separados, aunque reconocen que a veces se agotan y no pueden reponerlos hasta horas despuĆ©s. La falta de espacio y recursos impide a muchos bares garantizar la ausencia de contaminación cruzada, segĆŗn explican los propios hosteleros.
DetrĆ”s de estas iniciativas hay una realidad económica que no se puede ignorar. SegĆŗn la Asociación de CelĆacos de Euskadi (EZE), una familia con una persona celĆaca gasta unos 900 euros mĆ”s al aƱo en alimentación que otra sin esta necesidad. En Euskadi se estima que unas 20.000 personas conviven con la enfermedad, aunque mĆ”s de dos tercios no estĆ”n diagnosticadas. La entidad recuerda que el Estado sigue sin ofrecer ayudas directas para compensar ese sobrecoste, lo que aƱade una carga extra a quienes ya tienen que lidiar con las limitaciones diarias de la dieta sin gluten y su impacto en la salud.
Córdoba: una pizzerĆa italiana con espacio exclusivo para celĆacos

En Córdoba, el restaurante Casa Mia, situado en la calle MarĆa la JudĆa, ha dado un paso adelante al reformar parte de sus instalaciones para crear un espacio de trabajo independiente destinado a la elaboración de pizzas sin gluten. El propietario, Francesco, explica que esta zona separada permite reducir al mĆ”ximo el riesgo de contaminación cruzada, algo fundamental para quienes padecen celiaquĆa. La carta inicial incluye diez variedades de pizza con masa sin gluten, entre las que se encuentran la clĆ”sica Margherita, la Diavola con salame picante, la Quattro Formaggi y la Mortadella con ricotta y pistachos. AdemĆ”s, el restaurante ofrece alternativas saludables de alimentos sin lactosa y una versión vegana de este queso, ampliando las opciones para personas con distintas necesidades alimentarias. La propuesta no solo cubre el gluten, sino que tambiĆ©n atiende a quienes buscan alternativas sin lactosa o veganas, todo ello manteniendo el espĆritu de la cocina italiana tradicional.
Estos tres ejemplos, repartidos por la geografĆa espaƱola, muestran que la adaptación a la dieta sin gluten es posible cuando hay voluntad y conocimiento. Desde la empanada gallega hecha con mimo hasta los pintxos vascos preparados con todas las garantĆas, pasando por la pizza italiana elaborada en un espacio exclusivo, la oferta para celĆacos sigue creciendo. Aunque el camino aĆŗn es largo y el sobrecoste sigue siendo una losa para muchas familias, iniciativas como las de Arca do Millo, los bares bilbaĆnos y Casa Mia demuestran que cada vez hay mĆ”s opciones para disfrutar de la gastronomĆa sin renunciar a la seguridad ni al sabor.