En España, más del 50% de la población está descuidando rutinas básicas para mantener el cerebro en forma. Así lo pone sobre la mesa una encuesta de la Sociedad Española de Neurología (SEN), que señala fallos extendidos en sueño, alimentación y ejercicio, tanto físico como mental.
El trabajo de campo, realizado a finales de 2024 con más de mil adultos y presentado en Sevilla durante la 77ª Reunión Anual de la SEN, ofrece una fotografía representativa del país: aunque se reconoce la importancia de cuidarse, la práctica diaria se queda corta en la mayoría de recomendaciones.
Qué revela la encuesta
Casi toda la población afirma que los hábitos influyen en la salud del cerebro (alrededor del 95%), pero menos de la mitad cumple con cada uno de los puntos del decálogo cerebro-saludable de la SEN. Además, un 44% confiesa no tener claro cuáles son los hábitos realmente beneficiosos, pese a que más del 90% teme padecer una enfermedad neurológica en el futuro.

Sueño y descanso: la gran asignatura pendiente
Dormir bien es capital para la memoria, la atención y el estado de ánimo, pero más de la mitad de los encuestados (56%) duerme menos de siete horas al día y un 50% no logra un descanso reparador. Las mujeres, según perciben, son quienes acusan peor calidad de sueño.
Sedentarismo y pantallas
El sedentarismo sigue al alza: casi la mitad de la población declara pasar más de seis horas diarias sentada, con especial incidencia en los adultos jóvenes.
El tiempo de pantalla no ayuda: más del 63% ve la televisión más de dos horas al día (el porcentaje se acerca al 70% el fin de semana) y un 70% pasa más de media hora en redes sociales. Entre 18 y 34 años, casi el 90% supera las dos horas diarias en redes. Los neurólogos recuerdan que el uso excesivo de pantallas reduce la concentración y, por la noche, dificulta conciliar y mantener el sueño.
La actividad física también cojea: menos del 37% realiza ejercicio de forma regular (al menos tres horas semanales) y en el caso de las mujeres el porcentaje ronda el 32%.
Actividad cognitiva y aprendizaje
Más del 35% dedica poco o ningún tiempo a la estimulación cognitiva: leer, crucigramas, juegos de mesa, pintar o manualidades. Mantener la mente activa protege frente al deterioro, pero no se practica con la frecuencia aconsejada.
Seis de cada diez consultados reconocen que no han aprendido nada nuevo en el último año y más de la mitad lee menos de tres libros al año, otro indicador de baja actividad intelectual sostenida.
Alimentación y tóxicos
La autopercepción es benévola (el 79% cree seguir una dieta saludable), pero los datos cuentan otra historia: casi la mitad no alcanza la fruta diaria recomendada; un tercio apenas toma verduras; y alrededor del 50% no cumple las raciones semanales de pescado. Además, un 24% consume bollería y azúcares a diario.
En tóxicos, un 11% bebe alcohol casi a diario y un 15% fuma cada día; entre fumadores, más del 80% mantiene el hábito desde hace más de una década. También se admite consumo de otras drogas en un porcentaje menor.
Prevención y factores vasculares
El control de la salud vascular es flojo: solo el 51% se hace analíticas preventivas anuales y más del 40% no controla su tensión arterial de forma habitual, pese a que hipertensión, diabetes o hiperglucemia son factores de riesgo de ictus y otras patologías neurológicas.
Las relaciones sociales importan: el 10% se siente solo de forma habitual y un 12% presenta aislamiento parcial o total. Los jóvenes son el grupo que más refiere soledad, un factor asociado a deterioro cognitivo futuro.
En seguridad y bienestar emocional, apenas el 47,5% de quienes usan bicicleta o patinete lleva casco de forma habitual. Además, un 10% declara sentirse triste o descontento de manera constante, especialmente mujeres y jóvenes.
Lo que se podría evitar con mejores hábitos
La evidencia es contundente: según la SEN, más del 90% de los ictus y hasta el 40% de los casos de alzhéimer podrían prevenirse con hábitos cerebro-saludables: ejercicio regular, dieta mediterránea, control de la presión arterial y una vida social y cognitiva activa.
Claves prácticas para cuidar el cerebro
Estas pautas, alineadas con el decálogo cerebro-saludable de la SEN, ayudan a corregir las carencias detectadas:
- Mover el cuerpo a diario y acumular al menos 150-180 minutos semanales de actividad física moderada.
- Cuidar el sueño: rutina estable y 7-9 horas por noche, evitando pantallas antes de acostarse.
- Seguir una dieta mediterránea rica en frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva y pescado.
- Limitar alcohol, eliminar tabaco y evitar otras drogas.
- Entrenar la mente: leer, resolver pasatiempos, aprender habilidades nuevas.
- Revisar tensión, glucosa y colesterol con controles periódicos y analíticas anuales.
- Reducir el tiempo de pantalla, especialmente por la noche, y hacer pausas activas.
- Cultivar las relaciones sociales y pedir ayuda si aparece tristeza mantenida.
- Usar casco en bici y patinete, y priorizar la protección frente a golpes.
La población sabe que cuidarse importa, pero no lo traduce en hábitos sostenidos: dormir mejor, moverse más, comer con criterio, estimular la mente y controlar los factores vasculares son los pilares que, según los neurólogos, pueden cambiar la tendencia y reducir de forma notable la carga de enfermedad neurológica en España.