¿Por qué la manzana tiene esa forma? La ciencia lo revela

La fruta es necesaria en la alimentación, aunque cada persona tiene sus preferencias y gustos. La manzana suele ser una de las más consumidas por sus sabor, pero no prestamos atención a su apariencia.

¿Alguna vez te has preguntado por qué tiene un hoyuelo en la cúspide? Si realmente cuelga del árbol, ¿por qué no tiene una forma más alargada? La ciencia ha revelado en un estudio por qué adquiere esa forma y tiene una cúspide con forma de hoyuelo.

El crecimiento de la manzana da esa forma

Básicamente, esa fisonomía es el resultado de las diferentes fases de crecimiento entre la masa y el tallo, según el nuevo estudio matemático de la fruta. Las manzanas son relativamente esféricas, aparte del hoyuelo en la parte superior. Pero, un equipo de la Universidad de Harvard en Cambridge se propuso ver si podían entender por qué la fruta tiene esa forma inusual.

Los científicos usaron un gel que pudiera adaptar esa forma con el paso del tiempo. Esto ayudó a replicar la manera en que crece una manzana, y lo compararon con el crecimiento de las reales de un huerto. La combinación de esto con modelos matemáticos reveló que la anatomía subyacente de la fruta (la forma en que crece a diferentes ritmos y la inestabilidad mecánica) juegan un papel conjunto en la elevación del hoyuelo, las crestas inferiores y la forma general de la fruta.

El Dr. Lakshminarayanan Mahadevan, el autor principal del estudio, ya había desarrollado anteriormente una teoría simple para explicar la forma y el crecimiento de las manzanas. Sin embargo, el proyecto comenzó a dar resultados cuando los investigadores pudieron conectar observaciones de manzanas reales en diferentes etapas de crecimiento.

manzana partida con forma

Una teoría matemática resuelve la incógnita

Para comprender la evolución de la forma de la manzana y la cúspide, los investigadores recurrieron a una teoría matemática de larga data conocida como teoría de la singularidad.

La teoría de la singularidad se utiliza para describir una serie de fenómenos diferentes. Esta puede usarse para conocer agujeros negros o ejemplos más abstractos, como los patrones de luz en el fondo de una piscina y la propagación de grietas. «Estos puntos focales a veces pueden tomar la forma de singularidades donde se localizan las deformaciones«, dijo el autor, y agregó que «un ejemplo omnipresente se ve en la cúspide de una manzana, el hoyuelo interno donde el tallo se encuentra con la fruta«.

El equipo de investigadores sugiere que la particularidad en este caso es una ligera alteración en la velocidad de crecimiento alrededor del tallo, en comparación con otras partes de la manzana, creando un hoyuelo. La cúspide de la manzana no tiene nada en común con los patrones de luz en una piscina, pero tiene la misma forma que ellos.

El equipo utilizó la simulación numérica para comprender por qué el crecimiento de la corteza de la fruta y el núcleo forman una cúspide. Luego, corroboraron las simulaciones con experimentos que imitaban el crecimiento de manzanas usando gel que se hinchaba con el tiempo. Los experimentos mostraron que diferentes tasas de crecimiento entre la mayor parte de la manzana y la región del tallo dieron como resultado la cúspide en forma de hoyuelo.

Estos cambios y formas de cúspide se observan en algunas manzanas y otras frutas, como melocotones, albaricoques, cerezas y ciruelas. El equipo descubrió que la anatomía de la fruta puede tener funciones conjuntas al dar lugar a múltiples cúspides en todas las frutas similares.

Los autores dicen que en el futuro se deberá explorar la naturaleza de las señales moleculares que desencadenan la inhibición del crecimiento cerca del tallo. También quieren observar los mecanismos que relacionan las células con los cambios en los tejidos de la fruta.

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