La dieta mediterrĂ¡nea no garantiza suficiente vitamina B9

  • Un anĂ¡lisis en Tarragona indica que la dieta mediterrĂ¡nea, por sĂ­ sola, no asegura niveles adecuados de folato.
  • Solo el 17,5% mostrĂ³ alta adherencia; incluso entre ellos hubo dĂ©ficits segĂºn EFSA y OMS.
  • Con baja adherencia, el 71% no alcanzĂ³ la ingesta recomendada y mĂ¡s de una cuarta parte tuvo deficiencia en sangre.
  • Se reabre el debate sobre fortificaciĂ³n de alimentos en Europa y se refuerza la suplementaciĂ³n en gestantes.

Vitamina B9 y dieta mediterrĂ¡nea

Aunque la cocina mediterrĂ¡nea se asocia a salud y equilibrio, nuevas evidencias apuntan a que, por sĂ­ sola, no basta para garantizar el folato (vitamina B9). Un estudio realizado en España sugiere que incluso con buenas pautas de alimentaciĂ³n pueden aparecer carencias medibles en la poblaciĂ³n.

El folato interviene en procesos esenciales como la sĂ­ntesis del material genĂ©tico y la divisiĂ³n celular; ademĂ¡s, durante el embarazo es clave para reducir defectos del tubo neural, motivo por el que la OMS promueve la suplementaciĂ³n con Ă¡cido fĂ³lico en mujeres gestantes. Con mĂ¡s de 60 paĂ­ses aplicando fortificaciĂ³n obligatoria de harinas o cereales, y el Reino Unido preparado para incorporarla, el debate ha vuelto a Europa: ¿alcanza con comer bien o hace falta una medida poblacional?

Datos clave del estudio en Tarragona

Investigadores de la Universitat Rovira i Virgili analizaron a 740 personas de la provincia de Tarragona con informaciĂ³n recogida entre 1998 y 2002. Se evaluaron hĂ¡bitos alimentarios, reconocimiento de salud y analĂ­ticas para estimar la ingesta y los niveles sanguĂ­neos de vitaminas, en un contexto en el que los patrones eran mĂ¡s prĂ³ximos a la dieta mediterrĂ¡nea tradicional.

La adherencia estricta a la dieta mediterrĂ¡nea se observĂ³ en el 17,5% de la muestra. Aun asĂ­, dentro de este grupo un 15% no alcanzĂ³ la ingesta recomendada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y un 8,5% presentĂ³ niveles en sangre por debajo de los umbrales de la OMS, lo que evidencia que seguir el patrĂ³n no siempre garantiza suficiencia de B9.

Entre quienes mostraron baja adherencia, las cifras fueron mĂ¡s llamativas: el 71% no logrĂ³ cubrir el folato a travĂ©s de la dieta y en mĂ¡s de una cuarta parte se detectaron deficiencias en sangre compatibles con dĂ©ficit. Esta brecha sugiere que la calidad del patrĂ³n dietĂ©tico influye, pero no resuelve por completo el problema.

El equipo tambiĂ©n detectĂ³ carencias en otros micronutrientes relevantes, como la vitamina B6, implicada en el sistema nervioso y la funciĂ³n inmunitaria, lo que indica una posible insuficiencia vitamĂ­nica mĂ¡s amplia en la poblaciĂ³n estudiada.

Estudio sobre folato en poblaciĂ³n mediterrĂ¡nea

Implicaciones para España y Europa

Los autores concluyen que la dieta mediterrĂ¡nea mejora la ingesta y los niveles de folato, pero no ofrece una garantĂ­a universal. Dado que el 82,5% de la muestra no cumplĂ­a criterios de adherencia estricta, la mayorĂ­a queda expuesta a dĂ©ficits, especialmente si el patrĂ³n real se aparta del ideal.

En salud pĂºblica, la recomendaciĂ³n de reforzar la suplementaciĂ³n con folato y B12 en gestantes cobra peso. Informar de forma clara y accesible a mujeres que estĂ¡n embarazadas o planean estarlo puede prevenir desenlaces adversos que son evitables.

La discusiĂ³n sobre la fortificaciĂ³n obligatoria gana terreno. Estados Unidos y CanadĂ¡ la implantaron a finales de los años noventa y mĂ¡s de 60 paĂ­ses ya la aplican; el Reino Unido sumarĂ¡ la harina enriquecida a su cadena alimentaria en breve. Para España y otros paĂ­ses mediterrĂ¡neos, abrir este debate podrĂ­a traducirse en menos defectos del tubo neural, como la espina bĂ­fida, al elevar la ingesta de Ă¡cido fĂ³lico a nivel poblacional.

El equipo investigador, no obstante, pide cautela: antes de recomendar una intervenciĂ³n masiva, hacen falta datos adicionales sobre dieta, absorciĂ³n y situaciĂ³n nutricional actual para fundamentar decisiones polĂ­ticas. En paralelo, proponen polĂ­ticas que faciliten el acceso a alimentos frescos, variados y asequibles, como las espinacas, manteniendo el foco en la calidad del patrĂ³n mediterrĂ¡neo.

PolĂ­ticas de fortificaciĂ³n y vitamina B9

El mensaje que deja este trabajo es claro: incluso un patrĂ³n saludable como el mediterrĂ¡neo puede quedarse corto si no hay suficiente variedad y cantidad de fuentes ricas en folato, por lo que conviene reforzar la educaciĂ³n nutricional, la suplementaciĂ³n en grupos de riesgo y estudiar con rigor la posible fortificaciĂ³n para mejorar la salud pĂºblica.

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