
La atención internacional se ha disparado en torno al yogur que Maria Branyas tomaba cada día, después de que un trabajo científico analizara su biología y señalara el papel de su microbiota. El interés ha cruzado fronteras y ha convertido a esta referencia en un fenómeno informativo con eco global.
El estudio, liderado por el Instituto de Investigación Josep Carreras con participación de equipos del Reino Unido y Estados Unidos, describe un microbioma con predominio de bifidobacterias consideradas beneficiosas. Aunque se trata de un análisis multifactorial, el detalle sobre su dieta cotidiana reavivó la conversación pública sobre el producto que consumía.
El estudio que impulsó la demanda internacional
Tras la publicación de los resultados, la cooperativa productora del yogur, La Fageda, registró un pico de interés sin precedentes: en apenas quince días entraron encargos equivalentes a su volumen anual habitual, según trasladó su responsable de Comunicación.
La asociación entre el nombre de Branyas y la marca se consolidó cuando, en 2022, su familia explicó en redes que ella incluía este yogur en su rutina diaria. A partir de ahí, la historia quedó fijada en la memoria colectiva y resurgió con fuerza tras el estudio.
Las consultas llegaron de múltiples países, con especial intensidad desde Reino Unido y Estados Unidos, donde la noticia se viralizó rápidamente y provocó una avalancha de peticiones para conocer disponibilidad y puntos de venta.
La cooperativa detrás del yogur: propósito y modelo
La Fageda es una fundación sin ánimo de lucro que trabaja desde la economía social para ofrecer empleo, formación y servicios a personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad. Su objetivo prioritario no es el crecimiento comercial, sino el impacto social.
Actualmente, la organización cuenta con una plantilla de alrededor de 650 personas. El proyecto arrancó en 1982 impulsado por el psicólogo Cristóbal Colón, con la idea de que el trabajo actuara como instrumento de transformación personal y comunitaria.
Los inicios se remontan a un pequeño equipo en Olot y, desde 1987, la actividad se concentra en la masía Els Casals, en plena naturaleza. La elección del entorno no es casual: forma parte de la filosofía de la entidad.
La sede se ubica dentro del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, y la cooperativa reivindica el contacto con el medio como un pilar para el bienestar de las personas con las que trabaja.
Producción y crecimiento: prioridades claras
Pese a la repercusión mediática, la cooperativa mantiene su hoja de ruta: no prevé ampliar mercados ni aumentar producción. La notoriedad no alterará su planificación, enfocada en sostener empleos y procesos de inserción.
En coherencia con su naturaleza jurídica, todos los beneficios se reinvierten en el proyecto al cierre del ejercicio. La estructura empresarial es un medio para cumplir la misión social, no un fin en sí mismo.
Disponibilidad y puntos de venta
La comercialización es deliberadamente acotada. Los yogures de La Fageda se han distribuido tradicionalmente en Cataluña y, desde hace un tiempo, también llegan a Baleares, Comunidad Valenciana y Madrid. No existe venta directa a través de la web de la cooperativa.
La entidad confirma que no vende por internet ni en grandes plataformas como marketplaces generalistas, en línea con su modelo social y sostenible, que prioriza el empleo y la proximidad.
- En supermercados de ámbito local y cadenas regionales, según disponibilidad por zona.
- En tiendas gourmet y cooperativas especializadas en productos catalanes de proximidad.
- En la tienda física de La Fageda, situada en Santa Pau (Girona), dentro del entorno natural de la Garrotxa.
La localización exacta en estantería y el surtido puede variar según establecimiento, por lo que conviene consultar con la tienda o distribuidor local antes de desplazarse.
Qué dice realmente la ciencia
El trabajo científico es el más completo realizado sobre una persona supercentenaria, pero no demuestra causalidad entre el consumo de un alimento y la longevidad. Los autores señalan múltiples factores biológicos y de estilo de vida que podrían estar implicados.
En cualquier caso, el análisis de la microbiota de Branyas —con implicación de equipos del Reino Unido y Estados Unidos— ha abierto nuevas preguntas de investigación y ha reavivado el debate sobre dieta, salud intestinal y envejecimiento.
El interés por el yogur asociado a Maria Branyas ha multiplicado la demanda, pero la cooperativa prioriza su misión social y mantiene una distribución limitada. La historia combina ciencia, consumo responsable y un proyecto inclusivo que opera a su propio ritmo, sin perder de vista el propósito que le dio origen.