La administración regional ha puesto nuevamente en marcha una campaña destinada a mejorar la dieta de los estudiantes, enfocándose en la introducción de productos naturales dentro del entorno educativo. El objetivo principal es que los niños y niñas integren el consumo de vegetales y frutas como una parte normal de su día a día.
Esta acción, coordinada por la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, busca combatir los malos hábitos alimenticios desde la infancia, asegurando que los escolares tengan acceso directo a alimentos frescos y de temporada durante las últimas semanas del periodo lectivo.
Detalles de la distribución y alcance

En total, se prevé el reparto de más de 418.000 raciones individuales. Esta cifra alcanzará a unos 58.000 alumnos distribuidos en 296 centros educativos de la Región de Murcia. Para que la logística sea efectiva y los niños puedan comer la fruta en el momento, se han programado siete entregas por colegio que coincidirán con las horas de clase.
La variedad de alimentos es bastante amplia para evitar la monotonía. Se entregarán piezas enteras como manzanas, plátanos, albaricoques o tomates cherry, pero también se han incluido productos de cuarta gama, es decir, aquellos que vienen ya cortados y listos para comer, como es el caso de la sandía, el melón o la zanahoria.
Inversión y compromiso con el entorno
Para llevar a cabo este despliegue, se ha destinado una partida económica que supera los 340.000 euros. La iniciativa no solo se centra en la nutrición, sino que también quiere echarle un cable al sector agroalimentario local, poniendo en relieve la calidad de los cultivos de la zona y la importancia de los productores regionales.
Un punto clave de este proyecto es la ecología. Se ha puesto mucho empeño en que el transporte se realice bajo estrictas normas de conservación y que los envases sean biodegradables o reciclables, promoviendo una alimentación saludable con menos plástico y más verduras. De esta forma, se intenta que los alumnos aprendan que cuidar su salud también implica respetar el medio ambiente y reducir la generación de residuos plásticos.
Durante una visita al colegio Andrés Barquero, la consejera Sara Rubira explicó que no se trata de un simple reparto de comida, sino de una estrategia para crear conciencia temprana. Al involucrar tanto a los profesores como a las familias, se pretende construir una base sólida para que los jóvenes mantengan una dieta equilibrada y nutritiva a largo plazo.
La campaña se extenderá hasta el 19 de junio, cerrando así el ciclo escolar con un enfoque preventivo contra la obesidad infantil y promoviendo la valoración de los productos frescos frente a los ultraprocesados.
Este programa masivo asegura que miles de estudiantes murcianos reciban raciones de frutas y verduras de alta calidad, apoyando la economía agraria regional y fomentando un estilo de vida sano mediante la logística de entregas en horario lectivo y el uso de materiales ecológicos.