
Un importante incendio industrial ha afectado a la planta de procesado de almendra que Importaco tiene en el polígono industrial de la Vall d’Alba, en la provincia de Castellón. El siniestro ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de bomberos y medios de emergencia, y ha provocado el colapso de buena parte de la nave, de unos 10.000 metros cuadrados de superficie.
Pese a la magnitud del fuego y a que el incendio continúa activo, las autoridades insisten en que la evolución es positiva y el perímetro está controlado. Un aspecto clave es que no se han registrado heridos ni daños personales entre la plantilla ni entre las personas que se encontraban en las instalaciones en el momento en que se originaron las llamas.
Cómo se declaró el incendio y situación actual del fuego
Según ha informado el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, el incendio se declaró a mediodía en la planta de procesado de almendra situada en el polígono Sui Caseta Blanca de la Vall d’Alba. En las primeras horas, el fuego llegó a estar “totalmente desarrollado”, con un intenso frente de llamas que afectó a toda la nave principal de producción.
La estructura de la nave de procesado ha quedado gravemente dañada y parcialmente colapsada, lo que impide el acceso seguro de los equipos al interior. Por este motivo, la mayor parte de las labores de extinción se están llevando a cabo desde el exterior, con maniobras que complican y alargan los trabajos para apagar por completo el incendio.
En los momentos de mayor intensidad del siniestro llegaron a intervenir hasta nueve dotaciones de bomberos, un camión nodriza articulado de 35.000 litros, varias unidades de mando y una unidad de jefatura. También se incorporaron medios aéreos, como un helicóptero de la Generalitat, para apoyar en la localización de los focos más activos y estudiar posibles accesos seguros.
Los bomberos confirman que las llamas se encuentran perimetradas y contenidas dentro del recinto de la planta de Importaco. Gracias a la actuación del dispositivo, no se ha producido afección a las naves colindantes ni al bloque de oficinas adyacente, que han permanecido protegidos durante toda la intervención.
Durante la noche posterior al inicio del fuego, el operativo se mantuvo activo para seguir avanzando en la extinción. Desde el Consorcio se ha explicado que la evolución es favorable, pero que los trabajos pueden prolongarse durante horas e incluso días, dada la extensión de la nave y la complejidad de un incendio industrial de estas características.
Evacuación, protocolos de seguridad y ausencia de heridos
Uno de los datos más relevantes es que no se han producido daños personales. Importaco ha detallado que la reacción de sus equipos internos y la aplicación inmediata de los protocolos de emergencia permitieron desalojar la planta con rapidez y sin incidentes.
La compañía explica que cuenta con planes de prevención y formación periódica para la plantilla en materia de evacuación y actuación ante emergencias. En este caso, esos procedimientos se activaron de forma automática tras declararse el incendio, permitiendo que todos los trabajadores abandonaran las instalaciones de manera ordenada.
La correcta ejecución de estos protocolos facilitó que los bomberos y los servicios de emergencia pudieran centrarse desde el primer momento en las labores de control y extinción del fuego, sin necesidad de destinar recursos a rescates o búsqueda de personas en el interior de la nave afectada.
Como medida complementaria, se procedió al desalojo preventivo de las empresas colindantes del polígono industrial. Esta decisión buscaba eliminar cualquier riesgo para otros trabajadores y evitar la posible propagación del incendio a naves cercanas, un objetivo que, según los bomberos, se ha logrado cumplir.
Importaco subraya que, en una jornada marcada por la violencia de las llamas y los importantes daños materiales, el hecho de que no haya que lamentar heridos constituye el principal elemento positivo dentro de la gravedad de lo ocurrido.
Plan de continuidad de negocio y reorganización de la producción
La planta de la Vall d’Alba forma parte de la red industrial de Importaco, grupo de origen valenciano especializado en frutos secos, semillas, frutas desecadas y snacks, y principal proveedor de este tipo de productos para Mercadona en España. En este centro se concentraba buena parte del procesado de almendra y la elaboración de pastas relacionadas.
La compañía ha recordado que la planta siniestrada contaba con un volumen de producción de alrededor de 11.000 kilos de almendra al año. Aunque los daños materiales todavía se están evaluando, se da prácticamente por hecho que la instalación no podrá retomar la actividad en el corto plazo en las condiciones anteriores al incendio.
Para mitigar el impacto de esta situación, Importaco activó desde el primer momento su Plan de Continuidad de Negocio. Este protocolo interno contempla la reorganización rápida de la producción cuando uno de sus centros se ve afectado por un incidente grave, como un incendio industrial de gran envergadura.
En la práctica, la empresa está redistribuyendo la producción de almendra entre otros centros de trabajo de su red productiva, tanto en la Comunitat Valenciana como en el resto de instalaciones disponibles. El objetivo es garantizar el servicio habitual a sus clientes, mantener los compromisos comerciales y asegurar, en la medida de lo posible, la continuidad del suministro de almendra procesada.
Desde la compañía se remarca que esta reorganización se lleva a cabo de manera inmediata y coordinada, apoyándose en la solidez de su red industrial. Importaco insiste en que trabajará para que el impacto del cierre temporal de la planta de la Vall d’Alba se note lo menos posible en los lineales y en los canales de distribución, especialmente en lo que respecta a cadenas de gran consumo como Mercadona.
Plan de recuperación, reconstrucción y empleo
Más allá de la gestión de la emergencia, Importaco ha anunciado que ya está inmersa en un plan de recuperación y reconstrucción de su capacidad productiva. Este plan se articula en varias líneas de actuación que incluyen la evaluación técnica de los daños en la nave, el análisis de las necesidades de inversión y la definición de los pasos para retomar la actividad industrial en la zona.
La empresa, con sede en Beniparrell (Valencia), señala que su prioridad inmediata es el apoyo a los trabajadores del centro de la Vall d’Alba. La dirección ha trasladado a la plantilla un mensaje de tranquilidad, recalcando que se van a destinar todos los recursos disponibles para acompañarles durante este periodo y recuperar la normalidad lo antes posible.
En las comunicaciones difundidas tras el incendio, el presidente de Importaco, Toño Pons, ha reconocido que se trata de un “día difícil” para la organización, pero ha querido destacar que la compañía es, por encima de todo, su equipo humano. Ha reiterado que la ayuda a los empleados seguirá siendo la prioridad absoluta mientras duren las tareas de extinción y las posteriores fases de reconstrucción.
Pons ha recalcado que Importaco ha demostrado en otras situaciones complejas una notable capacidad de resiliencia y superación. En este contexto, ha subrayado que el grupo afronta lo ocurrido con responsabilidad, unidad y una clara voluntad de futuro, confiando en que la colaboración con las autoridades y la coordinación interna permitan superar las consecuencias del siniestro.
El plan de recuperación no se limita a la reconstrucción física de la nave. Incluye también medidas para mantener la actividad industrial en la zona, asegurar el empleo vinculado a la planta y reforzar la red productiva de la compañía, con la intención de reducir la vulnerabilidad ante posibles incidentes similares en el futuro.
Agradecimientos a bomberos, emergencias y apoyo social
Importaco ha querido expresar públicamente su agradecimiento a los bomberos de la Diputación de Castellón, a los servicios de emergencias, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y a las autoridades locales. La empresa destaca el esfuerzo, la coordinación y la rapidez de todos los equipos que han intervenido desde que se declaró el incendio.
Según la compañía, la actuación conjunta de estos profesionales ha sido determinante para contener el fuego, proteger el entorno del polígono industrial y evitar daños personales, a pesar de la intensidad inicial de las llamas y del colapso de parte de la estructura.
Además, la firma ha señalado que en las horas posteriores al siniestro ha recibido numerosas muestras de apoyo, cariño y solidaridad por parte de instituciones, proveedores, clientes, vecinos de la zona y trabajadores. Este respaldo se interpreta internamente como un estímulo para reforzar el compromiso de Importaco con el territorio y con las personas que forman parte de su cadena de valor.
Fuentes de la empresa han insistido también en que, en estos momentos, la prioridad es atender a los trabajadores afectados, evaluar con rigor el alcance de los daños materiales y garantizar la mejor cobertura posible a los clientes, tanto en España como en los mercados europeos donde la compañía tiene presencia.
El mensaje general que traslada la dirección es de serenidad, responsabilidad y compromiso con todos los grupos de interés. Aseguran que seguirán informando de la evolución del incendio y de los avances del plan de recuperación a medida que se disponga de datos más precisos sobre el estado de la planta y sobre los plazos para su eventual reconstrucción.
Con el incendio ya perimetrado, la nave principal seriamente dañada y la producción de almendra reorganizada hacia otros centros, la situación en la Vall d’Alba se centra ahora en rematar la extinción, consolidar la seguridad del recinto y poner en marcha las medidas necesarias para que la actividad de Importaco y el suministro a sus clientes se mantengan con la mayor normalidad posible dentro de un contexto marcado por un siniestro de gran alcance.