¿La fruta produce hígado graso?

¿La fruta produce hígado graso?

Carol Álvarez

Cuando convertimos la fruta en un villano, no solo nos estamos perdiendo una amplia gama de opciones de refrigerios saludables, sino que también nos estamos perdiendo todas las vitaminas, fitoquímicos, antioxidantes y fibra que ofrece la fruta. Sin embargo, TikTok alerta de que un consumo elevado puede provocar hígado graso, ¿será real?

Habiendo dicho eso, es importante tener en cuenta que se puede consumir demasiada azúcar de la fruta, especialmente cuando se mezcla en un batido o en un zumo. Comer fruta entera con moderación es la clave, y eso puede incluir de una a tres porciones de fruta al día.

No obstante, los últimos vídeos de las redes sociales han planteado la hipótesis de que la ingesta de frutas y verduras está inversamente asociada con el hígado graso no alcohólico. Sin embargo, algunos estudios han especulado que el consumo de fruta podría estar asociado positivamente con esta enfermedad debido al contenido de fructosa de la fruta.

Esto podría hacer que las personas duden en consumir fruta, tanto si están enfermas como si quieren evitar el hígado graso. Por suerte, hubo un estudio cuyo objetivo de este estudio fue evaluar la asociación entre el consumo de frutas y verduras y el hígado graso.

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No hay evidencia científica

Este estudio contó con 977 hombres y 1467 mujeres, de 40 a 69 años de edad sin enfermedad hepática actual distinta de hígado graso no alcohólico y que no reportaron consumo excesivo de alcohol. La ingesta dietética se evaluó mediante un cuestionario de historial dietético validado. La enfermedad se diagnosticó a partir de los resultados de la ecografía abdominal. La asociación entre el consumo de frutas o verduras y la prevalencia de hígado graso no alcohólico se evaluó mediante análisis de regresión logística, con la categoría más baja como referencia.

La prevalencia de la enfermedad fue del 34,9% en hombres y del 11,7% en mujeres. Ajustado por factores de edad y estilo de vida, la ingesta de frutas se asoció inversamente con esta enfermedad en ambos sexos. Sin embargo, estas asociaciones desaparecieron después de un mayor ajuste del índice de masa corporal. El consumo de vegetales totales no se asoció para nada con esta enfermedad. En las mujeres, se demostró una asociación inversa lineal entre la ingesta de vegetales verdes y amarillos y el hígado graso, pero las razones de probabilidad para cualquier categoría de ingesta no alcanzaron significación.

No se encontró una asociación independiente de la obesidad entre la ingesta de frutas o verduras y la enfermedad del hígado graso. Según con los hallazgos de este estudio, las personas no necesitan restringir el consumo de frutas para limitar la ingesta de fructosa como medio para prevenir el hígado graso no alcohólico.

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