Feria del Marisco de Alcobendas: mar, fiesta y tradición gallega

  • La Feria del Marisco de Alcobendas se celebra del 15 de abril al 3 de mayo en el Parque de Andalucía, con entrada gratuita.
  • Ocho stands gestionados por Degustación DEMAR ofrecen marisco fresco traído a diario desde O Grove y otras zonas de Galicia.
  • El evento combina gastronomía gallega con gaitas, bailes tradicionales, exposición de arte y pesca y zona infantil con castillo hinchable.
  • La inauguración oficial incluye pregón de la periodista María Cheda y un amplio horario de comidas y cenas adaptado a diferentes públicos.

Feria del Marisco de Alcobendas

La Feria del Marisco de Alcobendas 2026 ya calienta motores para convertir, un año más, el Parque de Andalucía en un rincón muy gallego en plena Comunidad de Madrid. Durante varias semanas, este recinto ferial se llena de marisco fresco, música de gaitas y un ambiente de romería que se ha ganado un hueco fijo en la agenda de primavera de muchos vecinos.

Quienes se acerquen estos días al recinto se encontrarán con ocho puestos dedicados casi por completo al producto del mar, con especial protagonismo del género procedente de Festa do Marisco de O Grove y otras zonas costeras de Galicia. A ello se suma una programación cultural con bailes tradicionales, exposición de arte y pesca y una zona infantil que convierte la feria en un plan cómodo tanto para ir en familia como con amigos.

Fechas, lugar y qué tipo de feria es

La edición de 2026 vuelve a celebrarse en el Parque de Andalucía, en el Recinto Ferial de Alcobendas, con acceso principal desde la Avenida de Valdelaparra. Es el mismo emplazamiento que se ha utilizado en las últimas ediciones, de manera que muchos visitantes habituales ya lo tienen perfectamente ubicado y saben cómo moverse por la zona.

La feria abre sus puertas al público del 15 de abril al 3 de mayo de 2026. Durante casi tres semanas, las carpas instaladas en el parque se transforman en un gran espacio gastronómico y cultural centrado en la cocina gallega, donde lo que manda es el marisco, pero donde también hay opciones para quienes buscan simplemente pasear, tomar algo o disfrutar del ambiente.

Bajo la organización de la asociación Xuntanza de Galegos en Alcobendas y con el apoyo de la empresa Demar Degustación (Degustación DEMAR), la feria se plantea como un evento popular, sin grandes complicaciones, que busca acercar la gastronomía del norte a un público amplio. No es un salón gourmet cerrado, sino una cita abierta al aire libre en la que cada visitante decide cuánto tiempo quiere estar y qué tipo de experiencia desea tener.

Lo que empezó como una iniciativa para dar visibilidad al producto gallego fuera de su tierra se ha consolidado en los últimos años como uno de los encuentros gastronómicos más conocidos del norte de Madrid. En ediciones anteriores se han llegado a reunir miles de personas, y para 2026 se espera de nuevo una afluencia elevada, especialmente en fines de semana y festivos.

Inauguración oficial y pregón de María Cheda

Aunque el recinto estará operativo desde el miércoles 15 de abril, el acto más simbólico se reserva para el día siguiente. La inauguración oficial está prevista para el jueves 16 de abril a las 20:00 h, momento en el que se dará el pistoletazo de salida institucional a la feria.

El pregón de esta edición corre a cargo de la periodista María Cheda, que será la encargada de abrir la fiesta de manera formal. Su intervención se enmarca en ese esfuerzo por vincular la gastronomía con la cultura y las tradiciones, y por subrayar la importancia de mantener vivo el vínculo entre Galicia y la Comunidad de Madrid.

Al acto de inauguración suelen acudir representantes del Ayuntamiento de Alcobendas, miembros de Xuntanza de Galegos y distintos invitados vinculados al tejido social y cultural del municipio. Más allá del protocolo, es una de las tardes en las que el recinto registra más movimiento, ya que muchos visitantes aprovechan el pregón para quedarse a cenar después y alargar la jornada.

Desde ese momento, la feria opera con normalidad hasta el domingo 3 de mayo, encadenando varios fines de semana consecutivos en los que se combinan comidas, cenas y actividades paralelas. Quien no pueda acudir el día del pregón, tendrá margen de sobra para buscar otro hueco según sus horarios.

Horarios de comidas y cenas: cómo organizar la visita

Uno de los puntos clave para que la experiencia salga redonda es tener claros los horarios. La Feria del Marisco de Alcobendas 2026 no funciona de manera ininterrumpida durante todo el día, sino que se organiza en dos grandes turnos: servicio de mediodía y servicio de tarde-noche.

En líneas generales, el horario de apertura se estructura de la siguiente manera: de 13:00 a 16:00 h para las comidas y un segundo tramo que comienza a las 19:00 h. Entre esos dos bloques, las cocinas se detienen para poder preparar el servicio siguiente, reponer producto y descansar, algo que también ayuda a mantener la calidad del servicio.

Por la noche, la actividad se prolonga hasta aproximadamente las 22:30 h de domingo a jueves, mientras que los fines de semana la hora de cierre puede alargarse hasta la medianoche o la una de la madrugada, según el día y la afluencia. Esa franja ampliada hace que la feria se convierta en un plan muy atractivo para grupos que quieren cenar con calma y alargar un poco la velada sin necesidad de moverse a otros puntos de ocio.

En algunas comunicaciones oficiales se ha detallado además que, los domingos por la tarde-noche, la actividad se concentra únicamente en el tramo de mediodía, manteniendo el horario de 13:00 a 16:00 h. Conviene revisar el horario más reciente publicado por el Ayuntamiento de Alcobendas o por la propia organización para cuadrar bien la visita y evitar llegar justo cuando las cocinas están cerradas.

En cualquier caso, la recomendación general es evitar las horas punta si se busca una experiencia más tranquila. Los mediodías de fines de semana y las cenas de viernes y sábado suelen ser los momentos de mayor afluencia, mientras que las primeras horas de la franja de comida o las noches entre semana pueden resultar más cómodas para quienes prefieren menos ruido y menos espera.

Entrada y precios: acceso libre y marisco a precios contenidos

Uno de los grandes reclamos de la feria es que no hay que pagar entrada. El acceso al recinto es completamente libre, tanto para quienes van a comer como para quienes solo quieren darse una vuelta, escuchar música o echar un vistazo a los stands. No se cobra por pasar a la zona de carpas ni por moverse por el interior.

Este modelo facilita que muchas personas se acerquen sin necesidad de planificar demasiado. Se puede entrar, mirar y decidir sobre la marcha si compensa quedarse a comer o si basta con picar algo ligero. De hecho, es bastante habitual que haya visitantes que acuden varios días distintos, quizá un día para una comida más larga y otro solo para tomar un vino y compartir un plato.

En cuanto a la oferta gastronómica, la organización insiste cada año en mantener unos precios ajustados dentro de lo que permite el marisco, un producto que de por sí nunca es especialmente barato. La idea es que sea un plan asumible para un público amplio, sin llegar a ser una experiencia de lujo.

Los precios varían en función del producto y del tamaño de las raciones, pero la filosofía general es que se pueda compartir varios platos entre varias personas. Eso hace que muchos grupos opten por pedir diferentes mariscos, alguna empanada y alguna fritura, de forma que todo el mundo pueda probar un poco de cada cosa sin que el presupuesto se dispare.

Además del marisco, hay barra de bebidas con vinos gallegos (albariños, godellos, ribeiros), cervezas y refrescos. El vino blanco gallego, en particular, se ha convertido en uno de los acompañantes habituales en buena parte de las mesas, por su afinidad natural con los platos de mar.

Qué se puede comer: marisco fresco y cocina gallega reconocible

El corazón de la feria está en el producto. La propuesta gira alrededor de marisco fresco que llega a diario desde las costas gallegas, especialmente de zonas como O Grove, referencia histórica en este tipo de género. Esa llegada constante de producto es uno de los elementos que la organización subraya cada año como garantía de frescura.

Entre los grandes protagonistas aparecen el pulpo preparado al estilo tradicional, el buey de mar, las navajas, los centollos, las almejas, el bogavante, las nécoras y los mejillones. Muchos de estos productos se ofrecen tanto cocidos como a la plancha, y se sirven por raciones pensadas para compartir entre varias personas.

Además del marisco, la carta de la feria se completa con frituras variadas, arroces con marisco y platos a la plancha que dan un poco más de juego a quienes buscan opciones más contundentes. No falta la clásica empanada gallega, con distintos rellenos, ni los panes artesanales, ideales para acompañar salsas y jugos.

Una parte del marisco se mantiene en peceras repartidas por el recinto, lo que permite ver el producto antes de que llegue a la cocina y refuerza esa sensación de frescura inmediata. Es un detalle que llama bastante la atención, sobre todo a quienes no están acostumbrados a ver el género de esta manera fuera de la costa.

La experiencia gastronómica se redondea con una selección de quesos y productos típicos gallegos, además de una tienda donde es posible comprar algunos de esos sabores para llevar a casa. Así, la visita no se queda solo en la comida del momento, sino que también permite salir con una pequeña despensa gallega para otro día.

Cómo están organizados los stands y quién gestiona la cocina

La parte culinaria de la feria está en manos de Degustación DEMAR, empresa que se encarga de la preparación de los platos y de la coordinación de la oferta gastronómica. En total, el recorrido se articula a través de ocho stands especializados, cada uno centrado en determinados productos o elaboraciones.

Esta organización permite que los visitantes puedan ir de puesto en puesto pidiendo diferentes raciones sin seguir un orden concreto. Lo habitual es que los grupos pidan en varios stands y luego compartan todo en la mesa, algo que da bastante juego y ayuda a probar más variedad en una sola visita.

La responsable de Degustación DEMAR, Begoña Fernández, ha insistido en ediciones previas en que el objetivo principal es acercar el producto gallego a todo tipo de público y demostrar su calidad más allá de su lugar de origen. Esa filosofía se mantiene en 2026, con una oferta que apuesta por lo reconocible, sin demasiadas florituras, pero cuidando tanto el punto de cocción como la rotación del producto.

A nivel logístico, la feria funciona como una cocina de gran volumen, pensada para dar servicio a muchas personas en un espacio de tiempo relativamente corto. De ahí la importancia de los turnos de comida y cena y del parón intermedio, que permite reorganizar el trabajo de cocina y evitar que el servicio se resienta.

Al margen de la zona donde se preparan las raciones, hay también una pequeña tienda de productos típicos que suele atraer a quienes quieren llevarse a casa conservas, quesos, embutidos o dulces gallegos, completando así la experiencia más allá de la comida in situ.

Ambiente, música y actividades paralelas

La Feria del Marisco de Alcobendas no se limita a sentarse a la mesa. Una de sus señas de identidad es el ambiente de romería gallega que se genera alrededor de las carpas, con música, decoración y actividades pensadas para distintos públicos.

Uno de los puntos fuertes de la programación son las actuaciones de bandas folclóricas con gaitas y bailes tradicionales. Los días 25 y 26 de abril se celebra el Encuentro de gaitas y bailes gallegos, una cita que reúne a distintos grupos y que suele llenar el recinto de sonido y color. Esos días son especialmente animados y atraen tanto a vecinos como a personas que se desplazan desde otros puntos de Madrid.

La organización también habilita una zona infantil con castillo hinchable, lo que convierte la feria en un plan bastante cómodo para ir con niños. Mientras los adultos se turnan para pedir y estar en la mesa, los más pequeños tienen un espacio propio donde entretenerse durante un rato, algo que ayuda a que la visita no se haga larga.

Además, el recinto incluye una exposición vinculada al arte y la pesca, donde se muestran piezas relacionadas con la vida marinera, como redes, utensilios tradicionales e incluso una barca gallega recreando el paisaje de las rías. En algunos tramos también hay espacio para la fotografía, la pintura y los trajes regionales, que aportan un punto más cultural a la experiencia.

En conjunto, la feria se convierte así en un plan completo que combina gastronomía, música y ocio. Hay quien va sobre todo por la comida, quien no se pierde la parte musical y quien aprovecha para pasear, charlar y encontrarse con conocidos. Esa mezcla explica que muchas personas repitan visita varios días dentro del mismo periodo.

Consejos prácticos para disfrutar la feria

Para exprimir la visita, hay algunos detalles que conviene tener en cuenta. El primero es elegir bien el día y la franja horaria. Si se busca un ambiente más relajado, puede que sea mejor acudir entre semana o evitar los picos de asistencia del sábado por la noche.

Otro aspecto importante es decidir cómo organizar la comida. Una opción muy extendida es ir en grupo y compartir varios platos, de manera que se puedan probar diferentes mariscos y elaboraciones sin necesidad de pedir una ración individual por persona. Eso suele salir más rentable y hace la experiencia más variada.

En cuanto a la ropa y el calzado, hay que tener en cuenta que la feria se celebra en un recinto ferial al aire libre, aunque buena parte de la zona de mesas está cubierta por carpas. Aun así, si el tiempo se vuelve algo inestable, siempre ayuda llevar algo de abrigo para las cenas, especialmente en los primeros días de la feria.

También puede ser buena idea consultar la programación específica de actividades antes de ir, sobre todo si se quiere coincidir con actuaciones de gaitas, bailes tradicionales o momentos puntuales como el pregón. La información suele estar disponible a través del Ayuntamiento de Alcobendas y de la propia Xuntanza de Galegos.

Por último, aunque el recinto suele contar con diversas opciones de transporte, es recomendable valorar el uso del transporte público en las jornadas de mayor afluencia. Así se evita dar demasiadas vueltas en coche y se gana algo de tranquilidad a la hora de entrar y salir.

Dónde es y cómo llegar al recinto ferial

La Feria del Marisco de Alcobendas se celebra en el Recinto Ferial del Parque de Andalucía, una ubicación ya clásica para este evento. El parque está situado junto a la Avenida de Valdelaparra, una zona relativamente bien comunicada tanto para quienes llegan desde otros barrios del municipio como para quienes se desplazan desde Madrid capital o municipios cercanos.

El acceso en transporte público es sencillo gracias a varias líneas de autobús interurbano y urbano que pasan cerca del recinto. Entre las opciones habituales se encuentran los autobuses 151, 153, 157, 158 y 827, que conectan Alcobendas con diferentes zonas de Madrid y del entorno. También se puede llegar a través de la red de Cercanías, utilizando la línea C4A, que enlaza con otras estaciones de la capital.

Quienes prefieran utilizar el metro cuentan con la línea que opera en la zona norte (identificada en algunas comunicaciones como M-10), con paradas relativamente próximas al Parque de Andalucía. Desde allí, el recorrido hasta el recinto ferial se puede hacer caminando en unos minutos, siguiendo las indicaciones habituales hacia el parque.

En coche, el acceso se realiza principalmente a través de las vías que conectan con la Avenida de Valdelaparra y las circunvalaciones cercanas. En días laborables suele ser más fácil encontrar aparcamiento en las calles próximas, mientras que los viernes por la noche, sábados y festivos puede costar algo más dar con un hueco, especialmente en las franjas de máxima afluencia.

En cualquier caso, el entorno del parque está habituado a acoger eventos de este tipo, por lo que el dispositivo de movilidad y señalización suele estar bien organizado. Con un poco de margen de tiempo y algo de planificación, llegar y moverse por la zona no suele plantear grandes complicaciones.

Alcobendas vuelve a apostar por esta feria como uno de sus grandes reclamos de primavera, una cita que combina marisco fresco, tradición gallega y un ambiente popular que se ha ganado a pulso la fidelidad de muchos visitantes. Para quienes disfrutan del producto del mar y de los planes al aire libre, es una ocasión cómoda para saborear un pedazo de Galicia sin salir de la Comunidad de Madrid.

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