Cada 16 de octubre, la comunidad internacional vuelve la mirada a la alimentación como derecho básico y responsabilidad global. Impulsada por la FAO desde 1981, esta jornada reúne a más de 150 países para promover sistemas alimentarios seguros, sostenibles y accesibles, coincidiendo con la fecha de fundación de la FAO en 1945.
En esta edición, la conmemoración apela a sumar esfuerzos por una mejor comida y un porvenir más justo, en línea con las llamadas “cuatro mejoras”: producción eficiente, buena nutrición, cuidado del entorno y calidad de vida. Estas pautas orientan debates, campañas y acciones educativas a lo largo del planeta.
Un panorama global: hambre, nutrición y sistemas resilientes
La FAO advierte de una incertidumbre creciente en los sistemas agroalimentarios: conflictos, eventos climáticos extremos y mercados volátiles afectan al suministro y encarecen la cesta de la compra, mientras el desperdicio aumenta en algunos territorios. Construir resiliencia y estabilidad es, por tanto, prioritario.
Los datos más recientes señalan que el hambre afecta a alrededor de 673 millones de personas y que más de 2.300 millones no pueden permitirse una dieta saludable. Este diagnóstico, según la FAO, requiere políticas decididas y cooperación entre instituciones, sector privado y ciudadanía.
La responsabilidad es compartida: desde la producción en origen hasta el consumo final. Cuidar suelo y agua, reducir pérdidas en la cadena y favorecer patrones alimentarios equilibrados —como la dieta mediterránea, donde el aceite de oliva es un ejemplo de alimento de calidad— forman parte de las soluciones posibles.

Innovación, sostenibilidad y economía circular
La modernización de la cadena alimentaria puede actuar como motor de transformación. Agricultura y ganadería más eficientes, tecnologías apropiadas y cooperación público-privada ayudan a fortalecer la sostenibilidad y a reducir el impacto ambiental, desde la granja al plato.
Cada gesto suma: elegir dietas equilibradas, evitar el desperdicio alimentario o proteger los recursos naturales. Iniciativas de economía circular —como convertir aceite de cocina usado en detergentes sostenibles— muestran que innovación y alimentación saludable pueden ir de la mano en un modelo más responsable.
Agenda institucional y voces destacadas
La ceremonia internacional celebrada en la sede de la FAO en Roma contó con la participación de la Reina Letizia, Embajadora Especial para la Nutrición, y de diversas autoridades, incluido el máximo representante de la Iglesia. El encuentro reforzó el llamamiento a actuar unidos para transformar los sistemas agroalimentarios en beneficio de las personas y del planeta.
En su intervención, la Reina subrayó que el hambre sigue siendo una realidad dolorosa y apeló a mantener el impulso para que millones de personas puedan acceder a una alimentación saludable. También intervinieron líderes internacionales y responsables de organismos especializados, subrayando la cooperación multilateral.
Coincidiendo con el 80.º aniversario de la FAO, se inauguró el Museo y Red de Alimentación y Agricultura, un espacio con exposiciones físicas y digitales que pone en valor tradiciones culinarias, avances tecnológicos y buenas prácticas. Esta plataforma fomentará el intercambio entre comunidades, investigadores y productores para impulsar la sostenibilidad y la mejora de la nutrición.
Iniciativas en España: salud pública y hábitos
La Junta de Andalucía se suma a la efeméride con una campaña centrada en hábitos sencillos: beber agua como opción principal, aumentar el consumo de frutas y verduras, priorizar legumbres, cereales integrales y técnicas culinarias saludables, y reducir azúcares, sal, grasas saturadas y ultraprocesados. Una línea de trabajo que se integra en la Estrategia de Promoción de Vida Saludable.
- Al menos cinco raciones diarias de frutas y verduras, preferentemente de temporada.
- Más legumbres y cereales integrales para mejorar la calidad de la dieta.
- Optar por cocción, vapor, plancha u horno frente a frituras.
- Recortar azúcares añadidos, sal y ultraprocesados para ganar salud.
Según la Encuesta Andaluza de Salud 2023, el 62,1% de la población infantil y adolescente recibió lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y el 63,8% mantiene buena adherencia a la dieta mediterránea. En adultos, solo el 18,3% presenta una buena adherencia, con mejores datos entre personas de 65-74 años, quienes tienen estudios universitarios y hogares con mayor holgura económica, lo que sugiere brechas en hábitos saludables.
Además, la comunidad impulsa una Guía de Prácticas Correctas de Higiene en la Donación de Alimentos para prevenir excedentes y favorecer su aprovechamiento. Estas acciones reducen pérdidas, refuerzan la responsabilidad social y disminuyen la huella ambiental al evitar que alimentos aptos terminen como residuos.
Producción ganadera y seguridad alimentaria
En el marco del Día Mundial de la Alimentación, se recuerda el papel que desempeña la proteína animal en la dieta y en el equilibrio socioeconómico del medio rural. Veterinarios y ganaderos son clave para garantizar bienestar animal, calidad y seguridad en toda la cadena.
Los datos del MAPA reflejan la fortaleza del sector: solo la carne de vacuno alcanzó en 2024 un valor de 4.542 millones de euros, con una producción de 713.590 toneladas. España mantiene el 8,6% del censo bovino de la UE y figura entre los países con mayor número de animales, a pesar de ligeros ajustes en el censo.
El Gobierno ha reforzado la sanidad animal con la autorización de 7,4 millones de euros para programas de control y prevención de enfermedades en las comunidades autónomas. Medidas así resultan esenciales ante amenazas como la dermatosis nodular contagiosa, y para aportar estabilidad al suministro alimentario.
También se han sumado a la jornada diversas compañías de sanidad animal, que inciden en la cooperación entre productores, veterinarios y consumidores para ofrecer alimentos seguros, sostenibles y de calidad. Sus mensajes ponen el foco en la prevención, la ciencia aplicada y el trabajo coordinado en toda la cadena.
Educación y acción local
Desde el municipio de Teror (Canarias) se impulsa una campaña que invita a mirar con lupa lo que compramos y a tomar decisiones informadas. En un entorno repleto de reclamos comerciales, la educación nutricional ayuda a recuperar el control: gestos tan sencillos como leer las etiquetas pueden marcar la diferencia.
La fecha vuelve a poner sobre la mesa que lograr sistemas alimentarios más justos depende de una responsabilidad compartida: instituciones, sector primario, empresas y ciudadanía. Desde la innovación y la cooperación internacional hasta las políticas públicas y los hábitos cotidianos, todo suma para transformar la forma en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos.