Tomarse un café con tostada en España sale hoy bastante más caro: el coste del desayuno se ha encarecido un 8% interanual, impulsado por el repunte de varios ingredientes clave y dejando atrás el ritmo general de los precios.
El llamado desayuno tradicional —café, leche, azúcar y tostada con aceite— es la referencia del estudio de EAE Business School, con análisis de Javier Rivas, que sitúa este incremento muy por encima del IPC (2,7%). El año previo ya repuntó un 5%, de modo que el conjunto de esta comida matinal acumula casi un 14% en dos ejercicios.
La subida supera a la inflación general

Mientras el IPC se sitúa en el 2,7%, la cesta del desayuno avanza con más fuerza, señal de que este momento de consumo crece por encima del índice general y presiona especialmente el bolsillo a primera hora del día.
En el corto plazo se percibe cierta moderación del conjunto de alimentos, pero no suficiente para este menú matinal: en septiembre de 2025 los alimentos subieron un 2,1% interanual, y aun así el desayuno típico mantiene una dinámica más intensa que la media.
El café tira del precio; la leche sube y el azúcar cae

El gran protagonista es el café: su cotización se ha acelerado con fuerza y se dispara un 20,2%, frente al 4,3% que registró en 2024. Este salto explica gran parte del encarecimiento de la primera comida del día.
La leche también aporta presión, con un aumento del 4,3%. En sentido contrario, el azúcar alivia la factura: su precio retrocede un 19,3%. Otros básicos como los huevos se encarecen con fuerza y se sitúan cerca del 20%, reforzando la sensación de escalada en la despensa del desayuno.
Infusiones y cacao: subidas que no dan tregua

Para quienes sustituyen el café por otras bebidas calientes, como el café keto, el panorama tampoco es benévolo: el precio de infusiones, café y chocolate caliente avanza más de un 16,7%, consolidando una tendencia claramente alcista.
La trayectoria no es nueva: en el acumulado de los dos últimos años, el coste de estas bebidas se acerca al 40%, un movimiento que presiona a hogares y cafeterías y podría modificar hábitos de consumo.
Pan, bollería y cereales: estabilidad relativa

En el capítulo sólido, los productos de bollería y confitería muestran un avance contenido, algo por debajo del 2%, mientras que pan y cereales apenas se mueven, con una variación en torno al 0,3%.
Aceites: respiro del oliva y presión en el resto

La nota positiva llega del aceite de oliva, muy usado para la tostada: su precio se corrige con fuerza y cae algo más del 40%, un alivio significativo frente al encarecimiento de otros componentes.
Con la combinación de alzas y descensos, desayunar en España es hoy un 8% más caro que hace un año y supera claramente al IPC: el café y las bebidas calientes empujan la cuenta, la leche suma presión, el azúcar resta, y el aceite de oliva aporta un respiro; en dos años, el conjunto del desayuno tradicional acumula casi un 14% de incremento.