¿Cómo aprovechar el jamón de las cestas de Navidad?

Las cestas de Navidad suelen incluir una paleta de jamón, de menor o mayor calidad, pero bien recibida en cualquier casa. Pese a que la mayoría piensa que solo se puede usar para comer su sabrosa carne, hay otras formas de aprovechar los restos del jamón ibérico.

Tanto la piel como los huesos del jamón y paletilla ibérica de bellota y serrano son unos de los grandes olvidados cuando vamos a consumir o aprovechar nuestra pieza. Normalmente se usa por encima para evitar que el jamón se reseque pero, existen otras opciones para servirlo como potenciador del sabor o para hacer cortezas de aperitivo.

Aprovechamiento de la piel

Aunque es sabido que del jamón todo es aprovechable menos la pezuña, debemos tener en cuenta la piel. Lógicamente, es complicada de comer al ser totalmente grasa, pero existen algunas maneras de aprovecharla, más allá de usarla como tapa del corte.

Algunos la llaman desechos de corteza o grasa, y acaba tirada en la basura. Pero es un gran error. La piel del jamón se puede poner en una cacerola a fuego lento hasta que se derrita, y usar ese caldo para darle más sabor a otros alimentos. Es un perfecto potenciador de sabor natural. Se puede guardar en la nevera y poner una cucharada en otras salsas para hacerlas más sabrosas. Con la grasa, al igual que la costra, se puede utilizar para saltear cualquier verdura o con salsa. Se notará la diferencia de sabor, y más si la paleta es de buena calidad.

Incluso, también se pueden hacer chicharrones, unos sabrosos y crujientes tacos de cerdo ibérico, poco saludables pero aptos para dietas keto. Y como están bastante ricas las cortezas de jamón, podremos usar la piel para hacerlas. Este delicioso aperitivo de jamón se hace utilizando simplemente la corteza del jamón cortado en pequeños trozos y aceite de oliva. Hay que freírlas en aceite de oliva muy caliente y abundante hasta que se hinchen y la grasa esté disuelta. Fácil y sencillo, aunque alto en calorías y grasas.

Como decíamos antes, conforme vamos cortando nuestra pieza de jamón, se va quedando más porcentaje de carne y de grasa al descubierto. Pero si lo dejamos bastante tiempo en contacto directo con el aire, se secará. Por lo que la primera capa puede quedar incluso desaprovechada. Para taparlo, cubrirlo con un trozo de piel es la mejor opción ya que permitiremos que el jamón respire y evitaremos pelusas de los trapos de cocina.

La piel es el gran olvidado cuando tenemos una paleta en casa; sin embargo, ya conocemos alternativas e ideas para aprovecharlo completamente.

jamon iberico cortado

Los huesos de jamón también sirven

El hueso se puede cortar en tres trozos y guardar en el frigorífico o congelador. Como la piel, es perfecto para potenciar caldos y consomés, o cocidos.

Pero no toda la parte del hueso es válida para cocinar. La que utilizaremos es la del nudillo, situado debajo de la pezuña. En esta zona se acumula gran parte de la carne del jamón, pero no se puede cortar con cuchillo. Como el cerdo es un animal fuerte y grande, se recomienda cortar el hueso con una sierra eléctrica o un hacha de cocina. Pero como muy pocas personas tienen en casa este tipo de utensilios de cocina, lo mejor es acudir a una carnicería o charcutería para que lo corten. Es la única manera de cortarlo correctamente y poder aprovechar todo para hacer recetas exquisitas.

El resto de huesos de jamón no vale la pena usarlos. El hueso se utiliza principalmente para guisos y sopas. Tan solo tendremos que cubrirlo con agua para ayudar a liberar todos sus jugos y sabores.

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