¿Los alimentos que están muy quemados se pueden comer?

Cada uno tiene sus gustos a la hora de cocinar, y no nos referimos a la cantidad de sal o al tipo de especias que usamos sino al punto de cocción. Hay a quienes les gusta la carne muy hecha casi chamuscada y a otros poco hecha, al punto, normal, etc. Hoy vamos a descubrir por qué no es buena idea comer comida quemada, ni la carne, ni el pescado, ni las verduras, ni nada.

Cuando vamos a una pizzería autentica con horno de leña, las pizzas a veces salen con los bordes quemados, o cuando hacemos barbacoa siempre se marcan las rayas negras de la rejilla, o cuando gratinamos queso en el horno… siempre hay una parte que se quema, pero no es tan buena idea o inofensivo como se cree.

Aplicar calor a la comida evita que nos contagiemos de bacterias y hace que la comida sea más sabrosa, pero exponer a esa comida a altas temperaturas, ya sea en horno, plancha, sartén (frituras) o barbacoa no es del todo buena idea.

Preparar los alimentos a muy altas temperaturas y dejar la comida quemada, sobre todo en el caso de pescados y carnes, masas, panes y pizzas o bizcochos, provoca la formación de sustancias y compuestos tóxicos para los seres humanos y los animales.

La comida quemada aumenta el riesgo de cáncer

Comer comida quemada puede ser nocivo para la salud a largo plazo. Esto se debe principalmente a que si un alimento puesto directamente al fuego es elevado a más de 120 grados genera sustancias que son nocivas para nosotros. Esas sustancias son propias de la cocción y se les conoce como aminas heterocíclicas y acrilamida.

Carne a la brasa

Esas sustancias están identificadas por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer como carcinogénico para humanos. Es decir, que comer alimentos churruscados no es buena idea, ni siquiera comer un poquito de forma esporádica.

Es que incluso los líquidos (jugos y grasas) y sustancias que suelta el alimento al entrar en contacto con el calor, genera un humo (hidrocarburos) que se queda impregnado en la comida y son altamente dañinos para nuestro organismo y el de los animales.

Así que, si la comida crujiente y quemada por las brasas nos gusta mucho, es hora de ir mejorando nuestros hábitos de vida si no queremos tentar a la suerte.

¿Qué se debe hacer en estos casos?

Se recomienda no comer bordes de pizza quemados, ni quesos extremadamente gratinados, ni pescado ahumado, ni carnes a las brasas, reducir mucho las barbacoas, o al menos no dejar que la comida se quede chamuscada, etc. Otra recomendación es no dejar que la comida esté directamente en contacto con las llamas para evitar los hidrocarburos.

Además, retirar la parte quemada reduce mínimamente la exposición a los agentes cancerígenos como la acrilamida, pero las sustancias ya están en el interior. Tenemos que optar por opciones de cocción menos intensas como cocinar todo en su punto, al vapor, saltear, cocinar a menores temperaturas o con protectores para que no se quemen los alimentos, estar pendientes, etc.

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