Pizza en el desayuno, ¿es una buena idea?

Pizza en el desayuno, ¿es una buena idea?

Carol Álvarez

Cenar pizza es la opción favoritas de muchos, aunque lo que realmente disfrutan es desayunarla al día siguiente. Tanto fría como recalentada, la pizza se ha convertido en el desayuno oficial de la resaca. Y, posiblemente, te estés preguntando si es una buena idea.

Todo dependerá del tipo de pizza, ¿no? Sabemos que muchas personas no entienden otro tipo de desayuno que no sea un bol de cereales con leche o unas tostadas, pero cuando el hambre aprieta cualquier elección es buena.

La pizza contiene más proteínas

Además de ser una debilidad para muchos, podría ser más saludable que tomar un tazón de cereal. Su contenido de proteínas y su menor contenido de azúcar hacen que una rebanada de pizza por la mañana sea mejor que un bol con cereales azucarados y leche.

No importa si es fría, calentada en microondas o congelada comprada en el supermercado. Tampoco importa qué tipo de masa tenga, dado que su contenido de proteínas no se basan en cereales o carbohidratos, esta comida es más equilibrada que muchas otras opciones de desayuno. En la mayoría de las opciones que se nos presentan, rara vez encontramos proteínas y grasas saludables. Sin embargo, es habitual consumir altas dosis de azúcar en forma de bollería o zumos procesados. En una rebanada de pizza podemos encontrar los hidratos y proteínas que nuestro cuerpo necesita por la mañana y contener una cantidad más significativa de grasas saludables, e incluso dependiendo de la opción vegetal.

Los expertos dicen que se sorprenden al descubrir que una porción promedio de pizza y un tazón de cereal de leche entera contienen casi la misma cantidad de calorías. Sin embargo, la pizza contiene una mayor dosis de proteínas, lo que nos mantendrá llenos y aumentará la saciedad durante toda la mañana. Esto hará que evitemos el picoteo entre horas.

No obstante, la pizza no es la opción más saludable y nutritiva que podemos tomar en el desayuno. Aún así, en comparación con un tazón de copos de azúcar vertidos en leche es una comida más equilibrada que los cereales. Además, contiene más grasa y mucho menos azúcar que la mayoría de los cereales fríos, por lo que no experimentaremos una caída rápida del azúcar. Si la pizza es tu opción, elige una que tenga una buena fuente de proteínas (atún, pollo, tofu) y vegetales.

pizza para el desayuno

¿Puede ser peligroso comerla fría?

Suponiendo que la pizza se haya enfriado y almacenado correctamente, es probable que no haya desarrollado una carga microbiana potencialmente dañina. Además, el recalentamiento puede matar a la mayoría de los microbios en los alimentos, haciendo que los alimentos sean completamente seguros. Pero hasta los gérmenes muertos pueden dejar sustancias tóxicas que pueden hacernos enfermar.

Hay que tener en cuenta que el hecho de que no hayamos caído enfermos en el pasado no significa que este método sea completamente seguro. La seguridad alimentaria es una ciencia de riesgo relativo, no de certeza absoluta. No obstante, no existe ningún riesgo al comer pizza fría en el desayuno.

Se recomienda colocarla en el frigorífico cuando hayas terminado de comerla y no la guardes durante más de unos días o si muestra signos obvios de deterioro. Además, no es necesario recalentarla.

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