¿Por qué no se deben comer las hojas de alcachofa?

La alcachofa es un vegetal bastante característico del otoño. Se puede convertir en una comida deliciosa con muchos nutrientes, aunque es necesario conocer cómo comerla.

Al ser vegetales de aspecto tan extraño, tendría sentido que cualquiera que intente comer una alcachofa por primera vez se sienta confundido y no esté completamente seguro de cómo se debe hacer, qué partes de ella se puede comer y cuáles evitar. Es importante saber qué partes son las mejores y cuáles deben no consumirse en el caso de humanos.

La alcachofa podría favorecer a la asfixia

En su mayor parte, las alcachofas son completamente seguras para que las coman los humanos, además del estárter, que es la parte peluda interna de la alcachofa, y las porciones exteriores afiladas y peludas de las hojas. Todas las partes siguen siendo «seguras» para comer, pero el problema es que pueden convertirse fácilmente en un peligro de asfixia.

La mayor parte de la alcachofa se puede comer sin preocupaciones, incluido el tallo de la alcachofa, el interior de las hojas y el corazón. Los corazones de alcachofa son una de las partes de una alcachofa que más se disfruta.

Al llegar al centro de la alcachofa, habrá que tener cuidado con el núcleo peludo y con el corazón de alcachofa. Las hojas aquí deben ser translúcidas y de color casi púrpura, y como tienen puntas afiladas en los extremos, no se podrán comer. No son venenosas, pero pueden ser dolorosas e incluso peligrosas de tragar, dependiendo de lo afiladas que sean.

Esas hojas delgadas habrán estado cubriendo el estárter de la alcachofa, que es un crecimiento de pelo fino en la parte superior del corazón. El estárter no es venenoso para comer, pero los pelos finos son espinosos y hacen que sea desagradable de consumir, y también puede ser un peligro de asfixia.

Para evitar cualquier riesgo, se puede usar un tenedor o una cuchara para raspar el estárter hasta que se haya quitado por completo, revelando la única parte de la alcachofa que a casi todo el mundo le encanta: el corazón.

plato con alcachofas

La clave está en su cocinado

Parte de lo que marca la diferencia en la forma en que comer una alcachofa es cómo la cocinamos, ya que algunos métodos de cocción harán que sea más blanda y mejor para el tracto digestivo. No obstante, si sentimos que una parte de la planta sería mejor dejarla a un lado y desecharla, entonces es mejor usar nuestro propio juicio.

Al pelar las hojas más externas debemos asumir que la alcachofa se cocinó adecuadamente. Esto se puede notar al ser de color más claro y poderse detectar la parte adherida al corazón de la alcachofa. Siempre y cuando todo se haya preparado correctamente, la parte comestible de la hoja debe desprenderse sin mucho esfuerzo, dejando la cáscara exterior dura para tirarla.

Las hojas duras y fibrosas se pueden comer con algo de esfuerzo, aunque no saben bien y pueden presentar un peligro de asfixia si no podemos masticar lo suficiente a través de esa superficie protectora. El estárter también es comestible, pero no es bueno para los humanos, no es bueno para tragar y también es un peligro de asfixia, lo que significa que no vale la pena intentar comerlo.

En definitiva, ninguna parte de la verdura es venenosa, pero intentar comer una alcachofa entera puede tener graves consecuencias.

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