La carne ecológica tiene menos bacterias perjudiciales

Antes de popularizarse el movimiento vegano y vegetariano, se mostró la carne ecológica como la mejor opción, ya que a los animales se les alimenta de forma tradicional y el producto que llegaba a nuestra mesa está libre de antibióticos, hormonas y similares que perjudican la salud de los humanos. Asimismo, ese animal ha disfrutado del aire libre, ha sido alimentado de forma equilibrada y saludable y se le ha respetado sus tiempos de crecimiento, apareamiento y demás.

A día de hoy es una industria al alza, ya que se ha demostrado que el resultado final (la carne) depende casi al 100% de cómo se le ha tratado en vida. Esto es lo que viene a corroborar un nuevo estudio realizado en Estados Unidos donde explican que las carnes orgánicas (lo mismo que las ecológicas) tienen menos bacterias perjudiciales para los humanos que las carnes procedentes de la industria cárnica tradicional.

Tal y como se lee en la investigación, realizada por investigadores de la Johns Hopkins Bloomberg School de Salud Pública, la carne certificada como orgánica o ecológica tienen un 56% menos probabilidades de estar contaminada con bacterias dañinas para los seres humanos.

Cuanto mejor sea la producción de la carne, menos bacterias habrá

Cada año millones de personas caen enfermas a causa de las carnes criadas de forma intensiva cargadas de antibióticos, hormonas, y bacterias no aptas para humanos que se rebelan contra nuestro sistema inmune. Entre esas bacterias se encuentran peligrosos microorganismos que son resistentes a diversos fármacos, eso quiere decir, que complican la recuperación de los pacientes si caen enfermemos haciendo que permanezcan más tiempo sometidos a duros tratamientos.

Un filete de carne ecológica con especias

La investigación analizó casi 40.000 muestras recogidas de muslos de pollo, carne picada, pavo, cerdo, etc. que fueron elegidas al azar. Comenzaron la búsqueda de organismos multirresistentes con un análisis que cubre 4 tipos de bacterias: Salmonella, Campylobacter, Enterococcus y Escherichia coli.

De entre todas esas miles de muestras se descubrió que más de 1.400 estaban contaminadas con al menos uno de los microorganismos multirresistente comentados en el párrafo anterior. En resumen, el 4% de las muestras presentaba contaminación frente al 1% de las muestras de carne ecológica.

No solo eso, sino que en las instalaciones del procesado de las carnes también había bacterias y microorganismos multirresistentes, y que dependía de la desinfección de las plantas de procesado tradicionales y las de procesador orgánico para que hubiese más o menos bacterias.

Dicho de otra forma, todo el proceso de la carne, desde el animal vivo hasta nuestra mesa, está expuesto a bacterias. Lo que cambia es que unas son inducidas mediante la alimentación del animal, suplementos, medicación y similares, y otras bacterias se genera en los túneles de las fábricas de carne.

Habiendo bacterias en todo momento, esta investigación deja claro que es más saludable como carne orgánica o ecológica.

El análisis habló alto y claro con respecto al trato que reciben los animales y las instalaciones en las que viven antes de ir al matadero. Cuanto más natural sea el proceso, menos riesgos para la salud obtendremos los humanos.