Burn lanza nuevas bebidas energéticas, ¿son saludables?

Ya adelantamos que muy buena opción nunca son las bebidas energéticas, ni los refrescos, ni aquellos zumos y bebidas que sustituyen al alimento original. Aun así, el mercado está lleno de estas opciones y buena muestra de ello es que Burn ha lanzado dos nuevos sabores (Burn Zero Peach y Zero Raspberry) en pleno verano con la intención de captar la atención de los más jóvenes usando el reclamo de «sin azúcar», que ya adelantamos que sí tienen azúcar, aunque sean edulcorantes.

Las bebidas energéticas prometen un chute de energía extra para poder acabar el día, para entrenar con más potencia, para no dormirnos al volante, o para estudiar toda la noche. En el caso de Burn su fórmula incluye un alto contenido de cafeína, para ser más exactos, tiene 30 ml de cafeína por cada 100 ml de producto.

La cafeína en dosis moderadas es beneficiosa para el organismo, pero pasarse puede poner en riesgo nuestra salud. De hecho, uno de los principales inconvenientes de la cafeína son las taquicardias, las diarreas, los temblores, etc.

Aparte de esto, que no es poco, este tipo de bebidas están cargadas de azúcar, y aunque ponga Zero y prometan que son sin azúcar, en su lugar han añadido edulcorantes, y no precisamente Stevia o eritritol (ambos son edulcorantes muy saludables), sino que han agregado sucralosa y acesulfamo K (se le considera un edulcorante perjudicial para la salud).

Burn Zero Peach y Zero Raspberry no son saludables

La nueva entre de Burn nos trae dos bebidas energéticas que prometen ser algo más saludables que el resto de su catálogo por el mero hecho de que no traen azúcar en sus ingredientes. Y es cierto, no hay ni un gramo de azúcar refinada en su tabla nutricional, pero sí que hay un par de edulcorantes un tanto… sospechosos. Aquí solo recomendamos Stevia y Eritritol que son los más saludables del mercado, pero como siempre, la mejor opción es reducir los azúcares añadidos.

Los ingredientes de Burn Zero Peach y Zero Raspberry: Agua, Dióxido de carbono, Ácido comestible: ácido cítrico, Aromas, Reguladores de la acidez: citratos de sodio y fosfatos de potasio, Conservantes: sorbato de potasio y benzoato de sodio, Cafeína (0,03%), Edulcorantes: sucralosa y acesulfamo K, Color: carotenos, Vitaminas: B3, B5, B6, B12, Inositol.

En la tabla nutricional encontramos 6 kilocalorías en una lata de 250 ml, hasta ahí todo perfecto, pero viendo sus ingredientes… En el resto de la tabla nutricional vemos 1,70 gramos de carbohidratos, nada de azúcares, 0,34 gramos de sal, 11 mg de vitamina B3, 4,2 mg de vitamina B5, 1 mg de vitamina B6 y 1,8 mg de vitamina B12. Todo en relación a una lata de 250 ml.

Los jóvenes, el público por excelencia

Este tipo de productos insanos y que perjudican nuestra salud van enfocados a personas jóvenes de entre 18 y 34 años. Está muy bien que existan este tipo de productos en el mercado, y reconocemos que son útiles, siempre y cuando no pinga en jaque nuestra salud, ya que existen alternativas más naturales y saludables.

Según Aesan (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), hay unos datos escalofriantes y es que en España los menores de 10 años (entre 3 y 10 años) a veces consumen este tipo de bebidas energéticas. El Ministerio de consumo está trabajando en un plan que conciencie a la ciudadanía de los peligros de este tipo de bebidas y, desde la Aesan, intentan que la industria de las bebidas azucaradas y energéticas no fabrique envases mayores de los 250 ml.

Nosotros recomendamos huir de este tipo de productos, y más en niños tan pequeños, embarazadas, enfermos del corazón o con problemas de diabetes, hígado o riñón. Existen alternativas a las bebidas energéticas como el té verde y otros tés que nos ayudan a tener energía todo el día.