La oferta de alimentos sin gluten en España no deja de crecer, tanto por el impulso de las administraciones como por la apuesta de las cadenas de distribución. Mientras las asociaciones de celíacos trabajan para mejorar la formación y el etiquetado, los consumidores empiezan a notar una mayor variedad y precios más ajustados en los lineales.
En las últimas semanas, varias iniciativas han puesto de relieve el compromiso con este colectivo en distintas regiones del país. Desde un convenio local en Melilla hasta acuerdos internacionales que afectan al etiquetado, pasando por la ampliación de gamas propias en supermercados, todo apunta a que la accesibilidad a los productos sin gluten sigue mejorando.
Apoyo institucional a las personas celíacas en Melilla
La Ciudad Autónoma de Melilla ha firmado un convenio de colaboración con la Asociación de Celíacos de Melilla (ACEME) por un importe de 13.923 euros. El acuerdo, publicado en el Boletín Oficial de la Ciudad (BOME), se destina al mantenimiento de su sede social y a la formación en materia culinaria con alimentos sin gluten. La consejera de Políticas Sociales y Salud Pública, Randa Mohamed El Aoula, y la presidenta de Aceme, María Luisa Santamaría Montero, rubricaron el texto, que beneficiará a un centenar de personas con celiaquía en Melilla. De la cantidad total, 6.853 euros se emplearán en la contratación de un formador profesional autónomo para impartir talleres sobre prácticas culinarias adaptadas, mientras que los 7.070 euros restantes cubrirán gastos de administración, alquiler, teléfono, luz y agua. El pago se realiza de manera anticipada y el convenio tiene vigencia hasta el 31 de diciembre, con efectos retroactivos al 1 de enero. La entidad deberá presentar justificaciones técnicas y económicas antes de 2027.
Covirán amplía su oferta de productos sin gluten
La cooperativa Covirán, a través de su supermercado Estafeta, ha reforzado su catálogo de marca propia destinado a personas celíacas. En la actualidad suma 221 referencias específicas, nueve más que el año anterior, a las que se añaden 374 productos clasificados como “verdes” –alimentos que por su composición natural no contienen gluten, como legumbres, frutas, verduras o carne fresca. Para garantizar la fiabilidad, Covirán mantiene una alianza con la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), que certifica el correcto etiquetado. Además, la oferta para intolerantes a la lactosa incluye 39 referencias avaladas por ADILAC y otros 332 productos “verdes”. El presidente de la cooperativa, José Antonio Benito, ha subrayado el compromiso con la seguridad alimentaria y la colaboración con las asociaciones del sector.

Regulación internacional: nuevas directrices para el etiquetado
En el plano normativo, la 49.ª sesión del Comité del Codex sobre Etiquetado de Alimentos (CCFL49) ha alcanzado un acuerdo histórico al fijar por primera vez unas Directrices para el Etiquetado Precautorio de Alérgenos (PAL) que incluyen específicamente a los cereales con gluten. La medida introduce una dosis de referencia de 4 mg de gluten para respaldar la evaluación objetiva del riesgo, evitando así el uso arbitrario de advertencias. Además, se establece que un producto que requiera una declaración precautoria por presencia no intencionada de gluten no podrá llevar simultáneamente la mención “sin gluten”. La Sociedad de Sociedades Celiacas Europeas (AOECS) ha celebrado el avance, que permitirá mejorar la transparencia en el etiquetado del gluten y reducir la incertidumbre entre los consumidores. El texto deberá ser adoptado por la Comisión del Codex Alimentarius para su implementación regional.

La experiencia del consumidor: variedad y precios asequibles
Mientras las instituciones y el comercio avanzan, los propios usuarios perciben los cambios. La creadora de contenido argentina Ornella Giuliana, durante su primer día en España, mostró en redes sociales una compra de productos sin gluten por 30 euros en un supermercado español. En el vídeo, que se volvió viral, resaltó la facilidad para encontrar pan de molde sin gluten, tortillas de maíz y otros alimentos, así como la clara señalización en las góndolas. Según explicó, en Argentina le resultaba más complicado acceder a tanta variedad a un precio razonable. Su experiencia refleja la mejora en la accesibilidad, aunque los especialistas recuerdan que, para quienes no tienen enfermedad celíaca, quitar el gluten de la dieta por moda puede llevar a una alimentación menos saludable. La nutricionista Júlia Farré advierte que las personas que lo eliminan por moda suelen optar por procesados de menor calidad, por lo que siempre es recomendable consultar a un profesional antes de modificar la dieta.

La combinación de ayudas locales, ampliación de surtido en supermercados, regulación internacional y testimonios de consumidores dibuja un panorama alentador para las personas con celiaquía en España. La formación culinaria en Melilla, las 221 referencias de Covirán certificadas por FACE, las nuevas directrices del Codex que acaban con la ambigüedad en las etiquetas y la posibilidad de llenar la cesta por 30 euros son muestras de un ecosistema cada vez más adaptado a sus necesidades. Eso sí, los expertos insisten en que los alimentos sin gluten están pensados para quienes realmente los necesitan, y no como una moda dietética.
