
El comercio exterior de legumbres y hortalizas andaluzas arranca el año con fuerza, registrando un aumento cercano al 10,5% en el valor de las ventas respecto a enero del ejercicio previo. En apenas un mes, las operaciones con destino al extranjero han alcanzado los 688,7 millones de euros, frente a los 623,8 millones contabilizados un año antes, lo que supone casi 65 millones de euros adicionales para el campo andaluz.
Este comportamiento confirma que Andalucía mantiene una posición destacada en el suministro hortofrutícola a Europa y a otros mercados internacionales. Aunque el resto del sector agroalimentario ha sufrido un ligero retroceso en el conjunto de exportaciones, las hortalizas frescas y determinadas frutas se consolidan como uno de los pilares más dinámicos de la balanza comercial de la comunidad.
Un enero de récord para las hortalizas andaluzas
El peso específico de las legumbres y hortalizas dentro del total agroalimentario andaluz se ha reforzado al comienzo del año. Mientras el conjunto de exportaciones agroalimentarias se sitúa por encima de los 1.417 millones de euros en enero, con una caída del 6,5% respecto al mismo mes del año anterior, la partida hortícola avanza con claridad y marca uno de los mejores arranques de campaña de la serie estadística.
En este contexto, el incremento de casi un 10,5% en el valor exportado de legumbres y hortalizas se interpreta como un síntoma de la capacidad del sector para adaptarse a la demanda exterior, pese a la incertidumbre en precios, costes de producción y logística. El repunte de la facturación llega, sobre todo, por la buena marcha de algunas hortalizas clave del invernadero andaluz.
Los datos difundidos por la Administración autonómica, a partir de la información de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, muestran que las hortalizas frescas continúan siendo el motor de las ventas en los mercados comunitarios y en terceros países. La diversificación de productos y la estabilidad en la calidad son factores que explican parte de este dinamismo.
En paralelo, el crecimiento de estas partidas se produce pese a que el entorno internacional se caracteriza por cierta contención en el consumo y por tensiones en los costes logísticos. Que Andalucía logre mejorar cifras en este escenario apunta a una consolidación de relaciones comerciales y a una presencia estable en los lineales europeos.
Productos estrella: calabacín, lechuga y berenjena al alza
Entre los productos que más tiran del carro destaca el calabacín andaluz, que registra un salto de casi el 34% en valor exportado respecto a enero del año anterior. Las ventas al exterior de este cultivo pasan de 47,9 millones de euros a superar los 64 millones en apenas doce meses, confirmando su papel como uno de los referentes de la huerta bajo plástico.
Otro de los protagonistas es la lechuga repollada fresca o refrigerada, que eleva su facturación exterior un 29,4%. En enero, las exportaciones de este producto suben de 9,7 a 12,6 millones de euros, lo que refleja una demanda sólida en países europeos y una notable capacidad de suministro por parte de las explotaciones andaluzas.
La berenjena también se suma a este comportamiento positivo. Las operaciones internacionales relacionadas con esta hortaliza pasan de 31,5 millones de euros a 39,7 millones en el mismo periodo de comparación, un incremento del 26,2%. Este salto confirma que la oferta andaluza ha sabido consolidar nichos de mercado en los que la berenjena tiene un consumo cada vez más asentado.
En conjunto, estos tres cultivos muestran cómo la especialización en determinadas hortalizas de invernadero, combinada con una logística ajustada a las exigencias de las cadenas de distribución europeas, está permitiendo mantener e incluso ampliar la cuota de mercado de la región.
Además de las hortalizas frescas, determinadas frutas acompañan esta evolución positiva, reforzando la imagen de Andalucía como proveedor estable de productos hortofrutícolas durante el invierno europeo, una ventana clave para la rentabilidad de muchas explotaciones.
El impulso del aguacate dentro del capítulo hortofrutícola
En el bloque de frutas, el aguacate andaluz se ha convertido en uno de los productos más dinámicos en las exportaciones de principios de año. En enero, este cultivo supera los 41 millones de euros en valor exportado, frente a los cerca de 36,5 millones del mismo mes del ejercicio anterior.
Este salto se traduce en un crecimiento del 12,5% y en más de 4,5 millones de euros adicionales para las zonas productoras, especialmente de la franja costera. Aunque no se trata estrictamente de una hortaliza, su aportación refuerza el conjunto hortofrutícola andaluz y contribuye a que la comunidad gane peso en el comercio europeo de fruta subtropical.
El comportamiento del aguacate muestra que la diversificación hacia productos de alto valor añadido, con una demanda creciente en mercados como el europeo o el británico, se ha consolidado como una estrategia relevante para complementar las rentas procedentes de cultivos más tradicionales.
La evolución de este fruto se suma al empuje de las hortalizas y contribuye a que el bloque de legumbres, hortalizas y frutas frescas siga siendo uno de los más competitivos del agro andaluz, tanto por volumen como por facturación.
Mapa provincial: Almería marca el ritmo exportador
En el análisis territorial, Almería se reafirma como la gran locomotora exportadora de Andalucía en el ámbito de las hortalizas y, en general, del sector agroalimentario. En enero se superan los 642 millones de euros en ventas al exterior desde esta provincia, gracias sobre todo a la producción intensiva bajo invernadero.
Le sigue Sevilla, que rebasa los 259 millones de euros en exportaciones agroalimentarias en el primer mes del año, apoyada en una combinación de industrias transformadoras y producciones agrícolas y ganaderas. Aunque su perfil está algo más diversificado, también contribuye al empuje del conjunto hortofrutícola.
Entre las provincias con cifras intermedias se sitúan Córdoba, con más de 124 millones de euros, y Huelva, que ronda los 114 millones gracias a su peso en frutos rojos y otros cultivos. Málaga se aproxima a los 104,8 millones de euros, confirmando su papel en fruta y hortaliza de exportación, mientras que Granada supera los 86 millones.
En la parte baja de la tabla aparecen Cádiz, con 60,2 millones de euros, y Jaén, que registra unos 27,4 millones en ventas agroalimentarias al exterior. Aunque estas provincias no alcanzan los niveles de otras demarcaciones, su aportación se suma al conjunto y refleja estructuras productivas más orientadas a otros cultivos, como el olivar en el caso jienense.
En términos globales, el arranque de año sitúa a enero de 2026 como el tercer mejor enero de la serie histórica para el sector agroalimentario andaluz, a pesar del descenso global del 6,5% en el conjunto de las exportaciones. El buen tono de legumbres y hortalizas contribuye en buena medida a sostener este resultado.
Mercados clave y nuevos destinos en expansión
En el plano internacional, los datos reflejan que los principales socios europeos mantienen un comportamiento relativamente estable. Alemania, Francia, Países Bajos e Italia presentan cifras con ligeras bajadas o estancamiento, pero las variaciones en valor no superan el 1,4%, lo que indica una continuidad en los flujos comerciales habituales.
En contraste, el Reino Unido se consolida como un destino en claro crecimiento para las exportaciones agroalimentarias andaluzas, incluidas las hortalizas frescas. En enero se alcanzan los 125,4 millones de euros en ventas a este mercado, frente a los 116,4 millones del mismo mes del año anterior. Este incremento del 7,8% confirma que, pese al contexto post-Brexit, el vínculo comercial sigue siendo muy estrecho.
Extremadamente llamativa resulta la evolución de China, donde el valor de las exportaciones agroalimentarias andaluzas se dispara un 50,7%. Las operaciones pasan de 8,3 millones de euros en enero de 2025 a 12,5 millones un año después. Aunque la base de partida es menor que en otros destinos, el ritmo de crecimiento apunta a un potencial relevante para el medio y largo plazo.
También Hungría se sitúa entre los mercados emergentes con mejor comportamiento. Las compras de productos andaluces suben cerca de un 30%, hasta alcanzar los 11,8 millones de euros en enero, frente a los 9,1 millones del mismo periodo del año anterior. Este tipo de mercados, menos tradicionales que los grandes socios comunitarios, van ganando peso dentro del mapa exportador.
En conjunto, la combinación de mercados maduros que se mantienen estables y nuevos destinos en expansión permite al sector de legumbres y hortalizas andaluz reducir riesgos y diversificar su exposición geográfica, algo especialmente valorado en un contexto internacional cambiante.
El balance del inicio de año pone de manifiesto que las legumbres, hortalizas y frutas frescas de Andalucía refuerzan su papel como pilar del comercio exterior regional. El fuerte avance en calabacín, lechuga, berenjena y aguacate, el liderazgo exportador de provincias como Almería y el empuje de mercados como Reino Unido, China o Hungría dibujan un escenario en el que la especialización hortofrutícola continúa siendo una de las grandes bazas competitivas de la comunidad en el tablero europeo e internacional.