¿Qué alimentos se pueden tomar después de vomitar?

Si estamos con náuseas, vómitos y malestar general tenemos que cuidar mucho la dieta, pero no por ello comer menos o dejar de comer, ya que eso es contraproducente y puede provocar más cansancio, malestar general, deshidratación, mareos, etc. Simplemente hay que saber qué podemos comer después de vomitar y aquí vamos a dar algunas claves muy importantes.

Estar con náuseas y vómitos es un proceso muy desagradable y angustiantes, pero suele ser rápido. Si vemos que pasan las horas y no mejoramos, recomendamos acudir al centro médico más cercano. Los vómitos pueden estar provocados por una enfermedad estomacal, un virus, una intoxicación alimenticia, etc.

Lo normal, cuando se está en esta situación es no querer comer ni beber nada para no vomitar más, pero hay que comer, sobre todo si el cuerpo lo pide. Lo que nunca hay que hacer es dejar de hidratarse. No, hay que beber líquido todo el rato a pequeños sorbos y que sea algo suave. Lo mejor es el suero que se compra en la farmacia, pero el agua también es una muy buena opción.

Si nos deshidratamos, las consecuencias de esta enfermedad pueden complicarse por eso vamos a decir qué alimentos podemos consumir después de vomitar y si seguimos con náuseas. Lo mejor es escuchar a nuestro cuerpo y darle alimento solo cuando nos lo pide, eso sí, hay que beber líquido constantemente.

Hacer entre 6 y 8 mini comidas al día

Un plato de arroz con guisantes

Nada de alimentos fuertes, con olores desagradables, que haya que masticar mucho, nada de frituras ni cosas caducadas, ni alimentos azucarados o altos en sal, ni chocolate, ni cosas muy calientes o frías, nada de mariscos, ni comidas que provocan intolerancias, nada de salsas, ni picantes, ni nada de comer con ansiedad. Hay que hacer pequeñas comiditas y se recomienda que sean unas 8 al día, en lugar de hacer 3 o 4 comidas muy potentes.

Algunos de los alimentos que sí podemos comer después de vomitar son los siguientes:

  • Manzanas.
  • Galletas, sin azúcar ni ricas en fibra.
  • Jengibre.
  • Nueces (muy pocas).
  • Sopita de pollo.
  • Bebidas deportivas, pero que no sean muy altas en cafeína ni azúcares.
  • Plátanos (que no estén verdes, ni tampoco muy maduros).
  • Arroz blanco cocido, sin sal y sin aceites ni nada.

La dieta blanda es la clave. Algo rápido y suave e ir probando, es decir, si después de vomitar nos entra algo de apetito, podemos probar con una pieza de fruta si vemos que eso va bien, cuando nos vuelva a entrar hambre, elegimos otro alimento de la lista y así hasta que poco a poco podamos volver a nuestra dieta normal.

Tampoco se recomienda que, una vez que la enfermedad se va, empezar a comer normal. Eso es contraproducente, ya que nuestro cuerpo aún se está recuperando del desajuste, los dolores, la deshidratación y demás.

Algo de vital importancia es beber líquido cada poco tiempo y comer única y exclusivamente si el cuerpo nos lo pide. No forcemos, porque será peor y probablemente terminaremos vomitando de nuevo complicando la recuperación y acrecentando el malestar.

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